Mostrando entradas con la etiqueta Familia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Familia. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de julio de 2012

La familia “perfecta” del Procurador Colombiano


Me he encontrado en un anuncio en video un texto que define perfectamente a las parejas conformadas por personas del mismo sexo: “Vivimos nuestra sexualidad con amor y respeto, nosotros decidimos con responsabilidad. Nosotros decidimos informarnos, vivimos con compromiso nuestro proyecto de vida. Nosotros decidimos con valentía, vivimos nuestra sexualidad a conciencia, con responsabilidad y respeto.”

El problema es que el Cardenal Procurador de Colombia, Alejandro Ordoñez M., considera que una frase como la anterior solo define a las parejas heterosexuales y la aplica en una campaña sobre "sexualidad responsable" que la Procuraduría sacó como parte de su campaña sobre los valores de la familia.

Como es de esperarse viniendo del procurador, no caben en el anuncio todas las familias. Sólo aquellas heterosexuales, blancas y de clase media alta, ya que las imágenes que ahí salen sólo se podrían identificar con, a lo sumo, el 10% de la población. En la estrecha mente de este “monseñor” no caben las familias de papás ausentes y madres solteras, las pobres, las negras, las desplazadas, las indígenas, las agobiadas por las deudas, las desesperadas por el desempleo… todas esas familias que son el 90% restante del país.

Son tan perfectas las familias mostradas que el anuncio estatal se asemeja a los comerciales de detergentes realizado en los años 60, en los que solo aparecían las familias "bien", de esas desodorizadas ( y sí, asexuadas), aptas para presentarse en público.

Los comerciales de mediados del siglo pasado (al igual que el que puede ver en este link), no mostraban la realidad: nunca aparecían, por ejemplo, las mujeres violentadas por sus esposos, o las amas de casa frustradas, con maridos que se “comían” a la muchacha del servicio -quien se veía obligada a prestar servicios generales e iniciar sexualmente a losniños”-, y obligadas a callar su situación por miedo al “qué dirán”… El comercial del procurador pone como modelo a seguir al de las familias heterosexuales que solo existen en los cuentos de hadas y ni siquiera son todas las presentes en los textosblicos, familias que como las del anuncio ocultan sus conflictos relacionales

La campaña y sus piezas comerciales se justifican  en una serie de Documentos internacionales con carácter vinculante; acuerdos de los cuales posiblemente “por descuido” el procurador olvida algunos, muy seguramente, porque también ratifican los derechos de las minorías sexuales y frente a éstos Colombia también ha adquirido compromisos.

Buscando apoyar el trabajo del Procurador en su campaña sobre "sexualidad responsable" le aporto dos logos para que los una al suyo utilizado como "logo de la campaña" heterosexual y así pueda cumplir su “mandato” sin excluir a un amplio sector de colombianos y colombianas.




Por supuesto que no estoy en contra de que la Procuraduría trabaje por la familia tradicional, en especial ahora que se destruyen tan rápidamente y muchas otras son tan disfuncionales como la que conformaron una madre soltera y un padre putativo (sí, me refiero a la bíblica, a la de Jesús). La familia es importante para la sociedad, eso nadie lo niega, es por ello las minorías sexuales también exigen que se respeten sus familias.

Por supuesto que no estoy en contra de que la Procuraduría trabaje por la familia tradicional, en especial ahora que se destruyen tan rápidamente y muchas otras son tan "disfuncionales" como la que conformaron una madre soltera y un padre putativo (sí, me refiero a la bíblica, a la de Jesús). Resalto eso que algunos teóricos llaman la disfuncionalidad, porque no se puede negar que muchas de esas que así se clasifican son mucho más funcionales en las relaciones de afecto y en la educación de los hijos que las familias esas que algunos lectores suelen llamar "normales".

NOTA: Algunos se preguntan por qué hago tantos textos sobre la Procuraduría, y la verdad es que es muy tenaz que una entidad que debe defender los derechos de todos los ciudadanos se dedique a discriminar a una parte de estos y para ello utilice el presupuesto estatal...

Minorías sexuales y participación ciudadana
La Corte Constitucional colombiana está revisando actualmente la Ley Estatutaria sobre  “Participación Ciudadana”, una norma en la que no hay oficialmente  en el Consejo Nacional de Participación Ciudadana, una persona que represente a las organizaciones LGBTI a nivel nacional. Igualmente es importante que en los Consejos Territoriales de Planeación, el sector social  LGBTI, tenga consejeros, quienes estén en posibilidad de hacer recomendaciones a los Planes de Desarrollo, Municipales y Departamentales.

