jueves, 24 de octubre de 2013

La inquisición de #MonseñorProcurador

Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, octubre 25 de 2013

Más papista que el Papa #MonseñorInquisidor extiende las redes persecutorias

La política hoy ha logrado imponer el dogma de que cualquier gusto o inclinación personal en materia sexual y por lo tanto en materia de familia es incuestionable moralmente y que siempre que sea libre y consentida debe ser celebrada por parte de la sociedad y del Estado en nombre de la adversidad, la realidad social reflejada en más de 30 años de investigación científica muestra que la naturaleza y la estructura de cada familia afecta su dinámica interna”, ha dicho el Procurador Ordoñez durante el Congreso de las Cajas de Compensación, en Pereira (Risaralda).

En esta inocente frase, digo inocente por no decir ignorante, hay varias contradicciones que bien merecen destacarse:

La ciencia, de la que hace citación inapropiadamente Monseñor, ha dicho reiteradamente que la orientación sexual no es un gusto ni una inclinación. La edición vigente del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales es la quinta, DSM-5, de la American Psychiatric Association (APA), publicada el 18 de mayo de 2013, no habla de la homosexualidad porque esta fue eliminada como enfermedad en 1973 del DSM-IV.

La homosexualidad nunca fue para la ciencia un “gusto” y en cuanto a denominarla “inclinación” valdría decir que no es el termino más correcto, porque eso implicaría reconocer que la heterosexualidad es el camino “derecho”, no inclinado. Tampoco es inclinación si partimos de que para algunos teóricos hay evidencias de que factores biológicos pueden jugar un papel decisivo en su definición.

En materia de familia ninguna es incuestionable moralmente por sí misma, tal y como lo afirma el procurador. No es inmoral establecer un vínculo para paternar o maternar. La familia, ya sea homoparental, es decir aquella donde una pareja de hombres o de mujeres se convierten en progenitores de uno o más niños o niñas, o sea familia heterosexual, aquella donde la pareja la conforman un hombre y una mujer, se constituye desde el amor y este no es inmoral, lo inmoral el vulnerar sus derechos.

Por supuesto que todo es cuestionable moralmente, incluso la familia, como lo hace Ordoñez, porque la moralidad corresponde a la esfera de la subjetividad y de esta él ha hecho gala permanentemente, tal y como se puede desprender desde su trabajo de tesis para obtener el título de abogado en la Universidad Santo Tomás de Bucaramanga, denominado “Presupuestos fundamentales del Estado católico”.

Ahora bien él afirma que familia debe ser celebrada por parte de la sociedad y del Estado y ser incuestionable moralmente siempre que sea libre y consentida. En esto estoy plenamente de acuerdo, lástima que él incluso llegue a perseguir, hasta el punto de comportarse como inquisidor, no solo de las parejas del mismo sexo sino de los jueces que se han autorizado a interpretar el fallo de la Corte Constitucional de una forma diferente a lo que él, en su sapiencia, asume como el “deber ser” o al exigir a los procuradores regionales que le informen qué han hecho sobre este tema para ver cómo vigila o mejor como sanciona a quien no está en acuerdo con él.

Tiene razón cuando dice que la realidad social reflejada en más de 30 años de investigación científica muestra que la naturaleza y la estructura de cada familia afecta su dinámica interna, si no fuera por ello no habría tanto vulnerador sexual heterosexual pues es en la familia heterosexual, que es la mayoría, en donde la mayoría de hombres y mujeres han sido vulnerados sexualmente, de donde han salido los habitantes de la calle, los delincuentes de todas las calañas, los paramilitares o los políticos corruptos, pero también han emergido los mejores seres humanos.

Lo que olvida  #MonseñorInquisidor es que los estudios demuestran que en las familias homoparentales se aprende el respeto, la tolerancia y la solidaridad, porque es verdad que la estructura de cada familia afecta la dinámica interna de cada ser humano, y para las parejas de lesbianas y las parejas de homosexuales los hijos no son un error, el resultado de un condón roto, de una borrachera, de una vulneración sexual o de una vida sexual mal planificada y estructurada, sino precisamente es el amor los que les lleva a querer paternar o maternar.

De todas formas es evidente que no todo el mundo le teme al #monseñorInquisidor, pues la Sala Civil del Tribunal Superior de Bogotá tumbó la decisión de un juzgado de esta ciudad de anular un matrimonio entre dos hombres. No fue necesario llegar a la Corte Constitucional.

Terminar antes de que se acabe

Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, octubre de 2013

No entiendo por qué alguien a quien hemos amado debe convertirse en enemigo

"No voy a hablar de cómo se rompió el amor entre Petro y el Procurador (el primero votó por el segundo para nombrarlo por primera vez, y ahora el segundo quiere destituir al primero) ni del fin del romance entre la clase política de extrema derecha de Colombia con los paramilitares (Los primeros sacaron ventaja de los segundos y ahora lo intentan negar). No, esta vez voy a hablar del amor y los vínculos que perduran incluso cuando las relaciones de pareja terminan.
En las dos últimas semanas estuve muy ocupado paseando y aprovechando la vista que nos hizo mi ex-mi-amor y su-amor. Digo, nos hizo, porque a mi amorcito y al suyo solo les conocíamos vía Internet. Así que también era el momento de los mutuos re-conocimientos.
No somos pareja ya hace más de una década, pero cuando se acabó la relación éramos tan buenos amigos que decidimos seguir compartiendo la casa en la que vivíamos, lo hicimos hasta que tuve que convertirme en refugiado político y no me adentro en el tema para no meter en mis historias de amor a los innombrables.
Luego nuestra relación pasó de lo presencial a lo virtual hasta cuando hace dos años pudo venir a visitarme, y siguió siendo vía Internet hasta esta reciente visita.
A la gente, sin diferencia de si son L, G, T, B o heterosexual siempre le extraña que yo siga siendo buen amigo de mis ex-mi-amor, es como si por el hecho de haber terminado una relación debiera pasarse automáticamente de amigos a enemigos.
Yo creo que no tiene sentido haber compartido años de nuestra existencia  al lado de alguien y luego ni siquiera saludarle; para lograr que el vínculo continúe he tenido que hacer uso de un gran aprendizaje: ¡hay que terminar las relaciones antes de que se acaben!
Para ello hay que hacer un ejercicio que no sólo uso en mis relaciones sino en muchos espacios de mi vida: en la vida hay que aprender a darse cuenta, centrarse y empoderarse.
Darse cuenta implica ser consiente de los cambios que ocurren y sobre cómo nos afectan, a quién no se da cuenta a tiempo, pareciera que nunca le pasa nada, pero cuando se da cuenta generalmente ya es demasiado tarde. Es el momento en que las personas quieren hacer un esfuerzo para que la relación funcione, pero en ese momento ya no tiene sentido, porque cuando el amor ha muerto lo único que podemos sentir por el otro o la otra, es esfuerzo.
Si logramos darnos cuenta entonces podemos pasar al segundo momento: centrarnos. Para centrarse hay que descentrarse, en otras palabras hay que tomar conciencia de que aun cuando en la existencia lo más importante es uno mismo y su felicidad, en la relación somos dos y las emociones del otro o la otra también son importantes, porque somos seres emocionales y son las emociones los motores de nuestra acción humana. De ahí que el lenguaje también sea muy importante a la hora de construir las relaciones, los afectos, los vínculos… porque el lenguaje no es un instrumento sino que a través de él creamos relatos; nosotros mismos somos el relato de nuestra existencia y nuestros amores y desamores también son relatos. Relatos que cambian con el tiempo pero sobre todo cuando cambian las emociones, así que es muy difícil hablar bien del ex-mi-amor si el amor se ha trasformado en rechazo, o peor aún, en indiferencia.
Por ello el tercer momento del proceso es fundamental: tomar el poder… empoderarse es darse la opción de vivir el mundo que queremos y no el que desde la cotidianidad nos ha tocado vivir. Quien toma el poder de su existencia puede decidir por sí mismo qué quiere en y para su existencia y qué no desea o necesita.
Tomar el poder desde el amor es muy diferente a ejercer ese poder machista, falocrático y patriarcal que lleva a controlar a los otros seres humanos o, como dice mi amiga Angie Simonis, a dirigir sus acciones y determinar sus destinos. El poder del que hablo se construye en el amor y la solidaridad, que se convierten en el motor generador de nuestras capacidades físicas, emocionales y discursivas puestas al servicio del crecimiento mutuo.
El interés genuino por el bienestar del otro o la otra fundamenta el respeto, tal vez si fuéramos más amorosos no estaría pasando en Bogotá y Colombia lo que actualmente sucede, el asesinato de las parejas por parte del marido: en lo que va del año, 86 mujeres han sido asesinadas por sus compañeros. Ello sin sumar cientos de mujeres a las que quienes dicen amarlas les amenazan, las golpean e incluso pagan para que alguien les lance ácido a su rostro.

Hagamos más el amor y neguémonos a vivir el odio.

miércoles, 2 de octubre de 2013

La belleza del desnudo masculino

Manuel Antonio Velandia Mora
España septiembre 2013


Hacer fila y pagar por ver desnudos masculinos ¿una moda?

