jueves, 20 de diciembre de 2007

Le voy a dar en la cara, marica.

Manuel Velandia Mora

Entre las amenazas de muerte que recibí en contra de mi vida y la de mi familia, y la frase del presidente con la que encabezo este blog, no hay mucha diferencia.
¿Será que este es un lenguaje típico de los paramilitares? Se preguntaría cualquier incauto y es posible que la respuesta sea, sí.

Por supuesto, lo que las palabras del Presidente Uribe dejan entrever su homofobia. Homofobia de la que, cuando andaba buscando votos para la reelección, se olvidó, cual típico politiquero que es.

No es de extrañar la falta de seriedad del Presidente y la poca coherencia interna en su discurso, pues ya sabemos que con su “nadadito de perro” se mueve libremente en aguas que otros supondrían peligrosas y de las cuales suele salir, no solo limpiecito, sino tan fortalecido como siempre.

Por supuesto, no me voy a referir a la práctica palaciega de chuzar teléfonos, o la poca seriedad que ha mostrado al tratar de refutar la llamada “información de inteligencia” o a la táctica de culpar a otros de sus propios errores, como lo ha hecho con “los organismos de inteligencia por ‘espiar’ la vida de los otros”.

Ya se sabe que “son inventos de la prensa que desea desprestigiarlo” y que los periodistas no tienen nada más que hacer, que montarle chismes a este pobre y maltratado hombre.
Yo tan solo quiero hacer notar que el presidente, cada vez menos, necesita de otros para el desprestigio; porque eso, él solito lo está haciendo bien.

No se esperaba de un presidente de la republica que se auto-chuzara el teléfono y menos que mostrara “el cobre” tan fácilmente, en una conversación orquestada, de la cual tenía la rienda.
Por supuesto, el presidente fue homofóbico para ser más creíble, porque al ser tan “naturalmente homofóbico” se parecía mas a sí mismo; a aquel, que no dudó en serlo cuando hizo lobby para que los senadores votaran en contra del proyecto de parejas del mismo sexo.

Si no ha sido capaz de contener su boquita en temas más álgidos y en los que compromete al país y su política internacional, menos va a afectarle incrementar la violencia hacia un grupo de personas, que ya son objeto permanente de estigma, segregación, vulneraciones físicas y emocionales, exclusión social, amenazas de muerte, desplazamiento forzado e incluso asesinatos.

Marica sapo...hijueputa, siga haciendo lo que no le toca y lo vamos a matar, no sea sapo, no se meta en lo que no le importa, cuide a su familia porque si sigue en esas, ellos van a pagar...” fueron las palabras que me dijeron y que gravé para siempre en mi cerebro, el martes 14 de noviembre de 2006.

Amenazas que se incrementaron a partir del jueves nueve de noviembre del 2006, por abrir mi boquita en Cali, para referirme al ex senador Araujo, luego de responder a una pregunta sobre el proceso que se estaba llevando a cabo en el Congreso colombiano, con relación a los derechos civiles de las parejas conformadas por personas del mismo sexo.

Yo dije, que estaba “muy preocupado por los rumores que confirmaban que el Senador Araujo era paramilitar”, porque el proyecto podría caerse, pero que si fuera verdad “yo preferiría que el proyecto se cayera a que un paramilitar me defendiera y que en ese caso, yo elegiría que se me vulneraran los derechos”.

Sigo pensando lo mismo, es mejor que el presidente y los senadores paramilitares dejen de defendernos, prefiero que me violen los derechos, prefiero la homofobia a que un asesino, o quien obra a nombre de ellos, me defienda.

miércoles, 12 de diciembre de 2007

En Colombia, otra trans muerta, no importa

Justo en la semana internacional por los Derechos Humanos, en Colombia se evidencia una vez más la violencia ejercida por los paramilitares hacia la gran diversidad de la población colombiana.

En Colombia, desde 1986 los grupos de “limpieza social” han asesinado homosexuales y especialmente aquellos que son transvestis, trabajadores sexuales o a quienes se considera que siendo transvestis trabajadoras sexuales, son delincuentes.

