lunes, 29 de octubre de 2012

Una lamida no es sexo oral: cómo hacer feliz a tu chica con tu boca

Por Manuel Antonio Velandia Mora
Octubre de 2012, España

He recibido este comentario con relación a mi penúltimo post: “las mujeres agradecemos esos “tips” para saber mamarlo mejor, sin embargo sugiero tema: "como dar un buen sexo oral a la mujer". Pues sería bueno que también ilustres a algunos que piensan que ¡con una lamida ya uno está lista! Gracias, y un fuerte abrazo...” Así que para que no se queden en deseos, doy aquí algunas ideas para hacer el placer algo real y con buena calidad.
Primero que todo, creo que es necesario no echarle siempre la culpa al hombre heterosexual, bisexual o gay o a la compañera lesbiana por no saber hacerlo; lo que sucede es que las mujeres no andan muy conectadas con sus genitales y no suelen saber exactamente qué es lo que les produce placer, cómo es que se logra e incluso algunas mujeres tienen tan poco encuentro con su propia vulva que no saben cómo autosatisfacerse y lograr sus propios orgasmos, criterio necesario para conducir a la pareja por el camino correcto situación de la que muchas veces no se habla porque se les ha reprimido preguntar sobre sexualidad y placer. Para jugar consigo misma o apoyar a la pareja en la obtención de placer ya he escrito previamente sobre los juguetes eróticos.
Por supuesto los hombres también son culpables, no solo porque creen que su placer es el único que es realmente importante, sino porque tampoco se preocupan por oír a las mujeres. No me refiero solamente a establecer diálogos con ellas, pues es sabido que no siempre las escuchan y que tampoco les interesa lo que dicen.
Para ser un/una buen amante, marido, mozo, novio, tinieblo, amigo compatible sexualmente, usuario pasajero o permanente e incluso cliente, no solo hay que saber penetrar; especialmente hay que saber hacer lúdico el proceso previo y posterior al acto penetrativo, porque este último ni siquiera se requiere cuando el juego es de muy buena calidad y porque en muchos hombres no alcanza a ser sino de algunos pocos minutos… o segundos.
Es necesario aprender a escuchar el movimiento del cuerpo de la pareja sexual: es imprescindible saber leer el placer que se refleja en el brillo de la mirada, en los músculos que se tensan o relajan, el cuerpo que se retuerce y las manos que se crispan y se agarran de las sabanas, las nalgas o la espalda; es primordial descubrir cuando los labios se resecan, se acelera el ritmo cardiaco o aparece el paroxismo (exaltación extrema de los afectos y pasiones) en que los músculos se relajan y la respiración se hace aún más entrecortada.

Qué es sexo oral

Cuando se habla se sexo oral, desde una visión bastante machista por cierto, generalmente se considera que éste tiene que ver con “mamar bien (al hombre)” o con hacer una buena estimulación oral vaginal, pero la oralidad tiene que ver con todo lo que desde nuestra boca podemos hacer para que nuestra pareja logre alcanzar el mayor grado de placer posible; por ello al hacerlo no debemos olvidar que se debe excitar todo el cuerpo ¡el cuerpo no es solo la entrepierna!
Aquí no me centraré únicamente en el cunnilingus (vagina y clítoris), sino que también incursionaré en otros centros importantes de placer, dando algunos toques sobre el annilingus (beso negro) y la estimulación de otras zonas como el perineo y las tetas.
Estas últimas parecen ser el centro de la atención en cuanto a la estimulación a las mujeres. En torno a ellas y el tamaño giran muchas fantasías, sobre todo cuando hay gran tamaño; estas no solo atraen a muchos hombres (no a todos) sino también a otras mujeres. Pero, aun así, las parejas sexuales suelen quedarse en la técnica más tradicional: la simple lamida, a lo que suele sumarse la falta de destreza.

El entrenamiento hace maestros

El toque humano bien administrado es mucho mejor que cualquier adminículo, por ello, en el curso de salud sexual y reproductiva en la licenciatura en enfermería, le recomiendo a mis estudiantes que aprendan a estimular/se el clítoris. Una buena técnica para entrenarse es el uso del touch-pad del portátil, el proceso consiste en aprender a dibujar pequeñísimos espirales, letras y otras figuras con la yema de los dedos y luego utilizar dicha tecnología acariciando clítoris y pezones.
Una técnica similar puede utilizarse aprendiendo a dibujar con la lengua, eso sí teniendo en cuenta proteger el portátil con un plástico autoadhesivo para no babearlo… bueno también es importante evitar la producción de saliva en exceso durante la estimulación porque, según ellas, “no hay nada más desagradable que quedar con las tetas o su zona genital llena de babas”.