En todos los museos del mundo hay obras en las cuales pueden observarse el desnudo masculino, sin embargo, hasta el pasado  otoño de 2012 con la exposición de Nackte Männer, en el Leopold Museum de Viena, una exposición que comenzaba con la Ilustración a finales del siglo los 18, no se había exhibido en un mismo espacio tal apreciable cantidad de obras con este tema.
Actualmente se encuentra es exhibición en el Museo de Orsay, en Paris, una exposición que culmina el 2 enero de 2014, denominada Masculino/ Masculino que reúne pintura, escultura, artes gráficas y fotografía.
La pregunta que todos se hacen es por qué desnudo masculino, cuando bien podría preguntarse por qué siempre desnudo femenino. Bueno, la respuesta es sencilla, el cuerpo femenino, desnudo o no, se ha convertido en una mercancía, en un objeto de publicidad y ya desde el siglo XIX se erigía en objeto del deseo del macho falócrata.
Recordemos que el ideal de belleza siempre se basó en el cuerpo masculino. El arquitecto romano Marco Vitruvio Polión (Siglo I a.C.), teorizó sobre la aplicación de la sección áurea. Este sistema de relaciones armónicas, también conocido como la proporción divina, fue trasladado a la figura humana por Da Vinci y tuvo una gran importancia durante el renacimiento. El dibujo de Da Vinci que inscribe al hombre en un cuadrado y un círculo, lo situó en el centro del Universo: en esta  proporción del ser humano, la distancia desde la cabeza hasta el ombligo y desde éste hasta los pies, debe ser la misma que la proporción entre la distancia desde el ombligo hasta los pies y desde estos a la cabeza, un hombre cuyas proporciones le engrandecen.
De esta belleza proporcional pronto se pasó al cuerpo musculado, pero ya desde los artistas griegos el pene se trata con cierto pudor y se presenta atrofiado o bien disimulado bajo cualquier accesorio (espadas, hojas, o cabezas de animales, entre otros o también telas, generalmente drapeadas).
Ya en las escuelas de pintura y escultura en el siglo XVII se considera primordial en la enseñanza, el dominio de la ejecución del desnudo masculino. Hasta bastante avanzado el siglo XX los modelos fueron únicamente masculinos, por motivos morales pero también porque se considera al hombre como el arquetipo del canon humano.
A lo largo del siglo XIX la mirada hacia el cuerpo masculino se va transformando y va ganando fuerza la visión médica e higienista, que incide de forma directa sobre el concepto del desnudo. Por una parte, se multiplican los movimientos de educación física y los gimnasios y por otra, los pintores como Eugene Jansson, los toman como sus modelos.
En USA, a mediados del siglo pasado, los primeros modelos atléticos desnudos aparecieron en “Physique Pictorial” y desde esa revista se fortaleció la idea del hombre masculinizado en el gimnasio como el modelo del cuerpo deseado por los hombres homosexuales; un modelo que posteriormente pasó a ser icono tanto masculino como femenino.
Sobre las muchas imágenes posteriores al siglo XVIII y las diversas acepciones del cuerpo masculino, en Orsay se exponen obras de Auguste Rodin, Nackte Männer, Jean-Baptiste Frédéric Desmarais, George Hoyningen-Huene, Pierre et Gilles, Jean-Bernard Duseigneur, Schiele, Bonnat, William Bouguereau, Ron Mueck, Frédéric Bazille, Hippolyte Flandrin, Hodler, Munch, Gloeden,  Louise Bourgeois, Paul Cadmus, Cocteau, Hockney, Anne-Louis Girodet, Paul Cadmus, Winckelmann, Gustave Moreau, Hodler, entre otros.
En Colombia, los artistas también han trabajado el desnudo masculino, lo han hecho desde muy conocidos hasta emergentes, pintores, escultores y fotógrafos, como Feliz Ángel, Luis Caballero, Ruvén Afanador, Álvaro Barrios, Juan Antonio Roda, Rodrigo Arenas Betancourt, Hernán Díaz, Alex Stevenson Díaz, Jaime Rodríguez Romero o Francois Betancourt.
La orientación sexual de los artistas no siempre tiene una relación directa con lo que pintan, esculpen o fotografían aun cuando quiera leerse en sus obras una identidad sexual, y tal vez en algunas de ellas pueda interpretarse el deseo por el cuerpo del hombre, pero también en las obras se encuentra la ambigüedad sexual, el valor del heroísmo, la santidad, la admiración sin límites por la perfección del cuerpo, la fuerza, la sensualidad, la erotización e incluso, la vulnerabilidad.
Como puede leerse el desnudo masculino puede interpretarse de múltiples maneras, no es una novedad, aun cuando si lo es la organización, una tras otra, de dos grandes exposiciones en dos importantes museos. Por supuesto en Colombia, que siempre llegamos tarde a muchas cosas, una exposición de este tipo puede demorarse, aun cuando no pueden olvidarse las ya míticas exposiciones de Luis Caballero en la Galería Garcés y Velázquez.
Yo no soy famoso, pero quiero contarles que una de mis grabados sobre esta temática ahora hace parte del Fondo de Grabado del Instituto Alicantino de Cultura Juan Gil-Albert, una obra realizada en el Taller de Grabado Eusebio Sampere.

El confesionario dejó de ser sala de tortura para gais ¿Quién le cree al Papa Francisco?

Manuel Antonio Velandia Mora
España septiembre 2013

¿Debe ser delito tener relaciones sexuales sin protección si hay riesgo alto de  infectar con una ETS o el VIH/sida?
Los casos de dos reconocidos “pornostar” norteamericanos, un hombre bisexual (Rod Daily, 32 años) y una mujer heterosexual (Cameron Bay, 29 años) recientemente diagnosticados con VIH, han encendido las alarmas en los medios de comunicación y ha traído a las redacciones de estos y por supuesto a las organizaciones que trabajan frente al sida la vieja discusión de si debe ser delito tener relaciones sexuales sin protección cundo hay riesgo alto de transmitir a la otra persona una enfermedad de transmisión sexual o el VIH/sida.
Al respecto hay dos posiciones: la primera, es que hay que tomar precauciones para no infectar, pero no hay que avisar; la segunda, es que no comunicarlo es un abuso de confianza, y debe haber una protección legal para la persona a la que no se ha dado información. Lo que se cuece tras estas posiciones es el conflicto en el que entran dos derechos: el de la intimidad y el de la salud. La intimidad, porque la situación de estar viviendo con una ETS y/o con el VIH/sida es una información que sólo le concierne al afectado; y el de la salud, porque aun cuando el cuidado de la salud en gran parte es un ejercicio de autocuidado y autodeterminación, el hecho de que no exista de por medio un consentimiento implica que cuando se dice sí, se está aceptando el placer pero no la posibilidad de infectarse con un microorganismo, de ahí que se abogue por el consentimiento informado.
En muchos países la transmisión del VIH puede ser un delito penal – y en algunos otros hasta exponer a alguien al VIH puede ser objeto de persecución penal. Pueden levantarse cargos bajo una variedad de leyes, ya sean leyes específicas al VIH que se refieran a la transmisión o exposición al VIH u otras leyes tales como: homicidio, homicidio sin premeditación, agresión, y lesiones corporales graves. En algunos países se distingue entre la transmisión “imprudente” e intencional del VIH.
Se considera que penalizar promueve los resultados de salud pública, pero puede desincentivar a la gente de la consejería y prueba de VIH voluntaria; mantiene a las personas viviendo con VIH como responsables de la prevención, en vez de promover la responsabilidad individual cualquiera que sea el estatus de VIH; protege a los grupos vulnerables, pero también puede llevar al aumento del estigma.
La ONU defiende que no se persiga legalmente a quien transmite el virus, detrás de dicha decisión está la idea de que criminalizar a personas que hayan podido tener relaciones sin protección sabiendo que viven con el VIH/sida, no ayuda. Por otra parte, en las discusiones al respecto quienes no están de acuerdo en que se penalice  se acogen a lo que en el argot de los defensores humanos en el tema del VIH/sida de denomina la  "declaración de Suiza"; este país fue pionero, de eso hace ya seis años, en recalcar que el riesgo para la pareja sexual que le sea transmitido el VIH a partir de una persona que toma medicamentos inhibidores del virus y ya tiene su infección controlada (es decir, tiene una carga viral indetectable o mejor dicho, no tiene virus circulando en su torrente sanguíneo) es prácticamente nulo.
Por otra parte, cabe aclarar que si se hace un uso inapropiado de los medicamentos entonces la presencia del VIH no solo no se vuelve indetectable, sino que además puede transformarse en VIH en un virus de difícil tratamiento y para quien lo adquiere, su infección adquiere la misma condición.  

La industria pornográfica en USA está contra de la ley de sexo seguro

A principios de 2013 Vivid Entertainment, Califa Productions y los actores de cine para adultos Kayden Kross y Logan Pierce presentaron una demanda contra el Condado de Los Ángeles para evitar que la nueva ley, denominada de “sexo seguro” entrara en vigencia. La ley obliga a los actores a usar preservativos durante las escenas en las que hay penetración. Según los empresarios, la industria porno ya se regula a sí misma para proteger a sus actores.
En el fallo emitido el viernes 16 de agosto, el juez federal de distrito de los Ángeles, Dean Pregerson, ratifico la ley como constitucional e indicó que quienes defendieron la propuesta presentaron evidencia suficiente sobre los riesgos a la salud que la medida busca reducir. El juez ha dicho que la ley “de hecho mitigará esos peligros de manera directa y material”.
Pero no toda la industria del porno está de acuerdo, por ejemplo la productora Menatplay ha tomado la decisión consciente de respaldar el sexo seguro y demostrar cómo el sexo puede ser aun increíblemente “caliente” con condones. Esta decisión ha sido alimentada en parte por el gran auge del porno “bareback” (a pelo, sin condón) que, de forma alarmante, parece haberse convertido en la norma en cualquier tienda del porno gay. Su editor se pregunta lo que muchos otros ¿por qué debería importar esto a los productores, después de todo, todos somos adultos responsables, capaces de tomar nuestras propias decisiones? Su respuesta es que la pornografía puede ser sólo una "fantasía", pero al igual que cualquier medio de comunicación, su poder para influir en su público es muy real. Aduce que exponer a la audiencia a algo constantemente lo convertirá en la normalidad; y que aun cuando sabe que los modelos de la película son en realidad musculosos chicos “cogiendo” a un individuo perfectamente limpio, en realidad lo que se ve es una fantasía, pero se sabe que en la cotidianidad está más cercana a un encuentro complicado con un extraño, una persona ebria o afectada por la droga, y es mejor evitarse unas semanas de constante preocupación y arrepentimiento.

