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martes, 7 de agosto de 2012

Qué hubiera pasado si ese “pecaminoso” video lo hiciera un viceministro, no Karina Bolaños

Por Manuel Antonio velandia Mora
España, Agosto de 2012

Es bien sabido en el ámbito de las empresas que si el jefe es dictatorial, tiránico, adicto al trabajo, irrespetuoso, se le suele considerar como un “ejecutivo que sabe lo que quiere”, pero si es una mujer se dice que es “una bruja maldita”. Si un hombre coqueto, es “perro”, pero si es mujer, es “perra”. Esto mismo sucede con la forma en que la opinión pública crucifica a las mujeres envueltas en escándalos sexuales.
El caso de la viceministra Karina Bolaños de Cultura y Juventud de Costa Rica quien estaba en su cargo desde el inicio de la administración de Óscar Arias Sánchez, en mayo del 2006 y quien fuera destituida por causa de un vídeo erótico (grabado en 2007 cuando ella estaba temporalmente separada de su esposo, según declaró a CNN) que se subió a YouTube como fruto de un chantaje, nos demuestra que las diferencias entre una “mujer pública” y un “hombre público” no solo son cuestión de semántica sino también de contenidos sociales, culturales, sexuales y ahora políticos.

Cuestión de semántica y cultural: toda mujer “pública” es prostituta

Recordemos que la Real Academia de la Lengua Española (RAE) al hacer la adición de nuevos artículos o acepciones para el diccionario se pasa por un proceso por el que se registran las palabras en sus distintas acepciones y utilizaciones, todas ellas convenientemente documentadas, antes de cohonestar su existencia. Son palabras cuyo uso se ha apropiado cultural y socialmente, que tienen orígenes tan diversos como medios masivos de comunicación, habla popular o alta y baja literatura.
El diccionario de la Real Academia DRAE con relación a la mujer une a la palabra “perdida” la palabra “pública” y “Mujer perdida o pública” aparece como sinónimo de prostituta.
En el caso de la definición de “Hombre perdido”, dice que este es un “Hombre sin provecho y sin moral”, pero no identifica este concepto con prostitución, aun cuando acepta que hay prostitución masculina. Un “Hombre público”, es “el que tiene presencia e influjo en la vida social”. Dicha presencia e influjo no se reconoce en la mujer.
Nuestro idioma por tanto le da el beneficio de la duda a los hombres, mientras que a las mujeres las condena. Y esto parece que también aplica a los escándalos sexuales de los políticos: Los hombres quedan con la reputación intacta y las mujeres, solo con las seis primeras letras de esa palabra (Bill Clinton: como flamante ex presidente ahora da conferencias, mientras que Karina quedó ante el mundo como “esa pecaminosa viceministra de brasier generoso”).

Cuestión de política

Inmediatamente el vídeo de Karina se difundió por la red las represalias de los políticos y la iglesia no se hicieron esperar. Manuel Obregón, su jefe dijo a los medios que “si bien las informaciones que han circulado están estrictamente relacionadas con la vida privada de Bolaños, y no con su quehacer como funcionaria pública, la separación de su cargo se dará para que ella pueda enfrentar este caso desde el ámbito privado”. (…) “No tengo nada que reprocharle dentro del ámbito laboral, es una buena viceministra. Esto compete puramente al ámbito privado en el cual yo tampoco tengo injerencia”.
No es una decisión mía, es una decisión que deberían ustedes consultar con la presidenta. Nosotros simplemente recibimos el acuerdo y redactamos el comunicado de prensa”, complementó. “Si fuera de mi competencia tendría que valorar los pros y los contras, pero en este caso no es una decisión mía”.
La respuesta del ministro, que decidió lavarse las manos ante los medios, era “necesaria”; el gobierno costarricense está desprestigiado y aprovechó la situación para llamar la atención hacia temas que le permitían salir por un momento de la agenda mediática.
Lo contradictorio y sexista de este asunto es que los hombres públicos cuyos asuntos sexuales salen de la esfera privada no suelen verse obligados a renunciar a sus cargos, hay cientos de ejemplos, los más sonados siguen siendo los de Mussolini, Roosevelt, Mao Tse Tung, John Profumo, John F. Kennedy, Ted Kennedy, Príncipe de Gales, Bill Clinton, Berlusconi, Schwarzenegger, Strauss-Kahn y Julian Assange o más cercanos como Lusinchi, Carlos Andrés Pérez o Juan D. Perón. ¿Por qué Silvio Berlusconi, presidente de Italia acusado de prostitución de menores sigue en el cargo mientras que Karina fue sacada del gobierno? Quizás porque el italiano es un “perdido” y la costarricense… una “perdida”.

