jueves, 28 de febrero de 2013
Duchitas de agua amarilla
Manuel Velandia
Golden Shower
Manuel Velandia Exclusive for GayHills.Com
From time to time he raised his eyes and looked at me so intently that I experienced several times the need to look elsewhere. In his enigmatic smile, there was something I could not figure out. Hours passed by and by end of the morning he approached me and said, "Tonight I will step in at your hotel". He did this very sure of himself, I even felt it was not a proposal but an order to which I was being announced to heed.
I did not answer. I smiled, with a smile which mixed the complicity and wonder. He did not wait for an answer either. He looked at me again, smiled, and turned his back at me at the door of the conference room. Suddenly he stopped short, turned his head and shouted: "My name is Frank". I thought his name proudly reflected his courage and I stood watching as she disappeared into the crowd. I do not know how many minutes or seconds passed by, but I came to myself when someone, taking my arm, told me: "I'm talking to you".
In the afternoon did not return. I knew he didn’t because I had time to look at each one of the participants. I totally forgot about him until I got the call from the hotel lobby to tell me that Franco was waiting for me. I went to the phone and said I regretted not being able to attend anyone since I was getting ready for a welcome reception to Buenos Aires. I did not hear a word, just the sound of a phone being hung. I went into the shower and a moment later someone rang the doorbell. I got a towel and went to see who needed me. It was him. I do not know how he managed to evade security, but he was there, standing with his arms outstretched as if to hug me.
When I realized he was already inside the room, sitting on a chair, saying he wanted to wait for me. I went again to the tub and left the door ajar. I wanted to look at him, even when I told him it was just to hear him in case he wanted to talk to me while I showered. He asked me if I liked the golden games. I thought he meant to use gold fittings, so I said yes, from time to time. A few seconds later I was in front of me, naked, showing off his wonderful anatomy. He stood very close to me and without a word went into the tub. The situation was so surprising that, between being surprised, fearful and satisfied, I did not dare to whisper a word.
I asked if I wanted to play the gold games, he said that since the moment he saw me for the first time I inspired him. He touched his body. He was totally and wonderfully erect. I, who could not get over my amazement, felt my body trembling. He smiled and said "I want you to piss on me, on my body, my chest, my face." I thought he was joking, but he insisted. I do not know why, but I felt a huge desire to pee and I started doing it. He smiled, and a few seconds after he was coming without even putting a finger over his body. I smiled. I could not believe that getting someone’s urine on the body could be so exciting as to ejaculate without eve touching each other. He said nothing; he simply dressed himself and left without saying goodbye.
When he left, I wanted to pee on my leg. Pee feels so warm; it is a strange feeling but nothing exciting. Golden does not turn me on. I never saw him again, moreover, I do not even know if his name is really Franco. I am only clear that the enjoyment of sexuality is something strange, and that desire and eroticism are full of unexpected paths and possibilities. For a long time, they called these particular situations of the enjoyment just abnormalities. Subsequently they were called aberrations and later paraphilias. Now the golden games are part of the Behavioral Sex Expressions.
You need to have something clear: we have the right to refuse, even if your partner finds it exciting and emotional; nevertheless, if one is open to some extend, a little pissing does not hurt anyone and it can even be fun and exciting.
lunes, 1 de octubre de 2012
Entre la histeria y la historia: del vibrador como tratamiento a objeto de placer
Por Manuel Antonio
Velandia Mora PhD. Mg. Lc
investigadormanuelvelandia@gmail.com
El vibrador tuvo tanto éxito que pronto salió del consultorio a la alcoba. Ya en 1906 había en revistas anuncios de vibradores como se informa en el prólogo de La Tecnología del orgasmo, donde también se cuenta que en 1900 se exhibieron modelos diferentes en la Exposición de París. El invento tuvo tal éxito que se llegó a convertir en el quinto aparato eléctrico más usado en las casas, incluso más que la aspiradora o la plancha. En 1917 había más vibradores eléctricos que tostadoras en los hogares americanos.
martes, 6 de marzo de 2012
Ahh... ¡Ya estoy calientico!
miércoles, 19 de agosto de 2009
Fellatio, no es un plato de la comida italiana o de Cómo tener una buena experiencia genital
lunes, 17 de agosto de 2009
¿Cuánto debe durar un buen polvo?
En lo que respecta al sexo tampoco existen verdades absolutas. En este campo todo depende de las características de los individuos y de la interacción de ellos cuando forman parejas.