Qué dice al respecto la ley en Colombia

El Decreto 1543 de 1997, por el cual se reglamenta el manejo de la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y las otras Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), en su artículo 35o.- Situación Laboral. Informa que “Los servidores públicos y trabajadores privados no están obligados a informar a sus empleadores su condición de infectados por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). En todo caso se garantizarán los derechos de los trabajadores de acuerdo con las disposiciones legales de carácter laboral correspondientes.
Artículo 36o.- Deber de Informar. Para poder garantizar el tratamiento adecuado y evitar la propagación de la epidemia, la persona infectada con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), o que haya desarrollado el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y conozca tal situación está obligada a informar dicho evento, a su pareja sexual y al médico tratante o al equipo de salud ante el cual solicite algún servicio asistencial.
Artículo 41o.- Deber de no Infectar. La persona informada de su condición de portadora del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) deberá abstenerse de donar sangre, semen, órganos o en general cualquier componente anatómico, así como de realizar actividades que conlleven riesgo de infectar a otras personas.
Artículo 55o.- Propagación de la Epidemia. Las personas que incumplan los deberes consagrados en los Artículos 36 y 41 del Capítulo V del presente decreto, podrán ser denunciadas para que se investigue la posible existencia de delitos por propagación de epidemia, violación de medidas sanitarias y las señaladas en el Código Penal”.

Obsérvese que según este decreto, informar es un deber, pero no es una obligación. Ahora bien, recordemos que el decreto lo hicimos entre 1996 y 1997, y lo digo en plural porque yo trabajé en su redacción, y en ese momento entre las actividades que conllevaban riesgo de infectar a otras personas no se podía haber contemplado la posibilidad de aplicar la "declaración de Suiza", lo que me lleva a sugerir que en Colombia debería discutirse y actualizarse la norma.

La Ley de Sexo Seguro y la industria XXX en USA ¿qué tan lejos de la legislación colombiana?

Manuel Antonio Velandia Mora
España septiembre 2013

¿Debe ser delito tener relaciones sexuales sin protección si hay riesgo alto de  infectar con una ETS o el VIH/sida?

Los casos de dos reconocidos “pornostar” norteamericanos, un hombre bisexual (Rod Daily, 32 años) y una mujer heterosexual (Cameron Bay, 29 años) recientemente diagnosticados con VIH, han encendido las alarmas en los medios de comunicación y ha traído a las redacciones de estos y por supuesto a las organizaciones que trabajan frente al sida la vieja discusión de si debe ser delito tener relaciones sexuales sin protección cundo hay riesgo alto de transmitir a la otra persona una enfermedad de transmisión sexual o el VIH/sida.
Al respecto hay dos posiciones: la primera, es que hay que tomar precauciones para no infectar, pero no hay que avisar; la segunda, es que no comunicarlo es un abuso de confianza, y debe haber una protección legal para la persona a la que no se ha dado información. Lo que se cuece tras estas posiciones es el conflicto en el que entran dos derechos: el de la intimidad y el de la salud. La intimidad, porque la situación de estar viviendo con una ETS y/o con el VIH/sida es una información que sólo le concierne al afectado; y el de la salud, porque aun cuando el cuidado de la salud en gran parte es un ejercicio de autocuidado y autodeterminación, el hecho de que no exista de por medio un consentimiento implica que cuando se dice sí, se está aceptando el placer pero no la posibilidad de infectarse con un microorganismo, de ahí que se abogue por el consentimiento informado.
En muchos países la transmisión del VIH puede ser un delito penal – y en algunos otros hasta exponer a alguien al VIH puede ser objeto de persecución penal. Pueden levantarse cargos bajo una variedad de leyes, ya sean leyes específicas al VIH que se refieran a la transmisión o exposición al VIH u otras leyes tales como: homicidio, homicidio sin premeditación, agresión, y lesiones corporales graves. En algunos países se distingue entre la transmisión “imprudente” e intencional del VIH.
Se considera que penalizar promueve los resultados de salud pública, pero puede desincentivar a la gente de la consejería y prueba de VIH voluntaria; mantiene a las personas viviendo con VIH como responsables de la prevención, en vez de promover la responsabilidad individual cualquiera que sea el estatus de VIH; protege a los grupos vulnerables, pero también puede llevar al aumento del estigma.
La ONU defiende que no se persiga legalmente a quien transmite el virus, detrás de dicha decisión está la idea de que criminalizar a personas que hayan podido tener relaciones sin protección sabiendo que viven con el VIH/sida, no ayuda. Por otra parte, en las discusiones al respecto quienes no están de acuerdo en que se penalice  se acogen a lo que en el argot de los defensores humanos en el tema del VIH/sida de denomina la  "declaración de Suiza"; este país fue pionero, de eso hace ya seis años, en recalcar que el riesgo para la pareja sexual que le sea transmitido el VIH a partir de una persona que toma medicamentos inhibidores del virus y ya tiene su infección controlada (es decir, tiene una carga viral indetectable o mejor dicho, no tiene virus circulando en su torrente sanguíneo) es prácticamente nulo.
Por otra parte, cabe aclarar que si se hace un uso inapropiado de los medicamentos entonces la presencia del VIH no solo no se vuelve indetectable, sino que además puede transformarse en VIH en un virus de difícil tratamiento y para quien lo adquiere, su infección adquiere la misma condición.  
La industria pornográfica en USA está contra de la ley de sexo seguro
A principios de 2013 Vivid Entertainment, Califa Productions y los actores de cine para adultos Kayden Kross y Logan Pierce presentaron una demanda contra el Condado de Los Ángeles para evitar que la nueva ley, denominada de “sexo seguro” entrara en vigencia. La ley obliga a los actores a usar preservativos durante las escenas en las que hay penetración. Según los empresarios, la industria porno ya se regula a sí misma para proteger a sus actores.
En el fallo emitido el viernes 16 de agosto, el juez federal de distrito de los Ángeles, Dean Pregerson, ratificó la ley como constitucional e indicó que quienes defendieron la propuesta presentaron evidencia suficiente sobre los riesgos a la salud que la medida busca reducir. El juez ha dicho que la ley “de hecho mitigará esos peligros de manera directa y material”.
Pero no toda la industria del porno está de acuerdo, por ejemplo la productora Menatplay ha tomado la decisión consciente de respaldar el sexo seguro y demostrar cómo el sexo puede ser aun increíblemente “caliente” con condones. Esta decisión ha sido alimentada en parte por el gran auge del porno “bareback” (a pelo, sin condón) que, de forma alarmante, parece haberse convertido en la norma en cualquier tienda del porno gay. Su editor se pregunta lo que muchos otros ¿por qué debería importar esto a los productores, después de todo, todos somos adultos responsables, capaces de tomar nuestras propias decisiones? Su respuesta es que la pornografía puede ser sólo una "fantasía", pero al igual que cualquier medio de comunicación, su poder para influir en su público es muy real. Aduce que exponer a la audiencia a algo constantemente lo convertirá en la normalidad; y que aun cuando sabe que los modelos de la película son en realidad musculosos chicos “cogiendo” a un individuo perfectamente limpio, en realidad lo que se ve es una fantasía, pero se sabe que en la cotidianidad está más cercana a un encuentro complicado con un extraño, una persona ebria o afectada por la droga, y es mejor evitarse unas semanas de constante preocupación y arrepentimiento.

Qué dice al respecto la ley en Colombia

El Decreto 1543 de 1997, por el cual se reglamenta el manejo de la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), el Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y las otras Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS), en su artículo 35o.- Situación Laboral. Informa que “Los servidores públicos y trabajadores privados no están obligados a informar a sus empleadores su condición de infectados por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). En todo caso se garantizarán los derechos de los trabajadores de acuerdo con las disposiciones legales de carácter laboral correspondientes.
Artículo 36o.- Deber de Informar. Para poder garantizar el tratamiento adecuado y evitar la propagación de la epidemia, la persona infectada con el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), o que haya desarrollado el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y conozca tal situación está obligada a informar dicho evento, a su pareja sexual y al médico tratante o al equipo de salud ante el cual solicite algún servicio asistencial.
Artículo 41o.- Deber de no Infectar. La persona informada de su condición de portadora del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) deberá abstenerse de donar sangre, semen, órganos o en general cualquier componente anatómico, así como de realizar actividades que conlleven riesgo de infectar a otras personas.
Artículo 55o.- Propagación de la Epidemia. Las personas que incumplan los deberes consagrados en los Artículos 36 y 41 del Capítulo V del presente decreto, podrán ser denunciadas para que se investigue la posible existencia de delitos por propagación de epidemia, violación de medidas sanitarias y las señaladas en el Código Penal”.
Obsérvese que según este decreto, informar es un deber, pero no es una obligación. Ahora bien, recordemos que el decreto lo hicimos entre 1996 y 1997, y lo digo en plural porque yo trabajé en su redacción, y en ese momento entre las actividades que conllevaban riesgo de infectar a otras personas no se podía haber contemplado la posibilidad de aplicar la "declaración de Suiza", lo que me lleva a sugerir que en Colombia debería discutirse y actualizarse la norma.

lunes, 2 de septiembre de 2013

De Roberta Close al gringo de Wikileaks. ¿Quiénes son los del tercer sexo?

