martes, 10 de julio de 2012

¿Es la grasa abdominal impedimento para encontrar el amor?


Por Manuel Antonio Velandia Mora
España. Julio de 2012

El tamaño parece haberse convertido esta semana en un tema de interés nacional luego de que la Azcarate escribiera sobre las mujeres gordas. Pero no solo algunas mujeres se han indignado, también lo han hecho los hombres.
Hombres y mujeres estamos afectados por la cultura y en esta el mercado dicta el ideal de lo que debe ser el tamaño y la forma. Los medios están repletos de artículos sobre dietas, cirugías plásticas, moda y quien no se atiene a ellos parece ser ciudadano de otro planeta.
Mientras unas se ponen tetas, nalgas, se hinchan los labios y pierden la expresión de su rostro, otros se machifican en el gimnasio, se ponen pectorales, pantorrillas, se definen las tabletas y se alargan el pene.
Recientemente he construido una relación y he descubierto que a mi pareja le atraen los cuerpos normalitos, incluso con grasita en la barriga. Me hace feliz alguien que me acepta pormismo.
Me preocupa que cuando las personas cuentan sus fantasías eróticas siempre las tienen con una mujer bellísima y un  hombre escultural, será que la gran mayoría dice la verdad o que mienten porque el peso de los patrones estéticos socializados puede más que la verdad.
Yo no soy ningún príncipe azul, es verdad, pero así y todo he tenido parejas de las que me enorgullezco no porque sean precisamente príncipes azules, de esos que siempre se destiñen cuando pasa el efecto de los esteroides, sino porque el amor, el respeto, la solidaridad, la ternura, la confianza y el acompañamiento son más importantes que un “polvo estratosférico” o tener a alguien para mostrar.
No hay nada más molesto que sentirse acompañado por alguien que no pierde oportunidad para mirarse en el espejo, no puede gozar de una comida por la crisis que le produce pensar en una onza de más o que no puede vestirse si no es ropa de marca.
No niego que también los he tenido bastante atractivos, pero prefiero a aquellos para quienes es más importante la calidad de ser humano que la cantidad de grasa. 

1 comentario:

Fernando Díaz dijo...

De acuerdo. Es bueno que mucha gente crea en el amor más allá de los patrones comerciales... Saludos