Así pues, aventurar cualquier generalidad en este tema es casi como apostar a perder de entrada. Sin embargo, siempre existen dudas que nos asaltan a todos por igual así como interrogantes que cargamos constantemente y que solemos charlar con nuestros amigos más cercanos. Por ejemplo ¿quién no ha pensado alguna vez al respecto de cuánto debe durar un buen polvo?
No seguimos aquí filosofías orientales como el Tantra, que establece esos largos periodos de duración. Tampoco hacemos referencia al complejo conjunto de acciones que hacen parte del acto sexual. No, nada de eso. En este caso llamamos "polvo" solamente al ejercicio copulativo, es decir, al momento en el que los cuerpos, luego de preámbulos y puestas a tono, ya se encuentran unidos y permiten la conexión y el acople de sus sexos.
Queremos además evitar, por supuesto, las que suelen ser respuestas comunes. Esas que van por el estilo de: "Debe durar el tiempo suficiente como para que los dos disfruten". Pues, aunque podamos estar de acuerdo con ellas, nos interesa en esta ocasión resaltar un aspecto más pedestre y menos trascendente del tema en cuestión.
¿Cuánto debe durar un buen polvo?
Según una investigación, el coito es más corto que demorado. ¿Tú qué opinas?
Por fortuna parece que hoy en día existen estudios al respecto de todo. Uno que viene en nuestro auxilio es precisamente el realizado por científicos de la Universidad de Penn State, en Pensilvania.
Según los resultados de esta investigación un buen polvo es más bien corto que demorado; entre 3 y 13 minutos, establecen en su conclusión luego de analizar muy sesudamente el material aportado por psicólogos, médicos, enfermeras, trabajadores sociales, terapeutas familiares y matrimoniales, que recogieron datos de miles de pacientes durante varias décadas.
Uno de los ítems de la encuesta que sirvió de insumo para el estudio que aquí mencionamos, interrogaba a los participantes en ella al respecto del tiempo que debe durar el acto sexual entre el momento en que el pene ha penetrado en la vagina hasta la eyaculación. Se les pidió además que en sus respuestas calificaran lo que consideraban: adecuado, deseable, demasiado corto y demasiado largo.
El Journal of Sexual Medicine, Revista de Medicina Sexual, publicó la encuesta y estos son sus resultados:
Adecuado: de 3 a 7 minutos.
Deseable: de 7 a 13 minutos.
Demasiado corto: de 1 a 2 minutos.
Demasiado largo: de 10 a 30 minutos.
Como siempre nos queda la inquietud al respecto de lo que pensarán los lectores de vive.in sobre los tiempos consignados en este estudio. ¿Están de acuerdo? ¿Se ven reflejados en ellos? En últimas, ¿cuánto creen ustedes que debe durar un buen polvo?
Para mejorar la duraccion algunas informaciones adicionales son convenientes:
http://investigadormanuelvelandia.blogspot.com/2008/08/polvmetro-soy-bueno-en-la-cama.html
http://investigadormanuelvelandia.blogspot.com/2009/07/trucos-para-poner-un-condon-con-la-boca.html
http://investigadormanuelvelandia.blogspot.com/2008/08/masturbacin-femenina.html
http://investigadormanuelvelandia.blogspot.com/2009/07/como-se-masturban-los-hombres.html
Sexo oral a hombres, Fellatio que llaman
¿Cómo hacer una buena mamada?
Si tú te has comido un helado en cono, barquillo o cucurucho ya tienes algunos puntos ganados para hacer bien el sexo oral o “mamada” que llaman. El final de una buena chupada se asemeja bastante a comerse uno de estos helados, cuando se ha hecho con mucho gusto; tanto que algunos/as llegan al orgasmo con sólo hacerlo o dejárselo hacer.
Muchas mujeres no aprecian lo divertido que puede ser, pero para quienes lo han o lo hemos hecho, chupar el pene a un hombre o recibir una buena lamida es uno de los más grandes placeres a experimentar, tanto que algunos hombres intentan hacérselo ellos mismo ¡y lo logran!
Es triste pensar que siento algo tan placentero no sepamos hacerlo bien, así que luego de mucha “investigación de campo”, les cuento algunos secretitos:
Antes que nada, nunca vuelvas a comenzar por el final, no te lances de una a meter el glande en la boca ¡ese es el ultimo paso!
Lo primero que debes lograr es producir una muy buena erección. Si aun está puesta la ropa, desliza las manos suavemente sobre el paquete, abre lentamente su bragueta y sigue acariciándolo; es mejor si estás de rodillas y entre sus piernas.