Por Manuel Antonio Velandia Mora
30/08/2013 España.


Los Intersexuales, los de la letra “i” que ahora se agrega al final de la sigla LGBT, son discriminados porque la mayoría desconoce quiénes son realmente
.

Sobre sexualidad, todos hablan, la mayoría confunde y algunos pocos sufren la discriminación. Pretendiendo disminuirla, desde el próximo 1º de noviembre, en Alemania, no será necesario poner el sexo de los recién nacidos en los certificados de nacimiento, se podrá escoger entre marcar la opción “hombre', 'mujer' o dejarse en blanco.

Este avance legislativo, así como el caso de la famosa “soldado de Wikileaks” han abierto la curiosidad mundial sobre las personas Transexuales (personas que siendo físicamente de un sexo sienten que pertenecen al otro) e Intersexuales (personas cuya morfología puede presentar, en grados variables, características sexuales y corporales de ambos sexos, como un clítoris grande que simule un pene) además de situaciones emocionales que se derivan de dicha condición.

El afán de clasificar a estas personas en alguna variable socialmente más fácil de explicar, llevó a que por muchos años se les considerara como pertenecientes a un “tercer sexo”. Dicho concepto es tan extraño para algunos como lo que pretende definir. La idea se puso de moda en los 70 para hacer referencia a los homosexuales, después el término se asoció a personajes como Roberta Close, Intersexual brasilera que llenó cientos de páginas en la prensa amarillista mundial; sus llamativas fotografías robaban las miradas, creaban confusión y armaban alboroto. Más recientemente se puso de moda con la también brasileña Lea “T”, la primera modelo transexual de éxito mundial.

Recientemente, una maestra universitaria me preguntó: “¿Verdad que ese del WikiLeaks, el que condenaron en USA, es del tercer sexo?” Ella hacía referencia a Chelsea Elizabeth Manning (nacida Bradley Edward Manning) quien recientemente ha informado a los medios que es una mujer transexual que desea recibir tratamiento hormonal y recibir operaciones quirúrgicas que le posibiliten el cambio de su morfología genital y corporal.

El denominar a alguien como del “Tercer Sexo” puede recortar las posibilidades de esas personas de ser reconocidas como ciudadanos/as con derechos. Al no poder clasificarse exactamente como “hombres” o “mujeres” quedaban por fuera hasta de los más simples formularios.

Las legislaciones alemana y australiana (primer país del mundo en reconocer la intersexualidad como un género diferente al masculino y femenino), se han aproximado a la legislación Sueca, país que desde el pasado año incorporó el pronombre de género neutro (Hen) a los pronombres él (Han) y ella (Hon).

La idea de tercer sexo o del tercer genero tal y como se les ha dado uso en estas legislaciones hace referencia a personas que nacen con Anomalías del Desarrollo Sexual (ADS). Eso que unos han llamado intersexualidad y que a diferencia de lo que creen algunos biologicistas no solo afecta físicamente a las personas sino también emocionalmente. Veamos un caso real.

Cedida por Gabriel J. Martin
Gabriel J. Martín un atractivo y masculino hombre español, psicólogo, con 42 años de vida, nació con ADS, sigla que él prefiere usar en vez de la palabra intersexual. Gabriel quien afirma “Todos tenemos un pasado... pero yo tengo dos” fue inscrito como niña y durante su infancia vivió le tocó vivir como Patricia porque fue educada como chica debido a que sus genitales tenían apariencia femenina, porque al nacer presento hipospadia (anomalía en la posición de la uretra en el pene, que suele ser muy pequeño) debido a una mutación del gen NR5A1, lo que en la práctica significa que poseía testículos y una posición anómala de la uretra.

Patricia se dio cuenta que nunca se sentía femenina sino que él era masculino y que esto se desarrollaba cada vez más, primero por la negación que hacía de su masculinidad se obligaba a pensarse una “chica machorra” e incluso llegó a pensarse lesbiana, que también era como le pensaban las personas en su entorno; realmente era un chico cuyo desarrollo de los rasgos sexuales secundarios —vello, voz ronca, musculatura—, era masculino. Aun cuando pronto se asumió hombre no fue sino hasta 1991, con sus 21 años, que un juez le permitió “rectificar” el registro.

Qué hacer en caso de que pase con uno de sus hijos

El diagnóstico es mucho más fácil actualmente, en este momento cualquier institución hospitalaria cuenta con pruebas genéticas y hormonales que permiten confirmar o descartar lo que las apariencias, muchas veces engañosas, parecen evidenciar. La Sociedad Americana de Pediatría y otras organizaciones trabajando en el tema han establecido un protocolo de cuatro pasos: 1º. Salvar la vida del bebé; 2º Asegurar la funcionalidad biológica; 3º. Asegurar un funcionamiento sexual; 4º. Proveer la ayuda quirúrgico-estética. El protocolo también hace referencia al apoyo emocional apropiado que es fundamental, lo recomienda para los padres y también la participación en grupos de autoapoyo.

Gabriel J. MartínFotografía de Manuel Antonio Velandia Mora
Aun cuando el término no sea el más apropiado, en esto hay una discusión mundial muy álgida en este momento, el cambio legal tiene gran significancia para los padres porque no se ven obligados, muchas veces presionados por el mismo equipo médico que sobrepasa sus funciones, a someter a sus hijos a una intervención quirúrgica para establecer el sexo, porque para los padres pareciera que lo más importante es lo que se ve. Martín afirma que “los genitales no informan sobre la identidad sexual de la persona ni de su orientación sexual. Genitales y sexualidad son totalmente independientes. Es decir, nacer con unos genitales 'definidos' no significa tener una sexualidad 'definida'”.

La doctora Laura Audí afirma que “la asignación de sexo en un recién nacido es una cuestión urgente, sobre todo desde el punto de vista social, y requiere un consenso entre los padres y el equipo pluridisciplinar en el que debe poner sobre la mesa los pros y contras”. Para muchos padres esa urgencia por decidir se relaciona con la presión que tienen de tomar una decisión acertada ya que muchas veces decidirlo o no termina afectando la salud física y emocional de sus hijos y porque temen que estos terminan “metidos” en una identidad que no es la que optan para sí mismos en cuanto tienen conciencia de su condición emocional y corporalidad.

Afirma Gabriel que los padres bien apoyados en la parte emocional están mejor preparados para acompañar a sus hijos y de paso a estos se les evita la vergüenza, “tener” que esconderse y poder hablarlo en un espacio de confianza.

Por supuesto queda claro que ni los homosexuales ni Chelsea Elizabeth son del “tercer sexo”. Ella es transexual, es decir hace parte de un grupo de personas que pertenecen psíquicamente al género femenino, que es su género optado, a pesar de haber nacido con anatomía de macho, no desean los caracteres del sexo con el que han nacido sino que les apetece un cuerpo que sea acorde con su género optado.

Las personas intersexuales o con ADS (dependiendo de cómo se decida llamarlos) pueden presentar diversas anomalías congénitas que determinan que su sexo cromosómico, gonadal (ovarios y testículos) o anatómico sea atípico. Por ejemplo, una persona puede nacer con cromosomas de hembra, ovarios de esta y genitales externos con apariencia masculina; otra que nace con cromosomas masculinos pueden tener genitales ambiguos, un ovario y un testículo, o manifestar alteraciones en sus niveles de hormonas sexuales o en las formas de su cuerpo.

Una pregunta que surge con relación a si es importante que haya una legislación o no, tiene que ver con la cantidad de personas que están afectadas por DSD. Existen muchísimos tipos y si se consideren sólo los más extremos se manifestaría en el 0,018% de la población pero si se amplía a todos ellos, afectaría a una de cada cien personas; es decir, que si calculamos que la población mundial del planeta supera los siete mil millones de habitantes las personas afectadas serían 70.000.000

Para obtener más información al respecto lea:

Universidad contra la diversidad

Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, 16/08/2013

La universidad Javeriana está pasando de ser un espacio de construcción de conocimiento a serlo de exclusión LGTB, fomentada por la jerarquía católica, que apadrina a pequeños grupúsculos de la derecha más retrograda en contra del tema de los derechos sexuales en Colombia”.