Insolidaridad de Gremio o pasaporte político

Siendo una mujer la Presidenta de Costa Rica Laura Chinchilla, quien ha bajado de forma sistemática en su popularidad, no dudó en destituirla, pues según el acuerdo que la destituye le hizo un favor sacándola del cargo. “La separación de su cargo se dará para que ella pueda enfrentar este caso desde el ámbito privado”, cita el Acuerdo N.° 634-P-P, firmado el 30 de julio por la mandataria.
“No voy a referirme al tema. ¿Alguna otra pregunta?” dijo la Presidenta, cuando los periodistas le pidieron justificar la destitución.
Algunos sectores de la opinión pública apoyaron a Bolaños asegurando que este es un problema personal que no debe interferir con su vida laboral. Los más moralistas han afirmado que ella debía dar ejemplo, especialmente por trabajar con la juventud.
La defensora de los habitantes, Ofelia Taitelbaum, dijo sentirse “consternada” por la decisión, de la presidenta Laura Chinchilla, de destituir a la viceministra.

Poder, sexo y arte en Colombia

En el ex país del Sagrado corazón son varios los escándalos sexuales protagonizados por hombres, basta recordar los de la Marichuela y el Virrey Solís (quien después se arrepintió y se metió a cura); el General Mosquera y su jurgo de amantes; Rafael Núñez registra cuatro señoras en su vida. Empezando por doña Dolores Gallego, Gregoria de Haro, y --algo que tenía que dejar en casa -- una prima y una tía, doña Pepita Vives; Guillermo León Valencia, en fin... escándalos que tampoco pasaron a más.
La pintora Beatriz González retrató de forma irónica la realidad social colombiana en su obra titulada “Decoración de Interiores” en la que utilizó una fotografía del presidente Julio César Turbay Ayala en una fiesta privada, quitándole así todo el peso institucional al reducir la imagen a una función decorativa. Fiesta de la que fue publicado un análisis por el entonces columnista de El Tiempo, Daniel Samper Pizano en octubre de 1981
Turbay en una visita en Cúcuta, en 1981, asistió a un banquete en el que protagonizó actos escandalosos con las damas presentes. La propia sociedad cucuteña, liderada por un grupo de señoras, respondió enérgicamente. El caso creció hasta llegar al pulpito del entonces obispo, Pedro Rubiano, quien lanzó una homilía de protesta por los vulgares actos.
La gran diferencia es que en Colombia, por una parte, constitucionalmente a partir de 1991 no se puede hablar públicamente de la intimidad de las personas (recuerden las demandas que inhabilitaron a la Negra Candela) y por otra, que la doble moral esté presente tanto en los políticos como en los jerarcas de las iglesias e incluso en los editores de los medios, en especial cuando de personajes públicos se trata.

Detesto a la loca de Oscar


Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, Julio de 2012

Muchos se rasgarán las vestiduras y muchos más estarán de acuerdo conmigo, pero esta frase coloquial está de moda en Colombia. Él es un personaje de un popular reality cuya producción es bien elemental y de bajo costo pero que ha sabido aprovecharse de la homofobia y el racismo para hacer millones.

No se sabe si el personaje en cuestión es gay, no necesariamente todos los amanerados en exceso son marikas ni todos los machos remachos son heterosexuales. No me importa si Oscar es homosexual, si algún expresidente lo es o si su mujer es lesbiana, creo que cada cual puede hacer de su trasero o su vagina un candelero si le provoca.

Lo que sí me parece tenaz es que en el país sea más preocupante que alguien “mechonee” a Oscar, que el tema de la semana sea la violencia física y verbal entre los protagonistas de un programa de TV, y que en cambio nadie debata sobre la vulneración de los derechos de los indígenas por parte de los agentes del Estado, de los guerrilleros, de los paramilitares, de las empresas privadas extranjeras y nacionales o que los feminicidios que se están destapando todos los días no merezcan más que una tibia reacción en la opinión pública.

Inclusive ha tenido más controversia algo tan trivial como por ejemplo que al himno de Colombia se le haya escogido como uno de los más feos del mundo (con toda la razón además, porque es muy preocupante que todavía se le cante a vírgenes que se arrancan los cabellos y que se sigan enalteciendo los ríos de sangre).

También es inquietante que Oscar se haya convertido en el chivo expiatorio del odio hacia lo gay; parece que expulsarlo del programa "por loca" es más importante que hacerlo porque sea mal actor o mal compañero.