Si la persona se excita con facilidad en pocos segundos estará lista, si él es nervioso, su pene puede estar aún doblado en sus calzoncillos. Mantén agarrado su pene y sube a su cara y bésale. Observa si puedes sentir una respuesta; todo movimiento ascendente es un buen signo.
Ahora sácale el miembro y mira cómo está. Si está tieso, lo estás haciendo bien; en otro caso acaricia suavemente los testículos (a algunos les gusta algo fuerte, no te excedas sin consultar previamente). Sujétalos con tu mano menos diestra y con la más hábil toma su pene. Apriétala poco a poco, con presión moderada como si estuvieras masturbándole y prepárate para chupar.
Humedece con la lengua tus labios; es excitante ver hacer este movimiento de lengua, así que levanta la cara y mírale a los ojos mientras lo haces.
No lo lleves aun a la boca: un poco de espera produce una agradable tensión. Acércate al glande, respira fuerte sobre él, sóplale con tu aliento tibio. Saca tu lengua de nuevo y tócale con ella, cambiando la velocidad del movimiento que puede ser de un lado a otro o haciendo círculos. Combínalos.
Gira tu cabeza de lado y simula morderle suavemente colocando tus dientes en su balano (la parte larga del pene), como si estuvieras comiéndote una mazorca. Mientras haces lo anterior no olvides estimular los testículos.
Detrás de las testículos hay un lugar muy sensible: el “ni es”, que está justo antes del ano. Puedes tocarle allí con la lengua o estimular con la yema de los dedos. En ese lugar queda justo el origen del músculo que causa la erección.
No olvides tocar con la lengua el contorno del glande, ésta es la parte más sensible del pene. En el frenillo igualmente se debe acariciar con la lengua, incluso algunos hombres son más sensibles allí. Insiste además en poner la punta de la lengua en el orificio del centro, de la parte más saliente del glande; pero no chupes su “cabeza” aún.
Después de jugar un buen tiempo tocando, mordiendo, lamiendo el balano, toqueteando su glande ya es hora de poner su glande en tu boca.
Mira si brota un líquido claro del orificio. Si esto sucede es el momento de aplicar tu decisión sobre qué tipo de riesgos deseas asumir, pues el liquido pre-eyaculatorio tiene una baja presencia del virus que causa el sida (VIH). Si no quieres correr riesgos, es hora de poner el condón con la boca o con la mano. De lo contrario continua con el juego, tal y como vas.
Ya es hora de ponerte ese delicioso “helado” dentro de tu boca. Mete toda su “cabecita” en tu boca caliente. Mantenla allí. Estimula su glande con el roce de tus dientes, mientras su pene entra y sale de tu boca.
Ahora si trata de poner todo su pene dentro de tu boca. No te excedas, hazlo lentamente. Él querrá profundizar más en tu garganta. No le dejes imponerse, pues sin no estás mentalmente preparada/o sentirás “horcadas” y ganas de trasbocar.
Si doblas tu cuello apropiadamente, haciendo que desde tu boca hasta la faringe haya un conducto recto, el pene puede entrar completamente, tal y como lo hacía su protagonista en el film “Garganta profunda”. No intentes respirar por la boca mientras haces esto, sentirás que te ahogas, debes respirar por la nariz.
Moviéndote tan rápido como tu pareja pueda resistir sin eyacular, desliza tu boca sobre su pene de arriba hasta abajo como si estuvieras “Tirándotelo”. Recuerda las técnicas sobre cómo retardar la eyaculación aprendidas en el articulo sobre masturbación, este es un buen momento para aplicarlas.
No es recomendable la practica oral durante mucho tiempo; es mejor parar un poco, jugar eróticamente de otras formas y luego continuar, pues hay un momento en que se siente en el pene un “adormecimiento”, se pierde un poco de sensibilidad y por tanto, ya no se disfruta igual.
Tragar o no tragar el semen es una decisión particular, de ahí que previamente hayamos hablado del condón… ah, es mejor hacerlo con un preservativo que tenga saborizante. Los estudios demuestran que el sabor del semen cambia con la dieta alimentaria, así que comidas muy condimentadas producen un sabor fuerte; comidas dulces y frutas producen un sabor y fragancia más agradable, para la mayoría de personas.
Ten cuidado de retroceder un poco cuando sea el momento de la eyaculación, un hombre excitado incrementa el movimiento y la fuerza de su movimiento “penetrativo”. Si lo prefieres ten una toallita a mano para que la eyaculación se produzca en este elemento.