La noción actual de universidad está asociada a la producción de conocimiento, es eso están de acuerdo el rector de la Pontificia Universidad Javeriana y el director del Istituto Pensar, un centro de Estudios Sociales y Culturales que orienta su actividad hacia el fortalecimiento de la investigación interdisciplinar, con el fin de dar cuenta de dinámicas económicas, políticas, sociales y culturales, y que está adscrito a la Vicerrectoría Académica de dicha Universidad; esto no ha sido suficiente para resistir el loby de la derecha católica y la presión mediática.
Para Pensar el fomento y el fortalecimiento de una ciudadanía pluralista e incluyente es factor clave de su desarrollo institucional, por ello el denominado Ciclo Rosa Académico, se ha venido realizando por 12 años –desde el 2001- bajo su auspicio. Este ciclo busca ser un “espacio para la difusión, discusión y reflexión sobre temáticas relacionadas con la diversidad sexual y de género", presentando proyectos, políticas y actividades artísticas sobre el tema”, según sus organizadores.
En su trayectoria el Ciclo Rosa Académico, porque hay otro ciclo sobre cine con el mismo nombre, ha contado con la participación de importantes investigadores y activistas provenientes de diferentes lugares del mundo.
El sacerdote jesuita Alberto Múnera, Director del Instituto Pensar, dio al portal ACI Prensa una entrevista; de manera tendenciosa el “periodista” pone de su cosecha, en mitad del texto, la frase “Este evento, que promueve abiertamente el estilo de vida homosexual”, sembrando así la cizaña que pronto recogieron algunos lideres cristianos.
Según se lee en dicha nota, ACI preguntó a Munera “por qué no se invitó al evento a alguien que pudiera explicar la enseñanza de la Iglesia con respecto a la homosexualidad”, el sacerdote respondió, con toda razón, que este "no es un ciclo para presentar la doctrina de la Iglesia", y señaló que "para eso está la Facultad de Teología".
Esta respuesta no fue suficiente, por supuesto la extrema derecha católica no dudó en arremeter contra el ciclo, la universidad, el Instituto Pensar, Munera y hasta contra el mismo rector. Jesús Herrera, director de la organización Voto Católico, afirmó “Esto no es un espacio académico, en este foro no había lugar para el debate, además, no se puede entregar espacios de la iglesia a quienes hacen promoción en contra de la ideología de la misma” y con esta falsa interpretación promovió el boicot.
Cabe aclarar al lector desprevenido que un foro es un debate sobre asuntos de interés ante un auditorio y que por supuesto un debate no implica necesariamente que para que lo sea la iglesia debe participar, dado que lo que se busca es profundizar sobre las divergencias de pensamiento y acción frente a temas comunes. Evidentemente, como bien lo aclaró Munera, la discusión religiosa debe darse en una campo propicio para ello, como puede serlo la facultad de teología.
La Javeriana se distinguía por ser respetuosa de la diversidad de discursos: primero en un Foro sobre Paz y tolerancia (1995) y luego en su Revista Pastoral Xaveriana Volumen 3 Números ½, Publicada por el Sector de pastoral, vicerrectora universitaria (1996) ya la universidad se había abierto a la discución de temas controversiales que necesariamente tienen que ver con la paz, como lo son los derechos humanos comprendidos como sexuales, invitándome a hacer una ponencia sobre “Tolerancia y minorías sexuales”, siendo además ésta la primera publicación en Colombia que se interesó al rerspecto.

¿Es un retroceso la decisión de la Universidad de que el ciclo se realice en otro lugar?

Es importante señalar que a esta discusión se han sumado una serie de ires, venires, chantajes, amenazas e improperios, que han creado el terreno propicio para que la universidad tome una determinación que va en detrimento de la misma definición de lo que debe ser una universidad, lo que es un retroceso.
829 firmas y una noticia tendenciosa fueron suficientes para movilizar la intervención del Cardenal Rubén Salazar, Presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana CEC y Arzobispo de Bogotá, y la del Nuncio Apostólico en el país, monseñor Ettore Balestrero, y para que la Pontificia Universidad Javeriana decidiera parar, en su sede, la realización del evento. Esto muestra lo polarizada que está la derecha católica en el tema de los derechos de las minorías sexuales y de las mujeres en Colombia.
Pero si lo anterior no fue suficiente para tomar la decisión, también cabe señalar que justo es esos días estaba de visita el Padre General de los jesuitas, el español Adolfo Nicolás, y que Francisco, el nuevo Papa, es igualmente jesuita y ha sido claro en reforzar la posición del catecismo católico frente a los homosexuales (al respecto puede leer “La vaselina está de moda, la usa hasta el Papa”), por lo que cabe imaginar que el tirón de orejas debió ser como para arrancarlas de cuajo.
Con un Papa de su Orden, los jesuitas han perdido libertad y muy seguramente tras esta reculada vendrán algunas más en las acciones de otras instituciones como el CINEP, que igualmente se han distinguido por su avanzada posición.
Para la población LGTB se pierde un espacio de encuentro y el peso que dan a un foro científico 12 años de experiencia y el respaldo de una institución académica, pero muy seguramente también han salido ganando en libertad y conciencia política, y de paso habrá que celebrar que igualmente vendrán otros foros científicos y otras instituciones que acompañen el proceso sin que teman ser lo que promueven ser: universidades.
Por ahora la protesta continúa. Estudiantes y maestros javerianos harán una manifestación el día viernes 16 de agosto, debido a la cancelación del evento; también y desde Facebook se organiza un plantón, es respuesta colectiva, para el 21 de este mes, al medio día, frente al Edificio Central de dicha universidad.
El Ciclo Rosa 2013 se llevará a cabo del 28 al 30 de agosto en el Museo Auditorio del Museo de Arte del Banco de la República, y por razones de seguridad, por primera vez requerirá de inscripción previa. Por el bien del país y los derechos humanos y sexuales en necesario confiar en que la derecha cristiana no terminará en una guerra santa y golpeando a los participantes, tal y como ya lo hicieron en la reciente manifestación frente al matrimonio de parejas del mismo sexo realizada en París, luego de su aprobación en Francia.

La vaselina está de moda, la usa hasta el Papa


Por Manuel Antonio Velandia Mora
España 01/08/2013

Francisquito logro su cometido, se la metió con vaselina a los periodistas y ellos se bajaron los pantalones sin ninguna reticencia, y todo por no conocer sobre lo que querían preguntar. Conociendo de antemano, deberían saberlo, que francisquito, porque no quiere que le llamen papa, ya había despotricado contra los homosexuales y contra el matrimonio igualitario, deberían haber estado listos a que no les metiera gato por liebre.

El periodista replica: “¿Pero cuál es su postura en esos temas?” y francisquito argumentó: “La de la Iglesia, soy hijo de la Iglesia”.

Recordemos que siendo arzobispo de Buenos Aires, francisquito soltó esta perla: “No se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios. No se trata de un mero proyecto legislativo sino de una movida del Padre de la Mentira que pretende confundir y engañar a los hijos de Dios". Con lo que había dejado claro que el matrimonio entre personas del mismo sexo “es cosa del demonio”.

Ahora bien si el catecismo católico dice: 2357. La homosexualidad designa las relaciones entre hombres o mujeres que experimentan una atracción sexual, exclusiva o predominante, hacia personas del mismo sexo. Reviste formas muy variadas a través de los siglos y las culturas. Su origen psíquico permanece en gran medida inexplicado. Apoyándose en la Sagrada Escritura que los presenta como depravaciones graves (cf Gn 19, 1-29; Rm 1, 24-27; 1 Co 6, 10; 1 Tm 1, 10), la Tradición ha declarado siempre que “los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados” (Congregación para la Doctrina de la Fe, Decl. Persona humana, 8). Son contrarios a la ley natural. Cierran el acto sexual al don de la vida. No proceden de una verdadera complementariedad afectiva y sexual. No pueden recibir aprobación en ningún caso. 2358. Un número apreciable de hombres y mujeres presentan tendencias homosexuales profundamente arraigadas. Esta inclinación, objetivamente desordenada, constituye para la mayoría de ellos una auténtica prueba. Deben ser acogidos con respeto, compasión y delicadeza. Se evitará, respecto a ellos, todo signo de discriminación injusta. Estas personas están llamadas a realizar la voluntad de Dios en su vida, y, si son cristianas, a unir al sacrificio de la cruz del Señor las dificultades que pueden encontrar a causa de su condición. 2359 Las personas homosexuales están llamadas a la castidad. Mediante virtudes de dominio de sí mismo que eduquen la libertad interior, y a veces mediante el apoyo de una amistad desinteresada, de la oración y la gracia sacramental, pueden y deben acercarse gradual y resueltamente a la perfección cristiana. Como dicen los abogados, subrayado fuera de texto.

Queda claro, francisquito no dijo nada nuevo, repitió el catecismo de memoria y resumió lo más esencial, digo esencial para aparecer él como muy abierto y respetuoso, como era de esperarse: «Si una persona es gay y busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla? El catecismo de la Iglesia católica lo explica de forma muy bonita. Dice que “no se debe marginar a estas personas por eso, deben ser integradas en la sociedad”. El problema no es tener esta tendencia. No. Debemos ser hermanos. El problema es hacer un lobby».

Los periodistas ya con la vaselina en su sitio, que algunos incluso ya llevaban puesta porque no puede negarse que hasta bonachón sí parece el hombre a quien han tildado, algunos de sus colegas, hasta de “socialista” por montar en el metro, tomar el bus o ir al bar de la esquina, se siguieron abriendo de piernas, digo “dementes” o mejor dicho embriagados por tanta sapiencia, le siguieron el juego y publicaron lo que francisquito muy acertadamente sabía que sería noticia. Y hasta le dejaron a francisquito que les colara una manoseadita adicional: ¿quién soy yo para juzgarla? Esta frasecita fue ¡una perla cultivada y de las mejores! ¿Quién es él? Pues nada menos que el jefe máximo de una iglesia, el guardián de un credo, de una fe y de una moral que se disfraza de enano y se trasviste para burlarse mejor.