Los paramilitares “que lavan dinero” siendo dueños de algunos de los “put y clubs” en las diferentes zonas de “tolerancia” en Bogotá, desde hace algunos años vienen ejerciendo por mano propia la “reordenación social y territorial”. Estos delincuentes, que para su mayor beneficio ahora pretenden “organizar” a las transvestis, son también dueños y administradores de espacios de esparcimiento sexual, en los que se explota sexual y comercialmente a niños, niñas y adolescentes, algunos de estos además son traídos y retenidos a la fuerza en dichos establecimientos.

Sobre este tema ha hecho un llamado la nota de prensa titulada “Criminales pagan un millón de pesos por travesti muerto” publicada en El Periódico” el pasado 10 de diciembre, se hace hincapié sobre el incremento en el numero de asesinatos en la población transvesti trabajadora sexual del Barrio Santafé en Bogotá. http://www.elperiodico.com.co/seccion.phpcodigo=1190&seccion=1&fecha=2007-12-10

Cuando se incendia la casa del vecino el fuego te puede llegar a ti.
La complicidad de algunos miembros de las autoridades “competentes” ha logrado que las denuncias nunca prosperen a investigaciones, tal vez porque en su machismo homofóbico consideran que con estos asesinatos se hace un bien a la sociedad; a ello se suma que los mismos lideres homosexuales prefieren hacerse los de la vista gorda, no vaya y suceda que los “confundan” con esos otros excluidos/as, cuya letra (T) se ha puesto en el cartel, más por ser políticamente correctos, que por estar convencidos y aceptar que las personas trans son sus iguales.

Amnistía Internacional, que desde el 89 se ha interesado en el tema de las minorías sexuales en Colombia, ha informado recientemente sobre el creciente numero de asesinatos y detenciones arbitrarias a personas trans, en América Latina y por supuesto en Colombia.
http://www.es.amnesty.org/temas/minorias-sexuales/tp/documentos/
http://www.es.amnesty.org/uploads/tx_useraitypdb/DIVERSIDAD19.pdf

Diana, una reconocida lidereza transvesti y trabajadora sexual de la zona, en donde se han cometido los asesinatos, reiteradamente ha denunciado dicha situación a la Mesa LGBT de Bogotá y ha dicho al respecto a El Periódico "La Policía puede dar fe de ello. Hemos puesto quejas constantes y hasta diarias por la agresiones que los de ese sector cometen contra los clientes".

Sobre el tema, Carlos E. Marín C. y Mónica Poveda H. de la Dirección de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobierno de Bogotá D. C., le han respondido a Mauricio Albarracín de Colombia Diversa “La Secretaría de Gobierno contaba previamente con información referente a ésta problemática y de manera interna se está realizando un trabajo conjunto con la Policía Metropolitana buscando aclarar éstos hechos”, y le recomiendan en un circulo vicioso “hablar con Diana Navarro (citada en el articulo) sobre el tema, que indiscutiblemente es muy delicado y que consideramos desde la Secretaría de Gobierno debe ser manejado de manera prudente y racional a fin de no generar desinformación sobre dinámicas internas que se pueden estar presentando en éste sector”.

viernes, 30 de noviembre de 2007

La vida vale la pena vivirse

Aunque no nos guste escucharlo, hay que tener en cuenta que detrás de esa vorágine sexual de los fines de semana, que comienza los viernes en la noche y termina algunos domingos en la tarde, pueda que te encuentres con alguien que vive con el VIH, el virus que causa el sida.

Es algo matemático, al compartir la cama con alguien lo haces con su pasado sexual. Pensar lo contrario es otra manifestación de estupidez.

Quienes viven con el sida van a las discotecas, estudian en la universidades, están en la junta directiva de una gran empresa, o tienen un look fashion y unos ojos hermosos; pueden ser también, el más ignorante, el más feo, tener un bello y joven cuerpo o ser alguien, que parece un inexperto que no ha llegado a los 20; podemos pensar que sea alguien que no cumple los mínimos de una higiene sexual pero puede ser también el joven atlético y musculoso que encontramos todos los días en el gimnasio de moda.