Si no te gusta chuparlo, recuerda que es tu decisión y no la de tu pareja; pero él estará, muy seguramente, interesado no sólo en que lo hagas, sino en que lo hagas bien. De todas formas recuerda que es tu derecho no hacer lo que no deseas, así sea del gusto de tu pareja.
Para concluir: si eres el dueño del pene, debes saber que para muchas personas es supremamente molesto sentir unas manos sobre la cabeza, ejerciendo presión. Es necesario tener muchos acercamientos a la práctica para volverse experto/a, así que ten paciencia y disfruta los avances logrados.
Ten en cuenta que una buena higiene es importante para volver excitante la situación, no hay nada más molesto que sentir el olor fuerte del esmegma (Secreción de las glándulas prepuciales). Una buena afeitada es igualmente importante, porque la fricción de la barba con el glande es supremamente desagradable, para la mayoría de los hombres.
Trucos para poner un condón con la boca
Por Manuel Velandia
Como parte del grupo de artículos para la vida sexual placentera denominado Kamasutra, escribe sobre algunos trucos que te volverán un/a experto/a en el momento de poner el preservativo con la boca, ya sea que la pareja sea circuncidada o No circuncidada, pues hay una gran diferencia en su postura.
El truco de poner un condón con la boca en una persona circuncidada
1.- Saca normalmente el condón de su empaque, tómalo en una de tus manos (que deben estar previamente aseadas al igual que el pene), llévalo a la boca, y aprieta el receptáculo para el semen (la bolsita que está en la punta), presionándolo con firmeza entre los labios, que deben estar cubriendo los dientes. Si al colocar el preservativo queda aire dentro de éste, el condón se desplaza con el movimiento penetrativo y se corre el riesgo de que se caiga.
Si no deseas que la pareja vea que vas a colocar el preservativo, este debe ir dentro de la boca y en este caso, el aire del receptáculo para el semen debe extraerse presionando la punta del condón, que se ha puesto entre la lengua y el paladar.
2.- Acércate al pene, lleva tu cabeza hacia este, de tal forma que el centro del glande (la cabeza del pene) quede frente al centro del condón.
3.- Con los labios ve desenrollando el preservativo sobre el glande, hasta llegar a cubrirlo completamente.
4.- Presiona sobre el surco balano prepucial, la parte más hendida del pene, para que el condón quede allí ajustado; es mejor si con la presión que ejerces con los labios retraes un poco el preservativo, de tal manera que la “camisita” tome bien la forma del glande, pues esto incrementa la sensación de placer, dado que allí justo se encuentra la mayoría de terminales nerviosas presentes en el pene.
5.- Baja el condón hasta donde te sea posible, desenrollándolo con los labios que se aprietan rodeando el pene.
6.- Si tienes dificultad para poner todo el pene dentro de tu boca, debes terminar de bajar con tus manos el condón, hasta la base del pene.
Como poner un condón con la boca en una persona No circuncidada.
1.- Saca normalmente el condón de su empaque, tómalo en tu mano que debe estar aseada, llévalo a la boca, y aprieta el receptáculo para el semen (la bolsita que está en la punta), presionándolo con firmeza entre los labios, que deben estar cubriendo los dientes. Si al colocar el preservativo queda aire dentro de éste, durante la penetración el condón se desplaza con el movimiento del pene y se corre el riesgo de que se quede dentro del recto o la vagina.
Si no deseas que la pareja vea que vas a colocar el preservativo, este debe ir dentro de la boca y en este caso, el aire del receptáculo para el semen debe extraerse ejerciendo presión a la punta del condón, que se ha puesto entre la lengua y el paladar.
2.- Si el glande está cubierto con el prepucio, toma el pene con tu mano, por su base, y descubre con tu otra mano el glande, desplazando el prepucio hacia la base del pene. Una vez hayas bajado el prepucio, debes tomarlo con la otra mano para evitar que se devuelva a su sitio.
3.- Acércate al pene, lleva tu cabeza hacia este, de tal forma que el centro del glande (la cabeza del pene) quede frente al centro del condón.
4.- Con los labios ve desenrollando el condón sobre el glande, hasta llegar a cubrirlo completamente.
5.- Presiona sobre el surco balano prepucial, la parte más hendida del pene, para que el condón quede allí ajustado; es mejor si con la presión que ejerces con los labios retraes un poco el preservativo, de tal manera que el condón tome bien la forma del glande, pues esto incrementa la sensación de placer, dado que allí justo se encuentra la mayoría de terminales nerviosas presentes en el pene.