Felicitaciones al Grupo de Mamás Lesbianas de Bogotá, un grupo de apoyo fundado el 12 de julio de 2003 que durante nueve años ha brindado apoyo a mujeres lesbianas, bisexuales o trans, que ejercen su maternidad.

lunes, 23 de abril de 2012


Si por la iglesia católica fuera, el sol seguiría girando alrededor de la tierra

Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, Abril de 2012

Si fuera por la jerarquía de la iglesia católica, la tierra sería todavía plana, la inquisición estaría vigente, la medicina se seguiría considerando brujería y las mujeres sólo servirían para hacer oficio en la casa.
Una tendencia en los países en los que hay matrimonio católico es que cada vez hay más parejas que se casan por el juzgado que por la Iglesia y se incrementa el número de divorcios y en consecuencia también crece la cantidad de núcleos familiares monoparentales, es decir, aquellas en las que una mujer (soltera o no) o un hombre solo son su cabeza, las que son dirigidas por una madre separada o por un padre en similar condición, o por ejemplo, las constituidas por un hombre homosexual o una mujer lesbiana y sus hijos biológicos o adoptados.
Por otra parte la iglesia católica tiene graves problemas en la definición de que es una familia. En general distingue entre aquellas con la bendición eclesial y aquellas que se constituyen en  otras circunstancias. Tal vez por ello a muchos no les sorprende su actitud ante el reciente y trascendental fallo de la Corte Constitucional en el que se indicó a los fondos de pensiones que las parejas homosexuales también constituyen familia y que, por lo tanto, violan se atenta contra la Constitución Política de 1991.
Monseñor Juan Vicente Córdoba, Secretario general de la Conferencia Episcopal colombiana, ha afirmado a los medios que “la familia en Colombia es entre hombre y mujer…que se reúnan a vivir tres hombres juntos, eso no es familia; que se reúnan dos amigas a vivir juntas, eso no es familia; eso se llama grupos de amigos viviendo juntos”. Bueno, menos mal que solo es en este país y nos e atreve a pontificar para el mundo entero.
El temor de Córdoba no solo es que se acepte una nueva definición de familia, su temor más profundo es que “para la Iglesia no sería para nada raro que la Corte Constitucional termine concluyendo que las parejas del mismo sexo pueden adoptar”.
Claro, la iglesia prefiere aplicar la “caridad cristiana” en sus instituciones y atender (dije atender, no vulnerar sexualmente) a los menores o que estos sean habitantes de la calle a que reciban  amor y la solidaridad de una persona homosexual o lesbiana.
Legislar pensando en los derechos humanos es “un adefesio de tipo jurídico y de tipo constitucional en el país”, dijo en Secretario en diálogo con RCN.
Monseñor considera, olvidando la Constitución y las estadísticas, que “Colombia es un país católico y cristiano”, y que “no está siendo respetada la herencia cultural y religiosa”.  Una herencia que nos llegó vía genocidio y que se impuso sobre la cultura propia, mucho más humana y respetuosa que la impuesta por la iglesia católica.
El Secretario ha dicho “con los homosexuales no tenemos problemas, son hijos nuestros, son parte de la Iglesia, tiene dignidad y son colombianos con derechos y deberes. Si quieren vivir juntos que vivan, que hereden su salud y derechos patrimoniales” olvidó eso si decir que incluso son o hemos sido sus parejas sexuales.
Así como Juan Pablo II debió pedir perdón a los judíos en el Muro de los Lamentos por guardar silencio ante el holocausto nazi, con seguridad en el futuro la iglesia católica tendrá que pedir perdón por tratarnos como ciudadanos de tercera y como pervertidos.

viernes, 29 de julio de 2011

¿Será que la Corte Constitucional promete ser fiel a la Igualdad?

Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, julio 2011

Las personas que no conocen estos “rollos” del matrimonio igualitario se preguntarán ¿qué es lo que demandan las personas Lesbianas y Gay a la Corte Constitucional? y bien, es algo realmente elemental: la igualdad.
La demanda se enfoca principalmente en el Artículo 113 del Código Civil, el cual dice que: “El matrimonio es un contrato solemne por el cual un hombre y una mujer se unen con el fin de vivir juntos, de procrear y de auxiliarse mutuamente”. El problema radica en que, según esto, el matrimonio solo es posible entre “un hombre y una mujer” y su fin es el “de procrear”.
Pero esta no es la única norma que presenta dicho problema. El primer inciso del Artículo 2 de la Ley 294 de 1996, menciona que: La familia se constituye por vínculos naturales o jurídicos, por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla.
Además, el primer inciso del Artículo 2 de la Ley 1361 de 2009 dice en sus Definiciones que para efectos de la Ley se entenderá que Familia es el núcleo fundamental de la sociedad y enseguida se complementa con la descripción literal del Artículo 2 de la Ley 24 del 96. Adicionalmente, según las disposiciones actuales dos personas del mismo sexo no podrían conformar una “familia”.
Pero en lo que respecta a este caso es importante aclarar que, primero, no se niega que la Familia sea el “núcleo fundamental de la sociedad”; tampoco que se constituya por “vínculos naturales o jurídicos”; mucho menos que no deba ser “por la decisión libre de un hombre y una mujer de contraer matrimonio o por la voluntad responsable de conformarla”, es decir, no se niega lo que dice la legislación. Lo que se niega es que la idea de “familia” solo pueda ser constituida por un hombre y una mujer. Esto porque, según la Ley:
1.) Las familias monoparentales (las que se asumen son conformadas por un solo progenitor) tampoco podrían considerarse como una familia.
2.) Cuando los hijos son adoptados no habría procreación y por ende no sería legal que esos padres y madres sean considerados como una familia (por aquello de que no exisitieron previas labores de pro-creación).
3.) La orientación sexual del padre o la madre no es determinante de la adopción, ni de la procreación, como tampoco de la capacidad para maternar o paternar.

En ese caso... ¿Qué derechos se vulneran a las Lesbianas y Gay?

Según quienes analizan el proceso, las expresiones y normas demandadas de las Leyes citadas violan varios Artículos de la Constitución Política Nacional como son: El Número 1: dignidad humana dentro de un Estado social de Derecho; el 13: Derecho a la igualdad; el 14: Derecho al reconocimiento de la personalidad jurídica, concretamente en cuanto al estado civil; el 15: Derecho a la intimidad y al buen nombre; el 16: Derecho al libre desarrollo de la personalidad y por último, el 42: Derecho a la autonomía reproductiva.
Además, la expresión “de procrear” unida al matrimonio es inexequible. Esto es porque, si fuera exequible, los matrimonios sin hijos no serían matrimonios ya que no se estaría cumpliendo una de las finalidades del mismo y especialmente el problema también radica en que la definición de “procreación” como finalidad, desconoce el derecho a la autonomía reproductiva, y por extensión los derechos a: decidir libremente el tener o no un hijo (Art. 42 C.P.); la intimidad personal y familiar (Art. 15 C.P.); y al libre desarrollo de la personalidad (Art. 16 C.P.), especialmente de la mujer que, por cuestiones biológicas y culturalesm, tiene el derecho a decidir en cuanto a la reproducción (Si se tiene el derecho a decidir, la decisión no puede ser necesariamente engendrar hijos, sino también, no quererlo).

De otro lado, cabe preguntarse si la Constitución solo protege a la familia heterosexual y monogámica. Por supuesto que ni es ni debe ser así (al menos mientras seamos un Estado Social de Derecho, mal llamada democracia). El matrimonio es un contrato que genera un vínculo jurídico entre los contrayentes y que su vez genera obligaciones personales recíprocas en el ámbito exclusivo de la pareja.
Pero... ¿Por qué si es un contrato solo pueden realizarlo las personas heterosexuales y únicamente entre un hombre y una mujer? Bueno, esto ni es ni tiene que ser necesariamente así, porque en ese caso la Corte estaría validando que existen ciudadanos que no pueden tener los mismos derechos que otros, es decir, como si solo existieran derechos para los heterosexuales (y en la Constitución ello no se evidencia de ninguna manera).
Ahora, si somos iguales... ¿en dónde queda la dignidad de los homosexuales y las lesbianas? ¿Se es indigno por el solo hecho de no ser heterosexual? Si no somos indignos... ¿por qué se incumple el deber mínimo de protección que nos corresponde por parte del Estado? Hasta el momento (año 2011), en diferentes fallos la Corte Constitucional a través de algunas Sentencias (C-075 de 2007, C-811 de 2007, T- 856 de 2007, C-336 de 2008 y C-029 de 2009) garantiza el derecho a la igualdad y la prohibición de discriminación de las personas homosexuales; sin embargo, en el caso del matrimonio todavía están en “neutro”.
Desde otras perspectivas, como la de los jerarcas de la iglesia católica, se alega que el “matrimonio” solo hace referencia a hombre y mujer. Para desgracia lingüística de estos personajes, etimológicamente hablando, el origen de la palabra no es claro.