Muchos, por una simple razón, ignoran que viven con el virus del sida ¡se ven muy bien!, lindos y sin síntomas. Siendo joven, ¿quién consultaría a un médico o buscaría hacerse un chequeo de su salud?

Todas nuestras seguridades se desvanecen cuando el psicólogo o el medico se sienta frente a ti y te dice: tengo que darte una mala noticia… El VIH dio positivo.

El mundo se abre debajo de tus pies y puedes pasar horas sentado en la silla de un parque, haciendo el recorrido de un transporte publico o caminando por la calle, sin rumbo fijo, sin querer pensar en nada o hablar con alguien.

Un amigo que vive con el sida, trató de que nada afectara su vida, y para él, todo siguió igual; pero para otros, esto es relativo, sobre todo, cuando tienes una pareja que te acompaña en la vida y con la que no sabes, ni siquiera, cómo hablar del tema.

¿Es lógico pensar en estos momentos hacer el amor sin preservativo? ¿No tomar los medicamentos inhibidores que frenan la acción del virus en el organismo?

¿Será que el cansancio que hay dentro de la vida cotidiana, nos ha dejado sin fuerzas, para luchar por nuestras vidas?

Otras personas dicen, con el sida descubrí que la vida vale la le pena vivirse, empecé a disfrutar las pequeñas cosas de la vida a partir de haberme enterado de mi diagnóstico. Pero… ¿Sería necesario tener la espada de Damocles para poder asumir que la vida es linda y vale la pena ser vivida?

Tengo otro amigo que prácticamente no tiene problemas, por lo menos así nos consta a quienes vivimos cerca: auto, casa, gym, fashion, bien dotado, un cuerpazo… sin embargo, hace un tiempo pretende infectarse con una pareja ocasional; para que su vida nos sea distinta a la de su pareja, quien vive con el sida y no quiere infectarlo. Por más que uno desee estrechar los lasos del amor ¿Vale la pena hacer esto?

Algunos más, tienen la secreta convicción de que a ellos nunca les va a pasar nada, en especial porque hasta el momento han hecho lo que han querido y siguen bien. A pesar de la información existente, muchos más, creen que por ser quienes penetran en la relación, no se van a infectar.

Otros, cuando se escapan a su pareja, piden celosamente el uso del condón. Hoy, uno ya no se tiene que afectar porque le pongan los cachos, sino porque se atrevan a hacerlo sin preservativo. Lo primero que se le debe preguntar a la pareja es ¿usante condón? Porque, si no lo usó, no es que no me quiera a mi, es que ni siquiera se ama a sí mismo.

Las cifras del sida en el mundo son impactantes; la cantidad de infectados sube a pasos acelerados en las mujeres e igualmente en los jóvenes. En Bogota, Colombia, 6 de cada 20 homosexuales viven con el virus del sida; en España el 15% de los casos son en homosexuales; pero, no sólo es por no cuidarnos, sino especialmente porque tampoco hay campañas.

Cuando los gobiernos que nos rigen son demagogos, el culo te lo tienes que cuidar solito.

Es ésta o en otras áreas, el condón, el preservativo o como quieras llamarlo, es tu única arma. ¡Ármate y anda prevenido!

Inspirado en las palabras de ALK, fundación Elios salud de Argentina, producido por el blog que ahora lees y escuchas y Decidet de Alicante.

Dejémonos de maricadas, que la vida vale la pena vivirse.

domingo, 25 de noviembre de 2007

Sexualidad y organizaciones universitarias

¿En qué radican las diferencias y qué tiene de común las organizaciones que agrupan a lo que se ha llamado población LGTB?
En la universidad Javeriana, en Bogotá, Colombia, recientemente se ha creado una organización a la que se ha denominado “Grupo Stonewall Javeriano” y que se ha presentado públicamente como una organización de la “Diversidad sexual”, sin embargo, otras organizaciones en Colombia y el mundo se identifican simplemente como “LGTB” y algunas mas, como de “Minorías sexuales”.