6.- Si por casualidad has permitido que la piel del prepucio previamente recogida, se devuelva hacia el glande, bájala nuevamente hacia la base del pene. Con esto evitas que el prepucio quede recogido dentro del preservativo formando pliegues de piel, que en el momento de la penetración, por la fricción con la zona penetrada, manifiestan cierto dolor o sensación de ardor.
7.- Baja el condón hasta donde te sea posible, desenrollándolo con los labios que se aprietan rodeando el pene.
8.- Si tienes dificultad para poner todo el pene dentro de tu boca, debes terminar de bajar con tus manos el condón, hasta la base del pene.
Algunos tips adicionales
Mamar el pene mientras pones el condón con la boca es una forma muy erótica y placentera de hacerlo, la cual aceptan muchos hombres que se niegan a usar preservativo, con tal de recibir una mamadita adicional.
Ésta es una forma muy erótica y placentera de ponerlo, la cual aceptan muchos hombres que se niegan a usar preservativo, con tal de recibir una mamadita adicional.
Bueno, debes saber que por más experto que se sea, es muy difícil ponérselo con la boca a un hombre que tiene el pene muy grueso.
Si es una relación ocasional, no le comuniques a la pareja que le vas a poner el condón con la boca, pónselo como parte de la mamada y verás que es muy difícil que se resista, porque muchas veces sólo se dan cuenta cuando ya lo tienen puesto.
Mírale directamente a los ojos, esto te dará aun más seguridad y hace más erótica la situación.
Si es tu pareja y más especialmente si es una posible pareja, debes negociar previamente la postura del condón, pero debes tener claro que no puedes ceder con relación a tu autocuidado, y que una vez que cedas, será casi imposible intentar convencer en una segunda oportunidad.
Nunca negocies el uso del preservativo en la cama, hazlo fuera de la habitación e incluso fuera de la vivienda, en un lugar neutral en el que se puede llevar a cabo una conversación íntima y directa.
Antes de iniciar cualquier practica saca el condón de donde lo guardas y ponlo en un lugar visible, de tal manera que la persona entienda que tu eres explicito/a en que vas a usar el preservativo.
Otros articulos relacionados con la vida sexual placentera:
http://investigadormanuelvelandia.blogspot.com/2008/07/kamasutra-de-verano.html
http://investigadormanuelvelandia.blogspot.com/2008/08/quien-no-se-conoce-bien-es-mal-polvo.html
Proyectos educativos orales para hombres gay
Por Manuel VelandiaEspaña, agosto de 2009
¿Debe educarse sobre la sexualidad y las prácticas sexuales y genitales? Esta es la pregunta sobre la que reflexiona Manuel Velandia en el presente artículo.
La educación para la sexualidad está de moda, pero no siempre el discurso es positivo y mucho menos las estrategias educativas.
Una pregunta que nos hacemos es si se puede educar a alguien para que sea bueno en la cama. La respuesta es sí, por supuesto que no todos los que intentan bailar llegan al nivel de Rudolf Nureyev, pues para hacerlo con tal maestría se requiere una gran destreza y ciertas capacidades físicas y emocionales sin par, pero no por ello debemos desanimarnos.
Ser bueno en la cama tiene que ver con poder llevar a cabo y con buena calidad y destreza diferentes prácticas eróticas, sensuales, sexuales y genitales, e inclusive, algunos llegan a afirmar que el amor inspira.
El video que le invitamos a ver a continuación le ayudará, si no a mejorar su capacidad oral, por lo menos a tener una dieta rica en hierro. http://www.youtube.com/watch?v=eILE85_vrjA
Séxitos en sus experiencias como aprendiz, en la etapa dos del proceso educativo le recomendamos pasar del campo de las frutas al campo del cuerpo humano; para mejorar la técnica le recomendamos leer y llevar a la práctica una serie de artículos denominados Kamasutra de Verano, escritos por Manuel Velandia, cuyos link encuentras a continuación.
http://investigadormanuelvelandia.blogspot.com/2008/07/kamasutra-de-verano.html
http://investigadormanuelvelandia.blogspot.com/2008/08/quien-no-se-conoce-bien-es-mal-polvo.html
sábado, 11 de julio de 2009
El condón: tan seguro y efectivo como tú mismo
España
Como parte del grupo de artículos para la vida sexual placentera denominado Kamasutra, escribe sobre algunos mitos con relación al uso del condón que se presentan como desventajas, mostrando qué es lo que realmente sucede y como ello ayuda a la duración del acto penetrativo.
Mitos sobre el uso del condón
Es frecuente pensar que el condón es un impedimento para el disfrute sexual; se dice que para usarlo es necesario frenar el juego sexual y romper el encanto de la situación, que es una barrera entre las dos personas y que se pierde la sensibilidad.