Por otra parte igualmente pasó desapercibido para los periodistas que disfrutaban del paseo papal, que francisquito había dicho que la homosexualidad es una tendencia, con ello ha querido recalcar que no es un hecho natural, sino que es algo aprendido y que por tanto es algo que como la cultura, se puede cambiar. Interesante salida para dejar entrever que “eso” no tiene nada que ver con el “creador” ni con el “plan divino” sino es una situación eminentemente humana.

Ya contentos con la frase clave para el titular los periodistas no le preguntaron ¿por qué para la iglesia católica los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados, son contrarios a la ley natural y no pueden recibir aprobación en ningún caso? Como tampoco salió algún vivo que lo interrogara sobre ¿cómo es eso de ser marica y no poder ejercer?

Claro está que hubo uno que se salió de la línea de base y le cuestionó: “Usted no ha hablado todavía sobre el aborto ni sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo. En Brasil se ha aprobado una ley que amplía el derecho al aborto y otra que contempla los matrimonios entre personas del mismo sexo. ¿Por qué no ha hablado sobre eso?” Francisquito respondió: “La Iglesia se ha expresado ya perfectamente sobre eso, no era necesario volver sobre eso, como tampoco hablé sobre la estafa, la mentira u otras cosas sobre las cuales la Iglesia tiene una doctrina clara. No era necesario hablar de eso, sino de las cosas positivas que abren camino a los chicos. Además los jóvenes saben perfectamente cuál es la postura de la Iglesia”.

Claro y como buen hijo, es fiel seguidor del catecismo, como era de esperarse Al catecismo hay que remitirse si del matrimonio se trata: “2332. La sexualidad abraza todos los aspectos de la persona humana, en la unidad de su cuerpo y de su alma. Concierne particularmente a la afectividad, a la capacidad de amar y de procrear y, de manera más general, a la aptitud para establecer vínculos de comunión con otro. 2333. Corresponde a cada uno, hombre y mujer, reconocer y aceptar su identidad sexual. La diferencia y la complementariedad físicas, morales y espirituales, están orientadas a los bienes del matrimonio y al desarrollo de la vida familiar. La armonía de la pareja humana y de la sociedad depende en parte de la manera en que son vividas entre los sexos la complementariedad, la necesidad y el apoyo mutuos. 2335. Cada uno de los dos sexos es, con una dignidad igual, aunque de manera distinta, imagen del poder y de la ternura de Dios. La unión del hombre y de la mujer en el matrimonio es una manera de imitar en la carne la generosidad y la fecundidad del Creador: “El hombre deja a su padre y a su madre y se une a su mujer, y se hacen una sola carne” (Gn 2, 24). De esta unión proceden todas las generaciones humanas (cf Gn 4, 1-2.25-26; 5, 1)".

No habló de estafa, porque no era correcto, pues queda claro que el lobby está mal cuando lo hacen los demás, porque si de lobby se trata él tiene bien claro que el lobby es él, porque francisquito es el grupo de presión con gran influencia y poder, sobre todo político o económico, pero además es la imagen y la fuente del discurso. Recordemos que el lobby se define como es un proceso de comunicación planificado, de contenido predominantemente informativo, en el marco de la política de relaciones públicas, de la empresa u organización, ejercido directamente por ésta, o a través de un tercero, que tiene como función intervenir sobre una decisión pública (norma o acto jurídico; en proyecto o en aplicación) o promover una nueva, transmitiendo una imagen positiva basada en la credibilidad de los argumentos defendidos que genere un entorno normativo y social favorable, y con la finalidad de orientarla en el sentido deseado y favorable a los intereses de los representados.

Por supuesto que a francisquito se le fue la mano, las comparaciones son absurdas, confundir el tema de los homosexuales con el lobby de los avaros, de los políticos o de los masónicos, no tiene nada que ver con las aspiraciones de quienes luchan por la equidad en los derechos humanos y sexuales, comparar dichos lobbies es algo maquiavélico y de esto los papas tienen una amplia tradición y experiencia, así que aquí también actuó en consecuencia, como igualmente era de esperarse.

Pero como este post no es un curso de ciencias políticas, solo queda una duda ¿los periodistas mal informados qué son? Bueno, la pregunta podría estar mal planteada, porque por principio dejársela meter de la fuente, así sea con vaselina y del papa, no es periodismo.

Para cerrar prefiero usar las palabras de una amiga periodista, de esas que no aceptan vaselina. Marta Prieto ha dicho “Yo creo que esa entrevista del papa comienza a mostrar el peligro del populismo en manos de un jesuita. Está demostrando que aquello de la retórica jesuítica no es un mito. Habla, habla, no dice nada nuevo pero hay quienes lo ven como un revolucionario... en fin nada nuevo bajo el sol y ni siquiera podemos decir "no pasaran" pues hace tiempo que pasaron y se instalaron...

martes, 9 de julio de 2013

A propósito de la “crítica” y de mi insondable ego

Por Manuel Antonio Velandia MoraEspaña 09/07/2013

En estos días se ha dado una interesante “discusión” en Facebook que puede seguirse en https://www.facebook.com/erick.bearcub.3/posts/146173638913168?comment_id=137879&offset=0&total_comments=24&notif_t=share_reply Digo discusión para no decir diatribas; para alimentar ese incendiario alud de improperios le he respondido al último de los opinadores, he aquí mi respuesta.

Me encanta tu autoreconocimiento Germán Rincón Perfetti en eso que afirmas sobre "tenemos alma de diva". Tienes razón, si lees mi autobiografía está escrita en primera persona (¿Cómo más quieres que esté escrita una autobiografía?) al igual que mis post en Revista Semana (¡son opinión personal!) y mis otros blogs, pero si lees mis textos científicos están escritos en tercera persona, con fuentes, triangulados...

La mirada crítica a un texto personal es en sí misma una contradicción porque la crítica no puede hacerse a los contenidos sino a la escritura, en ese caso lo único que tendría cabida sería la autocrítica. Quien se sienta historiador (aun cuando hago parte de varias redes de ellos) que escriba la historia, mientras tanto quien me lea debe leerme comprendiendo que, como lo digo más arriba, el lenguaje genera mundos y las emociones son los motores de la acción humana.

Ahora bien si a ti te interesa o a alguien que dice ser crítico, entonces les remito a dos textos que pueden ayudarles a la comprensión de mis escritos y de otros de su estilo http://es.scribd.com/doc/60207909/De-la-autobiografia-a-la-autoetnografia-como-herramienta-para-el-estudio-de-si-mismo y mi autobiografía http://es.scribd.com/doc/59013270/De-Homosexual-a-Marica-Sujeto-de-Derechos-Arqueologia-al-interior-de-mi-mismo

Por otra parte no creo en la humildad… ohh que gran falsedad esa de pasar por debajo cuando lo que se desea es estar arriba. ¿Quién no tiene ego? ¿Es posible no tener un yo? ¿De qué ego se habla, del que se usa en la historia, la sociología, la antropología, la psicología, la filosofía o el psicoanálisis? Para hacer crítica es conveniente no solo soltar palabrejas, sino llenarlas de contenidos epistemológicos y ontológicos, de lo contrario es solo bazofia.


¡Ahí les quedo!

LGBT del medio rural: los olvidados

Por Manuel Antonio Velandia MoraEspaña 30/06/2013

¿Usted es el que sale en la televisión? Me preguntó, estábamos en la plaza principal de un pequeño pueblo; él era un hombre de unos 28 años cuya presencia y vestido, marcadamente campesinos, me hacían ver que me encontraba ante uno de esos hombres que no solemos encontrar en las grandes ciudades.
Sí, le respondí.
Es que quiero decirle que yo soy heterosexual. Esta confesión me sacó de la rutina, no entendía porque alguien quiere confesarse miembro de una mayoría sexual.
Lo que sucede es que aquí la gente no entiende que yo sea así, palabras que acentuaba con el movimiento de la mano, que moviéndose sobre su eje, describía algo de inestabilidad.
Así cómo, le pregunté.
¡Así, raro! me dijo.
¿Qué quieres decir con raro?
Que me gustan los hombres. Lo dijo en voz tenue, a pesar de que no había cerca alguien que pudiera escucharnos.
Bueno, para mí no es raro, a mí también me gustan y eso me hace feliz. Le respondí.
Con una sonrisa nerviosa, ratificó: es que aquí la gente no entiende, yo tengo pareja y él también es casado.
¿Tienes una pareja hombre y otra pareja mujer? Interrogué.
Sí, pero a mí los que me gustan son los hombres. Es que aquí nadie entiende, insistió.
Y, ¿por qué quieres decírmelo?
No sé, necesitaba decírselo a alguien.
Yo no me quiero ir del pueblo, a mí me gusta vivir aquí, pero hemos pensado salir a una ciudad. Yo tengo miedo de que si se enteran nos den una tunda, me dijo.
La discriminación también la hay en la ciudad, le respondí, pero probablemente sea menos que en el campo…

No le dije que en las ciudades no todos los homosexuales, lesbianas, bisexuales o trans van a las asociaciones, que estas algunas veces son un gueto y que incluso se discriminan los unos a los otros y las unas a las otras, las organizaciones.

Tampoco le comenté que las luchas no siempre son acompañadas por quienes pueden disfrutar de los derechos logrados y menos pensé en decirle que a algunos les obligan a desplazarse de sus barrios, les amenazan de muerte e incluso, deben irse del país, porque los crímenes de odio son mayores en la ciudad que en el campo, o tal vez lo que sucede a los maricas de pueblo no es noticia y a las organizaciones parece no importarles.