Cada especie es un conjunto de sujetos muy parecidos en sus formas, en sus estilos de vida y en sus maneras de sobrevivir; sin embargo, por más parecido que se tenga, cada ser es único, irrepetible y evoluciona de una manera diferente, no existen pues dos seres iguales, en la especie humana, además de lo anterior, cada ser, ha nacido en condiciones diferentes a los/as/es demás, en un espacio, tiempo, lugar, cultura, sociedad particular, cada uno/a ha recorrido un camino diferente que le hace pensar y actuar de manera distinta a los/as/es otros/as/es.

La diversidad sexual hace referencia a esa multiplicidad de posibilidades que es posible encontrar en el amplio espectro de la sexualidad, ya sea en razón de su sexo biológico (machos, hembras e intersexuales) y psicosocial (hombres, mujeres y transexuales a hombre y mujer), su género (masculino, femenino y transistor identitarios del mismo), las orientaciones sexuales (lesbianas, bisexuales, homosexuales, heterosexuales, homosexuales, asexuadas, queer e incluso pansexuales) y las múltiples posibilidades de obtener placer.

En tal sentido, en una organización de diversidad sexual cabe cualquier persona; pero algunas ponen ciertas restricciones, por ejemplo, no aceptar a quienes se relacionan con menores de edad. Una organización de “Minorías sexuales” reúne a personas quienes participan desde criterios políticos y sociales de exclusión, separación social, rechazo, estigmatización, vulneración en razón a la sexualidad, por las cuales son entendidos y tratados como minorías.

En las organizaciones identificadas con las letras que encabezan las palabras que definen las diversas orientaciones sexuales (LGTBQP) se posibilita participación a partir de experienciar una de las orientaciones, cuya letra identificatoria aparece en la sigla. En algunas organizaciones e prefiere usar la letra “H” de homosexual a la letra “G” de gay, y algunas, aun cuando usan la “G”, prefieren escribir la palabra no en ingles sino de forma españolizada: guëi o gai.

Otras organizaciones no se circunscriben a una de estas tres grandes posibilidades de agrupación sino que mezclan dos de ellas y pueden ser, de diversidades y minorías sexuales, para la muestra se puede nombrar a Equiláteros proyecto colombiano de diversidades y minorías sexuales creada en 1992, en Bogotá.

Llama la atención que en general los grupos universitarios prefieren definirse como de diversidad sexual, veamos los que existen en Bogota: GAEDS UN Grupo de Apoyo y Estudio de la Diversidad de Orientación Sexual de la Universidad Nacional (junio de 1995), en esta igualmente se encuentran GALEB Gay Lesbianas y Bisexuales de la Universidad Nacional, PARÉNTEISIS: Grupo Interdisciplinario Sobre Género y Sexualidad U.N. UDiversia Otros Modos: Universidad Distrital; el Círculo LGBT Uniandino cuyo grupo fuente fue GADOS Grupo de apoyo a la Diversidad de la Orientación Sexual, que se fundó el 26 de marzo de 1.996 en la Universidad de los Andes; Grupo de Estudio en Diversidad Sexual y Géneros de la Universidad Distrital Francisco José de Caldas (2006); Stonewall Javeriano Grupo estudiantil de diversidad sexual de la Universidad Javeriana, vale recordar que ya hay ciertos antecedentes en ciencias Políticas de esta universidad (2002); y En proyecto, el grupo de la Universidad Pedagógica Nacional.

¿Por qué surgen grupos universitarios?
La universidad, por principio, es el espacio de la universalidad, de la construcción del conocimiento, y este no es posible sin la diversidad de pensamientos, experiencias y emociones. Las grandes universidades del país son concientes de su papel social, cultural e histórico, y el hecho de que sus directivas sean religiosas no puede ser un impedimento para hacer universidad.