Quienes esto afirman tendrían que reflexionar sobre si la ignorancia puede ser una excusa para atentar contra nuestra vida o la de otras personas.
Por supuesto el condón es una barrera, pero no una barrera contra el amor, sino contra los microorganismos que son los agentes causales de diversas infecciones de transmisión sexual, incluyendo el VIH, el virus que causa el sida.
Las paredes de un condón son supremamente delgadas, el espesor de una pared simple debe estar en el rango de 0,04 a 0,09 milímetros, así que si alguien se pone algo tal delgado y no siente, muy seguramente se lo quita y tampoco sentirá nada.
Al usar el condón no sólo no se pierde la sensibilidad, sino que además por sus propias condiciones de uso hace que la erección dure por más tiempo, pues la argolla que luego de su postura queda en la base del pene, actúa como un cook ring evitando que la sangre que enerva el pene se devuelva con facilidad.
Por otro lado un condón puesto sobre el pene retarda la eyaculación, debido a la permanente presión que el preservativo ejerce abajo del frenillo en el conducto seminal, justo debajo del surco balano prepucial (la parte más hendida del pene). Estas dos cualidades para quien no las conoce le hacen pensar a muchos hombres que pierde sensibilidad por incrementarse el tiempo de la penetración y el de la eyaculación.
Antes de usar un condón fíjate que el empaque no presente imperfecciones, que tenga una cámara de aire en su interior, que no presente variaciones en su color y que no haya pasado su fecha de vencimiento o caducidad.
Nunca abras el empaque del condón con los dientes ni con las uñas, es mejor hacerlo con la yema de los dedos y por los ángulos o ranuras que el empaque posee en la parte superior o inferior.
El condón se debe guardar en un lugar fresco y con poca luz solar, ya que las altas temperaturas dañan el látex del que están fabricados. El mejor lugar para guardarlo por su temperatura ideal, es la mantequillera en la nevera; pero igual, puedes llevarlo en una condonera o en un lugar en el que no se corra el riesgo de pinchar el empaque y romper en preservativo. Nunca los lleves en la guantera del auto, tampoco en la billetera, porque al sentarse sobre él, sacas el aire de empaque y esto reseca el látex, haciendo que se craquéele fácilmente.
Nunca uses para la penetración en la que usas un condón de látex, lubricantes con base de aceite mineral, derivados del petróleo, vaselinas o cremas de manos. Usa únicamente lubricantes solubles en agua, tienen la ventaja adicional de que si se seca un poco la lubricación, al adicionar unas dos o tres gotas de agua, recobra su utilidad como lubricante.
Se recomienda que al penetrar analmente con condón, nunca lo hagas sin lubricante. En una penetración vaginal, la lubricación natural es suficiente si previamente ha habido el juego erótico necesario.
Trucos para poner un condón con la boca
España
Como parte del grupo de artículos para la vida sexual placentera denominado Kamasutra, escribe sobre algunos trucos que te volverán un/a experto/a en el momento de poner el preservativo con la boca, ya sea que la pareja sea circuncidada o No circuncidada, pues hay una gran diferencia en su postura.
El truco de poner un condón con la boca en una persona circuncidada
1.- Saca normalmente el condón de su empaque, tómalo en una de tus manos (que deben estar previamente aseadas al igual que el pene), llévalo a la boca, y aprieta el receptáculo para el semen (la bolsita que está en la punta), presionándolo con firmeza entre los labios, que deben estar cubriendo los dientes. Si al colocar el preservativo queda aire dentro de éste, el condón se desplaza con el movimiento penetrativo y se corre el riesgo de que se caiga.
Si no deseas que la pareja vea que vas a colocar el preservativo, este debe ir dentro de la boca y en este caso, el aire del receptáculo para el semen debe extraerse presionando la punta del condón, que se ha puesto entre la lengua y el paladar.
2.- Acércate al pene, lleva tu cabeza hacia este, de tal forma que el centro del glande (la cabeza del pene) quede frente al centro del condón.
3.- Con los labios ve desenrollando el preservativo sobre el glande, hasta llegar a cubrirlo completamente.
4.- Presiona sobre el surco balano prepucial, la parte más hendida del pene, para que el condón quede allí ajustado; es mejor si con la presión que ejerces con los labios retraes un poco el preservativo, de tal manera que la “camisita” tome bien la forma del glande, pues esto incrementa la sensación de placer, dado que allí justo se encuentra la mayoría de terminales nerviosas presentes en el pene.