No es que esté en contra de las asociaciones LGTB, ni de sus luchas, es que me parece que no puede celebrarse el orgullo LGTBI con la frente en alto si olvidamos a esos otros y esas otras que nos son invisibles.

Por supuesto deseo invitar a todos los que luchan por los derechos humanos y sexuales y a los y las que creen que otro país es posible a que salgan a las marchas de sus ciudades, a que acompañen a quienes celebran el orgullo de ser LGTBI y a que no olviden que allí, en cada pequeño pueblo, hay muchos otros y otras que requieren que les tengamos en cuenta, porque sus derechos también son nuestros derechos.

Hoy 30 de junio en Bogotá, Medellín, Barranquilla, Manizales, Pereira, Cúcuta,

Vamos #PorNuestrosDerechos

lunes, 17 de junio de 2013

“Busco hombre acuerpado y cero plumas”


Manuel Velandia. Foto: Juan Sanz
¿A qué le atribuye la discriminación que se dice existe entre algunos hombres homosexuales por razón de su apariencia o comportamiento?
Con Leonardo Davinci surgió un patrón ideal de belleza masculina. Ese hombre ideal no existe en la realidad. Los primeros modelos atléticos aparecieron en “Physique Pictorial” y desde esa revista se fortaleció la idea del hombre masculinizado en el gimnasio como el modelo del cuerpo deseado por los hombres homosexuales. Por otra parte, el peso de la homofobia internalizada lleva a la discriminación, no solo de sí mismo, sino del otro que es percibido como la imagen amanerada de lo que se teme proyectar. Emerge así el temor a la “pluma” o más concretamente a la “pluma propia”, como algo que el otro le recuerda. Mientras no nos reconozcamos como seres únicos, no reconoceremos al otro como un auténtico otro.

¿Existe entre buena parte de hombres homosexuales un “culto al cuerpo”?
La publicidad se ha valido del imaginario de la masculinidad física con músculos como símbolo de la belleza. Con ese patrón, algunos hombres homosexuales se miden a sí mismos y a los otros. Los cuerpos masculinos también se entienden como mercancía y como tal se promocionan y se adquieren, porque en muchos casos el otro es un objeto, una cosa para mostrar, para consumir. Al pensarse como mercancía, el hombre homosexual transforma las redes sociales en un escaparate y su imagen en una representación de la mercancía que pretende ofertar. No todos los homosexuales tienen el mismo patrón de belleza, también hay osos, cazadores, cachorros, admiradores, reinonas, etc. Hay una gran diversidad de imaginarios, representaciones y modelos. Creo que lo importante es ser consientes de qué se quiere ser y por qué y no resultar siendo o exigiendo a los demás por negación a sí mismo.

¿Qué opina de la manera en que algunos hombres homosexuales se anuncian (con fotos de la zona genital, de los glúteos o sin ropa) en grupos y redes sociales concebidas para concretar encuentros entre ellos?
Quien frecuenta las páginas de encuentro no suele hacerlo por azar sino porque sabe lo que quiere, aún cuando algunos llegan allí por casualidad se quedan porque lo desean. Cada cual se promociona como le plazca y está en su derecho a optar por ello. Yo no pongo fotos de mi pene, creo que lo más bello de mí está en mi cerebro y no en el culo, por ejemplo. Pero si la persona cree que tiene una verga que saca la cara por él, pues tiene derecho a mostrar su mejor imagen.
Los hombres gays suelen tener un valor sobre el cuerpo diferente al que le dan las mujeres: antes que gays son machos y, como tales, algunos consideran que la masculinidad está relacionada con ser un semental. Los hombres en general tienen un mayor número de parejas sexuales que las mujeres, pero la moralidad judeocristiana olvida que en el intercambio genital hay erotismo, deseo, placer, sensibilidad y goce.
Las personas deberían tener el número de relaciones genitales que necesitan siempre y cuando no vulneren a los demás para conseguirlo y no nieguen sus propios valores cuando lo hacen. Cada cual sabe cuánto y qué necesita y, si para ser feliz lo logra, me parece bien. El problema es que solemos dar más valor al “qué dirán” que a ser honestos con nosotros mismos y con los otros.

¿Qué tan frecuente es el matoneo entre los hombres gays cuando no se cumple con ciertos parámetros físicos o manera de vestir, por ejemplo?
Existen varias éticas: la que cree que el otro solo es valioso en cuanto más poder económico tenga y por la que se rechaza al pobre. La que valora el intercambio en la que solamente se da algo si se recibe algo a cambio. Está la ética que asume al otro como cosa y como tal se le trata: cosa fea, cosa bonita o cosa “bien vestida”. En esta ética, el otro es una mercancía y tiene un valor de uso y de cambio. También hay una ética en la que el otro es reconocido como un ser auténtico.
Cada cual vive en una de esas éticas o en una mezcla de una y otra. El matoneo se presenta cuando desde la ética particular, el otro no es reconocido en sí mismo sino desde esa cosa, mercancía, pobreza o belleza con la que se mide al ser humano. El matoneo es más frecuente de lo que se cree, pero menos visible de lo que debiera ser, tal vez porque estamos acostumbrados al rechazo, al estigma y a la discriminación y, mientras no nos sintamos víctimas, no nos afecta lo que le sucede al otro.

¿Cuál sería su propuesta para empezar a superar esos “mandatos” como que los hombres gays deben ser “masculinos” o “cero plumas”?
La sociedad ideal solo existe como modelo. Mientras alguien se asuma como mercancía no le afectará tratar al otro en iguales condiciones. Yo abogo por el derecho a la “pluma”, al amaneramiento masculino o femenino, a querer compartir el culo, a penetrar solamente o a tener prácticas orales. No somos más o menos maricas por hacer lo uno o lo otro, pero somos peores seres humanos cuando le negamos al otro el derecho a ser lo que quiere.

viernes, 22 de marzo de 2013

El rol del polimórfico perverso León Zuleta en la historia del Movimiento Homosexual Colombiano

Por Velandia Mora, Manuel Antonio. [1]

España, Marzo 2013

Hay algo que extraño en tu texto y es que no aparece un autor que para Zuleta tuvo mucho peso. El primer libro, bueno fotocopia, que me facilitó León fue el texto «El deseo homosexual» de Guy Hocquenhem (1972), miembro en Francia del FHAR Frente Homosexual de Acción Revolucionaria, el cual leímos en francés y con diccionario en mano. Qué bueno iniciar el día con una lectura amena, profunda y cuestionadora; me refiero al Interesante artículo de José Fernando Serrano Amaya denominado "El olvido recobrado: sexualidad y políticas radicales en el Movimiento de Liberación Homosexual en Colombia"  (http://bit.ly/ZgYGod), sobre León Zuleta, a quien yo solía llamar el "polimórfico perverso”, nombre que degeneró para algunos en el “polívoco perverso”; quitando el peso a su gran capacidad para aparecer y desaparecer y su mimetismo que bien lo hacía ser querido en diversos espacios e incluso, por personas arto diferentes. Preocupante ese cambio de pasar de ser un polimórfico a un polívoco, porque era bien claro para Zuleta que el lenguaje jugaba un papel determinante en la construcción de los discursos.
Entrevista  a Manuel Velandia Mora, en TV, 1ª Marcha del Orgullo Homosexual en Colombia, 28 de junio de 1983.

Hay algo que extraño en tu texto y es que no aparece un autor que para Zuleta tuvo mucho peso. El primer libro, bueno fotocopia, que me facilitó León fue el texto «El deseo homosexual» de Guy Hocquenhem (1972), miembro en Francia del FHAR Frente Homosexual de Acción Revolucionaria, el cual leímos en francés y con diccionario en mano. 
Creo que uno de los temores de la gente hacia León era precisamente que no había gran distancia entre el discurso y la práctica y que por ello proponía intercambios sexuales políticos que a algunos no le sonaban como una realización práctica de la teoría sobre el sexo y el poder, sino al interés oculto de querer “culear” con todo el mundo; tal vez por ello, también pasó de ser el “perverso” del que yo hablaba, en el sentido del que corrompe las costumbres o el orden y estado habitual de las cosas, a ser para otros el perverso comprendido como el tipo malo, que hace daño; imagen por cierto bastante lejana de la realidad del tipo amoroso que era León.
Creo que uno de los problemas de Ventana Gay (revista del MLHC Movimiento de Liberación Homosexual de Colombia) fue precisamente ese, la incapacidad de algunos de sus miembros de ser realmente transgresores en lo cotidiano y en el discurso, para serlo, de pronto, en la habitación en la que dejaban fluir sus verdaderos deseos. Por otro lado cabe bien señalar que en Ventana Gay tuvo un gran peso él que ponía el dinero, el abogado Guillermo Cortez, y que por ello a diferencia de Zuleta allí se dio bastante poder a por ejemplo, la discusión para el cambio del Código Penal en 1980, en el que dejó de ser delito el acceso carnal homosexual (antiguo artículo 323 del Código Penal en 1936).
Para León siempre fue más importante el cambio de la cotidianidad, de la cultura, que el cambio de la norma legal. León siempre fue un militante y para algunos eso se traducía en contemplarlo como un ser irreverente que atentada contra las estructuras establecidas. Cabe recordar aquí, que en algún momento de la historia del Movimiento Homosexual Colombiano, alguna persona pidió y logró que me echaran, por una semana, del MLHC porque yo era muy marica. Bueno, en la práctica yo había asumido una buena parte de las propuestas de Zuleta y exigía que el discurso “marica” debía reivindicarse como ejercicio político y que era necesario reivindicar la analidad como ejercicio de poder, y los amaneramientos gestuales y en la oralidad como una práctica de ruptura con la masculinización o más correctamente con el tono masculino con que se les pretendía matizar a las ideas en su expresión oral, para hacerlas más creíbles y serias.
En el MLHC me aceptaron nuevamente como miembro, luego de que con un cartel que decía “Ser marica es cosa seria, es cuestión de hombres”, me parara, como protesta y antes de que todos los participantes ingresaran, frente a la puerta de la Biblioteca Emmanuel Mounier en donde nos reuníamos todos los sábados; éramos subversivos y delincuentes por obra y gracias del Estatuto de Seguridad de Turbay. Es importante señalar que no me recibieron porque aceptaran el discurso de la maricada, sino para que los transeúntes y el director de la biblioteca no pensaran que algunos de los que allí se reunían eran tan maricas como yo.
[1] Velandia Mora, Manuel Antonio. Doctor por la Universidad de Alicante y Diploma de Estudios avanzados –DEA- en Enfermería y Cultura de los Cuidados, DEA y Doctorando en Intervención Psicopedagógica. Máster en Gestión de las Políticas públicas e Interculturalidad, Máster en Educación, Sexólogo, Especialista en Gerencia de proyectos educativos institucionales,  Sociólogo, Filósofo.