Se suele derivar de la expresión "matris munium" proveniente de dos palabras del latín: "matris" (madre) y "munium" (gravamen o cuidado), viniendo a significar "cuidado de la madre", en tanto se consideraba que la madre era la que contribuía más a la formación y crianza de los hijos. Otra posible acepción provendría de "matreum muniens", lo representa la idea de “defensa y protección de la madre, implicando la obligación del hombre hacia la madre de sus hijos”. En contraste con las anteriores en el árabe, el matrimonio es entendido como «contrato de coito» o «contrato de penetración». 
Desde las anteriores ópticas pareciera que el fin es la procreación, en consecuencia, si no hay procreación no habría matrimonio, de donde se desprende que si ésta no es necesaria, entonces dos personas del mismo sexo pueden realizar dicho contrato.

Los homosexuales y las lesbianas no queremos -y nunca hemos exigido- un trato preferente, solo solicitamos a la Corte que se nos reconozca plenamente como iguales al resto de ciudadanos y ciudadanas colombianos ya que confiamos en que del trato igualitario se desprenda el derecho a un matrimonio igualitario.

martes, 24 de agosto de 2010

Lo primero es la familia

Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, agosto 2010

Una exitosa comedia sobre familias norteamericanas moviliza la iglesia católica en América Latina en contra de su emisión en la televisión por cable. Manuel Velandia nos habla de “Modern family” y de la presencia de una familia homosexual como dicen los medios u homoparenteral como dicen los teóricos, en una serie de la que los especialistas opinan se convertirá en un clásico de la comedia en televisión.

En América latina lo que más se ha resaltado de la serie de Televisión “Modern family” es la presencia de la exuberante actriz colombiana Sofía Vergara en su papel de madre soltera, pero en la serie esta no es la única familia disfuncional -como lo son la gran mayoría de familias en el mundo, pues las familias heterosexuales se divorcian en un alto porcentaje y son fuente permanente de violencia de género-, porque la trama gira en torno a tres familias: la tradicional, compuesta por un padre que trabaja, un ama de casa y sus tres hijos; la formada por un hombre mayor y un mujer bastante más joven que él y con un hijo adolescente; y, por último, la de una pareja homosexual cuya hija es una bebé asiática.

La familia Tucker-Pritchett es un matrimonio entre personas del mismo sexo compuesto por el pelirrojo Mitchell Pritchett (Jesse Tyler Ferguson) y el castaño, Cameron Tucker (Eric Stonestreet), su hija adoptiva es vietnamita de origen. La comedia “Modern family” muestra aquello que para la moral tradicional judeocristiana es una familia políticamente incorrecta, que rompe con todos los estereotipos tradicionales.

La serie es presentada en América Latina por FOX y producida por la cadena norteamericana ABC. Algo que llama la atención es que más bien parece un documental, en realidad es un “falso documental” en el que  los protagonistas son entrevistados y hacen declaraciones “mirando directamente a la cámara”; un formato que no es tradicional para el conocido sitcom o comedia de situación.

“Familia moderna” es una ruptura con las ya de por sí disfuncionales familias tradicionales;  una serie que se decide por un tema vigente y controversial como es el de las parejas del mismo sexo, su convivencia, sus conflictos y que por supuesto no deja de lado el más controversial de todos los temas, la adopción por parejas homosexuales.

La iglesia católica latinoamericana ya ha puesto su grito en el cielo, pidiendo que no se emita, situación que ha llamado la atención hacia la serie, incrementando su rating. Incluso en Colombia la iglesia ha pedido que se retiren las vallas publicitarias, porque allí se ha escogido la imagen de dos hombres y un niño, en la que se observan sendos letreros de 'papá' y 'mamá' sobre los dos hombres y de 'bebé' en el bebé que llevan en brazos. Por supuesto que la imagen fue escogida a propósito, puesto que en este país se acaba de presentar una vez más en el Senado el proyecto de ley de parejas del mismo sexo, por parte de la senadora liberal Piedad Córdoba.

Al éxito de la serie se suma una segunda temporada y la nominación a seis premios Emmy -los galardones más importantes de la televisión estadounidense-, razón por la que ya se vaticina que se convertirá en un clásico de la comedia en televisión, dado que su rating por emisión ha sido de más de 10 millones de espectadores en Estados Unidos, durante el primer año se emisión.