La Universidad colombiana y latinoamericana cada vez es más conciente de su papel formativo y en la producción de pensamiento, y en tal sentido, sus diversas revistas e institutos universitarios reconocen dicha diversidad. Como la diversidad sexual es probablemente una de las situaciones por las que ciertos estudiantes no son aceptados por sus compañeros y en muchos casos por docentes y directivos, se hace necesario que la institución universitaria cree condiciones para que la convivencia en su interior sea solidaria y democrática.

El frágil hilo de la vida y la existencia se entreteje desde la convivencia y el reconocimiento de las necesidades vitales de los seres. Todo aquello que sea imprescindible para la vida es un Derecho. Para garantizar su ejercicio y respeto, a lo largo de la historia se han tenido que determinar cuáles son esas necesidades básicas, para que los/as/es seres humanos puedan vivir de una manera digna.

Un derecho fundamental es el derecho a la autodeterminación y ésta es posibilidad de la construcción de la identidad. Sin ella se nos afecta la convivencia, la formación y también la vida misma. Esta es la razón por la que, las universidades, en el reconocimiento a los derechos fundamentales de sus estudiantes, maestros y directivos, y el del papel que juega la identidad sexual en la contracción del ser humano como tal, se ve avocada a posibilitar en sus espacios la creación y consolidación de organizaciones fundamentadas en la sexualidad, ya que para la ciencia y la institución universitaria, que en ella se rige y que la produce, es evidente que todo ser humano es un ser sexuado, además de persona, ciudadano y sujeto de derechos.

La Javeriana y los derechos sexuales
Un ejemplo que llama la atención es el de la Universidad Javeriana, lo hace porque es una universidad tradicionalmente católica colombiana en la que se forman las elites políticas y económicas del país.

No muchos conocen que en Colombia, fue la Javeriana la primera en publicar un articulo sobre el tema de los derechos humanos y los derechos sexuales, documento al que titulé “Tolerancia y minorías sexuales” aparecido en la “Revista Pastoral Xaveriana Volumen 3, Números ½, producida por el Sector de pastoral, en 1996. Esta publicación fue parte del resultado del “Encuentro sobre Paz y Tolerancia” cuyo tema era “Diversidad cultural, derechos humanos y diversidad religiosa” (0ctubre de 1995), en el que participamos las iglesias Menonita, Luterana, Presbiteriana, Arquidiócesis de Bogotá, sacerdotes Jesuitas, e investigadores y docentes universitarios.

Diez años después (2006), esta misma universidad también publicó un número especial de su revista institucional (Revista Javeriana, Nº 721) al tema de la diversidad sexual, en el que entre otros se edita un artículo firmado por el sacerdote jesuita Vicente Durán Casas. Al respecto dijo Durán a SEMANA "en mi opinión como profesor, por el hecho de ser católica, la Javeriana tiene precisamente el deber de apoyar a quienes se sienten injustamente discriminados o marginados. Discriminar personas por su orientación sexual, pienso, es completamente incompatible con una visión cristiana del ser humano, que es la esencia de una institución católica".

En la Javeriana, en el Instituto Pensar, igualmente se ha apoyado desde su primera edición (2000) el “Ciclo de Cine Rosa”, evento que no sólo es una muestra audiovisual, sino además un evento académico internacional, que se celebra en varias ciudades colombianas y que hace parte del circuito mundial de festivales de cine LGTB en el mundo.

martes, 13 de noviembre de 2007

Por no escribir

Este articulo realmente se denomina "Por no grafiar", debido a la cantidad de spam que vende productos y serivicios sexuales que suscita el titulo, fue necesario cambiarlo.


Grafía significa 'descripción', 'tratado', 'escritura' o 'representación gráfica.
Por no grafiar, mejor dicho, por no escribir nuestras experiencias, hemos perdido parte de la historia, y cuando ésta no se escribe y asume, no es posible trascenderla.

Durante muchos años nuestra palabra se quedó en el discurso de la oralidad, expresado en voz baja y a puerta cerrada, en la sala de un apartamento o en la silla trasera de un transporte publico. En la medida que los homosexuales, posteriormente las lesbianas y mas recientemente las trans, nos dimos cuenta que uno de nuestros derechos es la libertad de expresión y lo asumimos, fuimos construyendo estrategias comunicativas

Los/las/les LGTB decidimos escribir porque generalmente otros lo hacían/hacen por nosotros, escribían/en lo que les provoca a cerca de nuestras vidas, derechos, participación social… e ilustran/ban sus textos con las imágenes que desean/ban, casi siempre con contenidos LGTBfóbicos.