5.- Baja el condón hasta donde te sea posible, desenrollándolo con los labios que se aprietan rodeando el pene.
6.- Si tienes dificultad para poner todo el pene dentro de tu boca, debes terminar de bajar con tus manos el condón, hasta la base del pene.
Como poner un condón con la boca en una persona No circuncidada.
1.- Saca normalmente el condón de su empaque, tómalo en tu mano que debe estar aseada, llévalo a la boca, y aprieta el receptáculo para el semen (la bolsita que está en la punta), presionándolo con firmeza entre los labios, que deben estar cubriendo los dientes. Si al colocar el preservativo queda aire dentro de éste, durante la penetración el condón se desplaza con el movimiento del pene y se corre el riesgo de que se quede dentro del recto o la vagina.
Si no deseas que la pareja vea que vas a colocar el preservativo, este debe ir dentro de la boca y en este caso, el aire del receptáculo para el semen debe extraerse ejerciendo presión a la punta del condón, que se ha puesto entre la lengua y el paladar.
2.- Si el glande está cubierto con el prepucio, toma el pene con tu mano, por su base, y descubre con tu otra mano el glande, desplazando el prepucio hacia la base del pene. Una vez hayas bajado el prepucio, debes tomarlo con la otra mano para evitar que se devuelva a su sitio.
3.- Acércate al pene, lleva tu cabeza hacia este, de tal forma que el centro del glande (la cabeza del pene) quede frente al centro del condón.
4.- Con los labios ve desenrollando el condón sobre el glande, hasta llegar a cubrirlo completamente.
5.- Presiona sobre el surco balano prepucial, la parte más hendida del pene, para que el condón quede allí ajustado; es mejor si con la presión que ejerces con los labios retraes un poco el preservativo, de tal manera que el condón tome bien la forma del glande, pues esto incrementa la sensación de placer, dado que allí justo se encuentra la mayoría de terminales nerviosas presentes en el pene.
6.- Si por casualidad has permitido que la piel del prepucio previamente recogida, se devuelva hacia el glande, bájala nuevamente hacia la base del pene. Con esto evitas que el prepucio quede recogido dentro del preservativo formando pliegues de piel, que en el momento de la penetración, por la fricción con la zona penetrada, manifiestan cierto dolor o sensación de ardor.
7.- Baja el condón hasta donde te sea posible, desenrollándolo con los labios que se aprietan rodeando el pene.
8.- Si tienes dificultad para poner todo el pene dentro de tu boca, debes terminar de bajar con tus manos el condón, hasta la base del pene.
Algunos tips adicionales
Mamar el pene mientras pones el condón con la boca es una forma muy erótica y placentera de hacerlo, la cual aceptan muchos hombres que se niegan a usar preservativo, con tal de recibir una mamadita adicional.
Ésta es una forma muy erótica y placentera de ponerlo, la cual aceptan muchos hombres que se niegan a usar preservativo, con tal de recibir una mamadita adicional.
Bueno, debes saber que por más experto que se sea, es muy difícil ponérselo con la boca a un hombre que tiene el pene muy grueso.
Si es una relación ocasional, no le comuniques a la pareja que le vas a poner el condón con la boca, pónselo como parte de la mamada y verás que es muy difícil que se resista, porque muchas veces sólo se dan cuenta cuando ya lo tienen puesto.
Mírale directamente a los ojos, esto te dará aun más seguridad y hace más erótica la situación.
Si es tu pareja y más especialmente si es una posible pareja, debes negociar previamente la postura del condón, pero debes tener claro que no puedes ceder con relación a tu autocuidado, y que una vez que cedas, será casi imposible intentar convencer en una segunda oportunidad.
Nunca negocies el uso del preservativo en la cama, hazlo fuera de la habitación e incluso fuera de la vivienda, en un lugar neutral en el que se puede llevar a cabo una conversación íntima y directa.
Antes de iniciar cualquier practica saca el condón de donde lo guardas y ponlo en un lugar visible, de tal manera que la persona entienda que tu eres explicito/a en que vas a usar el preservativo.
¿Cómo se masturban los hombres?
Por Manuel Velandia
España
¿Cómo se masturban los hombres? Es la pregunta sobre la que Manuel Velandia reflexiona. La respuesta ayuda a desarrollar otras posibilidades y enseña a quienes no tienen mucha experiencia sobre como hacerse un/a mejor amante. El artículo hace parte de Kamasutra de verano, una excusa del autor para hablar de sexo, para abordar temas que frecuentemente no se analizan al hablar sobre una relación de pareja.