Con pausa pero sin prisa

El sexo oral no es una competencia de velocidad sino una carrera de gran fondo que incluye todo el cuerpo de la mujer, recordando que el órgano más sensible del organismo es la piel. Ahora bien si la cosa es un rapidito en un ascensor, pues no puede haber mucho preámbulo, especialmente si sabemos que es lo único que va a pasar, porque si la cosa va para larga, mejor no apresurarse que de la prisa no queda sino el cansancio.
La entrada de una buena comida es el juego tradicional con las zonas de siempre: pechos y boca, pero sin olvidar que besar también tiene su propia técnica. Cuanto más tiempo se invierta en estas zonas más necesaria se va haciendo en la pareja la llegada a la zona más ardiente y mayor será el disfrute posterior.
El cunnilingus es el postre, no el plato fuerte; hay que degustarlo y encontrarle su sabor. No se coma la crema primero que la base. No hay que lanzarse de una al clítoris, tampoco invada como primer paso la vulva con sus dedos.
Antes de llegar a la zona de interés reconozca el territorio, paséese por su geografía y trabaje como artista, no como obrero (que solo le interesa el pago por horas y no la producción que se deriva del oficio) o artesana (ese que repite la obra 700 veces y sin ninguna variación).
Ingle y muslos deben ser acariciados suavemente con las yemas de los dedos, besados, chupados, mordiditos, recorridos con la lengua, los labios, exhale sobre ellos; permítase jugar produciendo cambios de humedad, temperatura, presión. Recuerde que el objetivo es sensibilizar, crear aun mayor expectativa y lograr que la pareja desee ardientemente que llegues a su centro de placer.
No olvides el periné (espacio que media entre el ano y la vagina en la mujer o la base del pene en el hombre) y el ano, la técnica para jugar con este último es similar a la que se utiliza en la vagina.

Practicando el cunnilingus[1]

Para lamer el clítoris olvide que la única figura que puede hacer con la lengua es el círculo. Si en necesario tómese primero un curso elemental de geometría y practique cada una de las figuras geométricas, después súmele el trazo de letras y cuando ya tenga la técnica desarrollada aprenda el abecedario chino, todo ello sumado es estimulante a la hora de recibir el movimiento de la lengua.
Aprenda a pintar letras y figuras de tal forma que pueda hacerlo muy rápido y otras veces de forma su-pre-ma-men-te… leeeeennnnnntttttaaaaaaaaaaaaaaaaa. Los cambios bruscos de forma y velocidad son muy placenteros.
Ah, es bueno realizar ejercicios para fortalecer la lengua, esta no es un músculo sino que está formada por muchos grupos de músculos. Una manera de hacerlo es con un condón, ojalá de los que traen sabor, abrirlo con una tijera y presionar con ella repetidamente sobre la banda de látex.
Practique también poniendo la lengua rígida, menos firme, en forma de cono, con movimientos rápidos y lentos de arriba hacia abajo y de izquierda a derecha o golpeteando el clítoris con ella.
Luego ubique el clítoris entre los labios y succiónelo suavemente, agréguela a esa leve presión de labios la estimulación con la lengua.
Hay que cuidarse las manos, hay que lavarlas permanentemente y humectarlas de vez en cuando; es necesario limarse bien las uñas y en algunos casos, utilizar una piedra pómez para lijar las asperezas. Cuando sus manos y dedos este listos y limpios entonces si piense en estimular el clítoris con los dedos o de pensar en una penetración vaginal utilizándolos.
La penetración vaginal y anal utilizando la lengua también es muy estimulante. El placer que producirá a quien es penetrada/o y a quien penetra es básicamente psicológico, porque la lengua no alcanza los puntos más sensibles dentro de la vagina aun cuando sí estimula algunas terminales nerviosas en el ano. Para quienes lo practican ésta es una práctica que no deja de ser excitante hacer y recibir.
Cuando se realiza la penetración vaginal es conveniente de manera simultánea estimular ano, perineo; durante la penetración anal también estimule el perineo, pues con ello se logra que la zona irrigue más sangre y los vasos se vuelvan más sensibles, consiguiéndose un mayor placer.
Recuerde que es muy conveniente no detenerse al comenzar el orgasmo ya sea por estimulación o penetración, mujeres y hombres gozan con la estimulación continua mientras disfrutan de su clímax orgásmico. Si la estimulación es demasiada en comparación de las necesidades de la pareja, puede estar seguro/a que esta se lo hará saber.
Una nota que no quiero dejar pasar es que los hombres deben preguntar a su pareja si la barba o bigote les fastidia durante los juegos orales, ya que de ello ser así es necesario afeitarse apropiadamente, ya que algunas mujeres se quejan de que “una barba mal cuidada es tan molesta como sentir una lija”.
Hay todo una discusión sobre si en el annilingus o el cunnilingus hay riesgo de infección por VIH, hay diferencias científicas al respecto, pero en lo que si todos están en acuerdo es que la sífilis, la gonorrea y los herpes genitales se transmiten en el sexo oral, así que cada una debe cuidarse y decidir cuál es el riesgo que deben correr.
Sobre barreras orales (formas de practicar sexo oral seguro mediante el uso de látex), para mayor información y para que no quede el tema en el aire escribiré un post próximamente.


[1] La etimología del latinismo cunnilingus no procede de los nombres latinos del coño (conejo) y de la lengua como tradicionalmente se piensa; cunnus es el nombre latino de la vulva, la segunda parte de la palabra deriva del verbo latino lingo, lingere, que significaba ‘lamer’. Lo que significa que cunnilingus no es meter la lengua en el conejo sino lamer la vulva; por ello en el título de este post digo que una lamida no es sexo oral.