"Comunicar requiere prudencia. Disentir acerca de lo que alguien hace o deja de hacer en su intimidad no es tarea de los periodistas". http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=18152

Inicialmente, se nos empezó a tener en cuenta como fuente en los programas de opinión de los diversos medios de comunicación. En Colombia el pionero del tema de la sexualidad en la televisión fue Elkin Mesa, en hablemos de sexo, un programa de mediados de los 70. La primera publicación hecha por homosexuales en Colombia fue la “Ventana Gay”, de ella se publicaron 23 ediciones y salió a la luz pública en 1980.

Después se nos dio la posibilidad de escribir en medios masivos de comunicación. El primer artículo solicitado por una revista de amplia circulación, a una persona homosexual en Colombia, apareció en el Nº 16 de Revista Semana, el 09/20/1982, se tituló “Hacia una liberación gay”, fue escrito por mi. http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=64307.

Hace 20 años (03/10/1986), en el Nº 197 de la misma revista, respondiendo a la pregunta ¿Qué circunstancias y factores permitieron que la homosexualidad adquiriera carta de ciudadanía en el país? elaboró el primer informe sobre el tema a nivel nacional: “Colombia gay”. http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=56387

Llegamos a la Internet muy rápidamente; iniciamos nuestra presencia con artículos ocasionales, luego semanales, posteriormente construimos nuestras páginas personales y acto seguido las de nuestras organizaciones, ahora además tenemos blogs tanto personales como institucionales. La primera de las páginas de opinión gay para población LGBT se creó en Colombia en 1999 y se llamó "elcloset.com"; tuve la oportunidad de publicar en ella, durante más de un año, una columna semanal.

Luego se publicaron las páginas de salud, política y noticias hechas por gay, siendo las pioneras en este campo, la de la Liga colombiana de lucha contra el sida y la del Movimiento de solidaridad comunitaria, que promovía la candidatura de Manuel Velandia a la Cámara, en el 2001. De los medios privados saltamos al mundo de la política y pasamos a ser los entrevistados y participantes en los grandes debates nacionales.

Nuevamente Revista Semana fue el primer medio en solicitar artículos para ser publicados en la Web, el primero de ellos se tituló “Política Sexual en Colombia” lo escribí y salio a la luz publica el 09/03/2001 en la edición Nº 1005, en la sección denominada “Opinión on line”. http://www.semana.com/wf_InfoArticulo.aspx?IdArt=18291

Dejémonos de maricadas en semana.com, este en el que usted está leyendo, fue el primer blog homosexual en Colombia. Se publicó por primera vez el 11/10/2006 y su titulo fue “Salir o no salir: esa es la cuestión”. Luego el periódico El Tiempo abrió en su página Web posibilidades a bloguers homosexuales y lesbianas.

Romper el silencio
No siempre trascender el círculo del silencio es un acto agradable para quien decide vivirlo. En quienes hemos decidido romper con la “no-grafía”, recae el peso de la opinión sexista y LGTBfóbica, y se no hace blanco de los estragos de la mal entendida opinión publica.

Sigue siendo frecuente en nuestra vida cotidiana que los cristianos y otros grupos de derecha, incluyendo a los paramilitares, nos obliguen al desplazamiento forzado, nos amenacen de muerte e incluso que atenten contra nuestras vidas.

Cuando escribimos, los ataques de estos grupos y personas son bajos y viscerales; pareciera ser que en general, no se toman la molestia de entender los contenidos, sino que tan sólo están interesados es restregarnos los textos bíblicos, como si no los conociéramos.