jueves, 28 de febrero de 2013

Duchitas de agua amarilla


Manuel Velandia
En Exclusiva para GayHills.Com

Tendría unos 24 años, sus ojos eran azules y sus facciones bien pudieran confundirse con la de un italiano, pero era argentino. Su cuerpo atlético y bien formado me indicaba una obsesión por su cuidado. Todo en él reflejaba tranquilidad, incluso pudiera decirse que incitaba armonía. Cuando lo vi tomando notas en su libreta de apuntes, sentado en la primera fila de la sala de conferencias, me pareció aquello que bien pudiera llamar un niño juicioso.

De vez en cuando levantaba sus ojos y me miraba tan fijamente que experimenté varias veces la necesidad de mirar a otro lado. En su sonrisa había algo enigmático que no lograba descifrar. Fueron pasando las horas y al terminar la jornada de la mañana se me acercó y me dijo: “¡esta noche me paso por tu hotel!”. Lo hizo muy seguro de sí mismo, inclusive sentí que no era una propuesta sino una orden con la que me anunciaba mi obligación de esperarlo.

No respondí. Sonreí, con una sonrisa en la que se mezclaba la complicidad y el asombro. El tampoco esperó respuesta. Me miró una vez más, sonrió, y dándome la espalda se dirigió a la puerta de la sala de conferencias. De pronto paró en seco, volteo la cabeza y gritó: “¡Mi nombre es Franco!”. Pensé que su nombre hacía gala de su osadía y me quedé observándolo mientras se perdía en la multitud. No sé cuántos fueron los minutos o segundos, pero volví en mí cuando alguien, tomándome del brazo, me dijo “¡le estoy hablando!”.

En la tarde no regresó. Sé que no lo hizo porque tuve tiempo para mirar uno a uno los participantes. Olvidé que existía hasta cuando de la portería del hotel recibí la llamada para avisarme que Franco me estaba esperando. Pasé al teléfono y le dije que lamentaba no poder atenderlo pero que me estaba preparando para asistir a una recepción de bienvenida a Buenos Aires. No oí palabra alguna, tan solo el ruido de un teléfono que  se colgaba. Entré a la ducha y unos instantes después sentí que tocaban en la puerta. Me puse una toalla y salí para ver quién me necesitaba. Era él. Ignoro cómo logró burlar la vigilancia, pero estaba ahí, parado con sus brazos abiertos como queriendo abrazarme.

Cuando pude darme cuenta ya estaba adentro, sentado en una silla, diciendo que deseaba esperarme. Yo entré una vez más a la tina y dejé entreabierta la puerta. Quería mirarlo, aun cuando le dije que era para oírle por sí me hablaba mientras me duchaba. Me preguntó si me gustaban los juegos dorados. Yo pensé que se refería a utilizar accesorios dorados, así que le dije que sí, que de vez en cuando. Unos segundos después estaba frente a mí, desnudo, exhibiendo  su maravillosa anatomía. Se paró muy cerca de mí y sin mediar palabra entró a la tina. Fue tan sorpresiva la situación que, entre sorprendido, temeroso y satisfecho, no musité palabra.

Me preguntó si quería jugar a los juegos dorados, afirmó que desde cuando me vio la primera vez yo lo inspiraba. Tocaba su cuerpo. Estaba total y maravillosamente erecto. Yo, que no salía de mi asombro, sentía que mi cuerpo temblaba. Él sonrió y me dijo “quiero que te orines sobre mí, en mi cuerpo, en mi pecho, en mi cara”. Yo pensé que era broma, pero insistió. No sé por qué, pero sentí unas ganas inmensas de mear y empecé a hacerlo. Él sonrió, y unos segundos después eyaculaba sin que yo hubiese puesto un dedo sobre su cuerpo. Sonreí. No podía creer que recibir la orina de alguien sobre el cuerpo pudiera ser tan excitante como para eyacular sin tener que tocarse. No dijo palabra, simplemente se vistió y se fue, sin despedirse.

Cuando salió, quise orinar sobre mi pierna. El orín se siente calientico, es una sensación extraña pero nada excitante. No me excita el dorado. Nunca lo volví a ver, es más, ni siquiera sé si se llama Franco. Tan solo tengo claro que el disfrute de la sexualidad es algo extraño, y que el deseo y el erotismo están llenos de caminos y posibilidades insospechadas. Durante mucho tiempo, a estas situaciones particulares del disfrute las llamaron anormalidades. Posteriormente las denominaron aberraciones, después se les denominó parafilias. Ahora los juegos dorados hacen parte de las Expresiones Comportamentales Sexuales.

Es necesario tener algo en claro: tenemos el derecho a negarnos, así a nuestra pareja ducharse de esta forma le parezca lo más erótico y emotivo que pueda pasarle; sin embargo creo que si se es algo abierto una meadita no le hace mal a nadie y que incluso puede llegar a ser divertida y excitante.

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Golden Shower


Manuel Velandia Exclusive for GayHills.Com


He was about 24, his eyes were blue and his features could well be mistaken for that of an Italian, but he was Argentinian. His athletic and shapely body told me he was obsessed about his care. Everything about him reflected quietness; even one could say he moved me to a state of harmony. When I saw him taking notes on his notebook, sitting in the front row at the conference room, I found what may well be called a sound-minded child.

From time to time he raised his eyes and looked at me so intently that I experienced several times the need to look elsewhere. In his enigmatic smile, there was something I could not figure out. Hours passed by and by end of the morning he approached me and said, "Tonight I will step in at your hotel". He did this very sure of himself, I even felt it was not a proposal but an order to  which I was being announced to heed.

I did not answer. I smiled, with a smile which mixed the complicity and wonder. He did not wait for an answer either. He looked at me again, smiled, and turned his back at me at the door of the conference room. Suddenly he stopped short, turned his head and shouted: "My name is Frank". I thought his name proudly reflected his courage and I stood watching as she disappeared into the crowd. I do not know how many minutes or seconds passed by, but I came to myself when someone, taking my arm, told me: "I'm talking to you".

In the afternoon did not return. I knew he didn’t because I had time to look at each one of the participants. I totally forgot about him until I got the call from the hotel lobby to tell me that Franco was waiting for me. I went to the phone and said I regretted not being able to attend anyone since I was getting ready for a welcome reception to Buenos Aires. I did not hear a word, just the sound of a phone being hung. I went into the shower and a moment later someone rang the doorbell. I got a towel and went to see who needed me. It was him. I do not know how he managed to evade security, but he was there, standing with his arms outstretched as if to hug me.

When I realized he was already inside the room, sitting on a chair, saying he wanted to wait for me. I went again to the tub and left the door ajar. I wanted to look at him, even when I told him it was just to hear him in case he wanted to talk to me while I showered. He asked me if I liked the golden games. I thought he meant to use gold fittings, so I said yes, from time to time. A few seconds later I was in front of me, naked, showing off his wonderful anatomy. He stood very close to me and without a word went into the tub. The situation was so surprising that, between being surprised, fearful and satisfied, I did not dare to whisper a word.

I asked if I wanted to play the gold games, he said that since the moment he saw me for the first time I inspired him. He touched his body. He was totally and wonderfully erect. I, who could not get over my amazement, felt my body trembling. He smiled and said "I want you to piss on me, on my body, my chest, my face." I thought he was joking, but he insisted. I do not know why, but I felt a huge desire to pee and I started doing it. He smiled, and a few seconds after he was coming without even putting a finger over his body. I smiled. I could not believe that getting someone’s urine on the body could be so exciting as to ejaculate without eve touching each other. He said nothing; he simply dressed himself and left without saying goodbye.

When he left, I wanted to pee on my leg. Pee feels so warm; it is a strange feeling but nothing exciting. Golden does not turn me on. I never saw him again, moreover, I do not even know if his name is really Franco. I am only clear that the enjoyment of sexuality is something strange, and that desire and eroticism are full of unexpected paths and possibilities. For a long time, they called these particular situations of the enjoyment just abnormalities. Subsequently they were called aberrations and later paraphilias. Now the golden games are part of the Behavioral Sex Expressions.

You need to have something clear: we have the right to refuse, even if your partner finds it exciting and emotional; nevertheless, if one is open to some extend, a little pissing does not hurt anyone and it can even be fun and exciting.

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