Es increíble que algunos/as LGTB incluso hayan seguido el juego a la empresa privada y hayan decidido participar en las votaciones vía celular o internet, apoyando así a una situación que no busca ir a la raíz de la homofobia sino ganarle a la competencia, una serie mejor producida y que ayuda a comprender la realidad del “ex país del sagrado corazón”.

Creo que no solo Óscar está de terapia, sino que es el país el que ha entrado en una era de despiste del que me temo no podamos regresar.

domingo, 13 de diciembre de 2009

De la Grisales, la U Pontificia de Medellín y otros monumentos a la ignorancia

Manuel antonio Velandia Mora
Noviembre de 2009, España

¿Has visto la campaña contra la homosexualidad en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín? Me preguntó un amigo vía mail. Por supuesto no pude verla, tan sólo lo logré cuando me enviaron la imagen; bueno, desde España es difícil pasear por la universidad y a nadie se le ocurrió hacerme un paseo virtual.

No puedo subir una imagen al blog, pero el texto en mención dice “No te dejes echar el cuento, ni todo el mundo lo hace, ni es normal, ni todo se pone de moda…. Promiscuidad, satanismo, homosexualismo, lesbianismo, drogadicción, alcoholismo, magia negra… Hay cuentos que te pueden enfermar seriamente”. Lo firma “Vicerrectoría pastoral Universidad Pontificia Bolivariana.

Es necesario resaltar la protesta que hicieron algunos-as estudiantes de comunicación social y otras carreras que se manifestaron y que se hicieron escuchar de las directivas, acción que propició que la valla se retirara. Eso demuestra que la sociedad civil se puede movilizar y reclamar sus derechos; y la actitud de reconocimiento de las directivas de que se cometió un error.

Por supuesto también algunas asociaciones y líderes de la población LGBT alzaron su voz de protesta, entre ellos el maestro universitario Hernando Muñoz S., quien fue recibido por la Secretaria general y la Directora de comunicaciones de la universidad, la reunión la tuvo además con el presbítero vicerrector de pastoral y un representante de bienestar universitario. Muñoz dejó claro que fue un asunto grave, que NO se puede repetir e insistió en que se entendiera que es inaudito que en un campo del saber y la ciencia se hable de la homosexualidad como una enfermedad, ya que con ese tipo de acciones reproducen discursos de odio hacia una población vulnerada históricamente.

Como él afirma, ni las iglesias, ni la familia, ni ninguna institución, ni persona tienen el derecho para reproducir discursos de odio, expandiendo la violencia que ya bastante tenemos en este País. Mucho menos puede hacerlo una universidad que se supone es la institución en la que se construye el conocimiento y el futuro del país.

La universidad se excusó diciendo que el texto lo hizo un publicista, mejor dicho culpa a alguien para intentar salir airosa de esta exclusión y crimen de odio contra las lesbianas y homosexuales. Me pregunto si el equipo de pastoral de la Universidad Pontificia Bolivariana permite que sus ideas las maneje alguien que les ajeno, que no conoce su pensamiento, sus criterios éticos y políticos.

Me atrevería a decir que esta excusa me suena a mentira, que la discriminación y la homofobia fue lo que motivo la estrategia comunicativa y que se les salió el cobre y no pensaron en las consecuencias, algo raro en una institución que le interesa más el mercadeo que la educación.
Pero si de la ignorancia se hace gala en la universidad, no es de extrañar que de ella se apropie la actriz Amparo Grisales. Hoy se publicó una entrevista con esta actriz en Elenco de El Tiempo y dice esta perla:

Con una sonrisa y mirada pícara, asegura que tampoco acepta ninguna clase de preservativos, lo que le da pie para hablar de sexo: "No como nada empacado o con preservativos, no me gustan de ninguna clase (risas)... ¡Recalco! me parece que eso se tiró un poco la espontaneidad sexual de los juegos eróticos. Sé que el uso del condón es tan importante y tan necesario, que por eso creo que lo rico es tener pareja estable".

La vida quiera que a la Grisales como a muchas mujeres en el mundo que creen que la fidelidad existe y es un método de barrera no les pase como a mas de 17 millones de mujeres que ahora viven con el virus que causa el sida, a otros millones que se han infectado con los microorganismos que causan las enfermedades de transmisión sexual y otras tantas que ya han muerto a causa de ellos; mujeres que pensaron que el amor es un antídoto y confiaron su seguridad a hombres a quienes sus vidas no les importaba.

La Grisales debería recordar que como figura pública tiene una responsabilidad social al ser un modelo que promueve conductas que ponen en riesgo la salud de las personas.