Se esfuerzan en atacarnos desde cualquier flanco, por ejemplo se nos acusa de vulneradores sexuales de niños, así sea conocido que los informes de Medicina legal demuestren que no somos nosotros sino los heterosexuales los agresores frecuentes, y que justo son sus familiares cercanos y padrastros quienes mas les agreden.

Los ataques se escriben así el tema ni siquiera exponga tangencialmente dicho aspecto, porque el objetivo no es debatir ni construir, sino violentar y destruir. Suelen no opinar cuando son los jerarcas y pastores de las diferentes iglesias quienes abusan de los niños, niñas y adolescentes. Esto es entendible porque no hay un discurso que apoye dicha situación, pero tampoco poseen la decencia conceptual y política para atacar a sus propios dirigentes.

Lo hacen porque les es imposible permitirse revisar sus propias experiencias vitales y prefieren ver la paja en el ojo ajeno. El respecto, la tolerancia, la apertura mental no caben como alternativa de construcción y de-construcción en aquellos para quienes su propia ceguera les es imposible comprender que la solidaridad y el respeto no están por encima de nuestras propias creencias, sino que son la base de la convivencia democrática, la cual asumo necesaria e importante para alcanzar la paz en nuestro país.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Nuevos Alcaldes en Colombia y población LGBT

Tres de los recientes elegidos alcaldes: Samuel Moreno Rojas del Polo Democrático Alternativo con el 43.7% de los votos en Bogotá; Jorge Iván Ospina Gómez de Podemos Cali, con el 44.56 %; y, Alonso Salazar del Movimiento Alianza social indígena con el 44.21%, en Medellín, incluyeron en sus Programas de Gobierno la realización de políticas públicas orientadas al sector LGBT y acuerdos programáticos con lideres y liderezas de este sector.

En estas tres ciudades las organizaciones de minorías sexuales cuentan con una trayectoria organizativa y de participación política en la toma de decisiones de sus respectivos gobiernos locales, dicha práctica participativa posibilitó que los candidatos entendieran que el sector LGBT es un sector social con un peso importante no sólo como electores sino en la búsqueda de alternativas que posibiliten la convivencia solidaria y democrática de las ciudadanas y ciudadanos, cualesquiera que sea su orientación sexual.

Bajo el lema “Sin libertad sexual no hay libertad política” el Polo de rosa en Bogotá subscribió el “Acuerdo de voluntades” con todos(as) los(as) precandidatos(as) a la alcaldía por el Polo, acuerdo que también subscribió Samuel Moreno.

Moreno, en su Programa de Gobierno, propone “El camino hacia una Bogota positiva”, y en el tema denominado “Inclusión con equidad y dignidad” se lee “Fortaleceremos los espacios ganados por la población LGBT en la ciudad y avanzaremos en el desarrollo integral de una política pública para esta población, mediante acciones afirmativas y transformativas tendientes a garantizar la exigibilidad y realización de los siguientes derechos: vida libre de violencias, educación en la diversidad sexual y de género, salud, desarrollo económico, comunicación, cultura y participación”.http://www.polodemocratico.net/Programa-de-gobierno,3076

En el Plan de Gobierno de Alonso Salazar, denominado “Seguiremos transformando a Medellín” bajo el ítem “Medellín diversa” se lee “Diseñaremos con la población LGTB una política pública que los incluya”. http://www.compromisociudadano.org/amp_noti.php?not=311&ac=ver

Jorge Iván Ospina en su “Plan de Gobierno” para Cali, bajo el titulo “La ciudad que podemos” propone la construcción de una “Ciudad incluyente. Que impulse políticas públicas en beneficio de la juventud, la mujer, la niñez, de los sectores LGBT, que reconozca derechos sociales, políticos, económicos y culturales, que promuevan una lucha frontal contra el hambre, la pobreza, la indigencia y el analfabetismo”. http://www.jorgeivanospina.com/html/content/view/40/90/

Primeros pasos
Es evidente que los, las , les LGBT colombianos ya tienen claro que la participación no consiste exclusivamente en permitir que otros y otras hagan, sino en especial en que se creen los mecanismos para alcanzarla y se logre de manera activa que las personas en la comunidad y en los demás sectores involucrados lo hagan y en consecuencia puedan apoyar la decisión sobre qué, quiénes, para quiénes, cuándo, dónde, cómo, por qué, para qué, con qué recursos, metodologías, herramientas e instrumentos se hace, además sobre las estrategias de seguimiento, evaluación y redirección y la producción de los informes correspondientes.