La masturbación es probablemente la práctica erótica con más mala fama. Se dice que a quien la práctica le sale pelos en la palma de la mano, se vuelve loco, puede quedar ciego o impotente; si es una mujer, que se convertirán en unas ninfómanas, insaciables y que ningún hombre las querrá.
Por otro lado se dice que es una conducta inmadura, que quien la practica permanece en la adolescencia mental, que lleva a la negación de la pareja.
Sin embargo, la masturbación es una forma de encontrarse con sigo mismo/a, de reconocer el cuerpo, de prepararse para el intercambio sexual e incluso de aprender a retardar la eyaculación.
La masturbación se practica desde niños, se acentúa con la juventud y se disfruta hasta la misma muerte; favorece las relaciones de pareja en cuanto regula y equilibra los ritmos de deseo, erotismo y genitalidad de las mujeres y hombres con parejas estables, aun cuando se afirma popularmente que se debería abandonar si se tiene pareja.
¿Cómo se masturban los hombres?
En general, los hombres son bastante elementales en cuanto a la masturbación se trata, pero hay muchas maneras de hacerlo. La más simple y tradicional consiste en estimular acariciando el tallo del pene (balano) de arriba hacia abajo, o de abajo hacia arriba, haciendo que el prepucio (si no se está circuncidado) se mueva cubriendo y descubriendo el glande (la cabeza), desde que el pene está flácido hasta que la erección alcance toda su consistencia, para lograr la eyaculación (venirse, botarse) el ritmo se incrementa hasta que el orgasmo es irremediable. Se puede tener orgasmos sin eyaculación y también viceversa.
Para evitar y/o retardar la eyaculación se utiliza una técnica que consiste en presionar el conducto seminal, colocando los dedos durante unos segundos sobre el balano, justo debajo del surco balano prepucial (la parte mas hendida del pene) y parar el movimiento de fricción de la mano sobre el balano.
También se logra cambiando la velocidad y la presión con la que se hacen los movimientos de la mano, parando y retomando la estimulación las veces que sea necesario.
Por supuesto hay formas mas creativas para masturbar-se, vale la pena trascender los aprendizajes juveniles. Hay sensaciones diferentes si se masturba con la mano humedecida con un lubricante o con la mano seca; la masturbación agresiva suele ser placentera para algunos, aun cuando puede terminar siendo molesta, especialmente para los circuncidados.
La sensación es diferente si se masturba con la mano mas desarrollada o con la poco utilizada, los movimientos difíciles de controlar provocan sensaciones extrañas que pueden ser muy placenteras.
Se puede masturbar colocando el pene entre las dos palmas de las manos, abiertas, una frente a la otra, produciendo fricción entre ellas.
Estimule rozando el glande con la palma de la mano, extendida, algunas veces, otras, algo recogida.
Rodee el glande con un anillo formado con los dedos pulgar e índice, desplace el anillo sobre el balano de arriba hacia abajo o de abajo hacia arriba. El anillo puede hacerlo con tres, cuatro o los cinco dedos.
Ponga lubricante sobre el dedo pulgar, lleve el pene hacia su barriga, friccione con dicho dedo desde la base del frenillo hasta la uretra (orificio para orinar); estimule friccionando el glande mientras con los demás dedos envuelve el glande.
Con las palmas bien lubricadas, envolviendo el pene a dos manos y girándolas suave y simultáneamente, con un cuarto de vuelta y luego ejerciendo el movimiento de regreso.
Una ultima alternativa pudiera ser masturbarse con la mano en posición inversa a como tradicionalmente se masturba; es decir, gire la mano, haciendo un anillo con los dedos pulgar e índice y haga tres anillos mas, simulando una llave inglesa.
La pareja se masturba
Para algunas personas, descubrir que su pareja se masturba en solitario, es tomado como una ofensa, una infidelidad y como la expresión de que la pareja está dando señales de que no somos suficientes para ella; tal vez por ello cuando se tiene pareja y se comparte la vivienda con ella, las personas suelen masturbarse a escondidas, sin mucho ruido y a puerta cerrada.
La masturbación se adapta perfectamente a los estados de ánimo de quien la realiza, así que en general nadie se masturba en contra del otro, se hace por placer y beneficio propio. Busque hablar del tema, antes de descubrir a su pareja masturbándose, es muy seguro que lo haga. Parta de la comprensión y no de la acusación, sea sincera a pesar de que le parezca incomodo hablar del tema y recuerde, que muy seguramente usted igualmente se masturba, incluso sin razón, tan solo por pasar el rato.