La participación se evidencia en los acuerdos alcanzados con Moreno, Ospina y Salazar, pero es claro que los acuerdos son tan solo el principio de la acción, ya que esta se consolida en la medida en que exista una política pública. El sin sabor que dejó en la Población LGBT la decisión del Concejo de Bogotá con relación a la Política pública en esta ciudad y para este sector, demuestra que el interés de un alcalde no es suficiente, pues con éste solo se avanza en aquello que el alcalde puede hacer, pero no implica la continuidad que el sector LGBT y la ciudad necesitan.

Creo que si muchos ciudadanos hubieran conocido que sus candidatos tenían como uno de los sectores con y para los cuales desea trabajar, se hubieran abstenido de votar. Por ello es conveniente recordar que, el hecho de que los, las les LGBT hayamos ganado ciertos derechos en Colombia, no implica que todos nosotros(as) y la sociedad nos reconozca como sujetos de tales.

Sólo en la medida en que nos hagamos más visibles en todos los espacios sociales, culturales, económicos y políticos, y la sociedad pueda tener la oportunidad de conocernos mejor, deshacerse de mitos y creencias, aumentando su capacidad de comprender y disfrutar la importancia de la diversidad que la conforma, será posible que se nos acepte y respete como sus iguales y comprenda las razones por las que un alcalde se propone hacer una política publica orientada al sector LGBT y la apoyen.

Un pequeño cometario para finalizar. Las políticas públicas no tienen sexo, genero, ni orientación sexual, están dirigidas a personas; no se puede hablar de políticas LGBT pero si de políticas de y para la población LGBT, de políticas orientadas desde y a un genero (por ejemplo, femenino) o, a los géneros (a las personas en la diversidad de estos).

Alba Lucia, una de las lectoras de mi blog en Revista Semana.com, comenta "En el Quindío, la gobernadora siempre ha tenido en cuenta la gente LGBT y les ha hecho participes en sus obras sociales. En puestos clave, ha colocado gente gay con el fin que atienda bien a toda nuestra población sea del estrato que sea. Jorge Humberto Guevara, Diputado del mismo departamento y Belén Sánchez Cáceres siempre han apoyado la causa LGBT y programas como las guarderías nocturnas para hijos de trabajadoras sexuales. Belén lo hizo como gobernadora y ahora vuelve y repetir como diputada".

miércoles, 24 de octubre de 2007

Meter el dedo

Una pregunta que siempre nos hacemos, ya seamos jóvenes inexpertos, maduros consagrados, jóvenes adelantados o maduros perdidos del mapa, es si ¿vale la pena meter el dedo?

Creo que de nada sirve la labia si en el momento decisivo no hacemos algo concreto, que nos recuerde que estuvimos ahí, justo en el momento indicado y además participamos activamente.

No hay que apresurarse para hacerlo, pero es conveniente no dejarlo para el último momento, porque casi siempre sucede que cuando intentamos lograrlo ya no hay la oportunidad.

En un derecho humano poder meter el dedito cuando queramos y es parte de nuestra autodeterminación dejar de hacerlo, pero cuando de ti depende lo que se pueda obtener en el futuro, no debes permitirte transigir.

Recuerda que para hacerlo es conveniente conocer bien a la persona, cuáles son sus intenciones, saber por qué desea que lo hagamos por ella o por él, porque casi siempre se aprovechan de nuestra debilidad, falta de interés o poco conocimiento y se aprovechan de nosotros, vendiéndonos mensajitos que ni él o ella misma se creen.

Meter el dedo es la consolidación de una alianza, pero también el principio de una relación de poder, ya que quien mete el dedo tiene derecho a exigir a ese ser amado por quien lo hizo.

No vendas tu oportunidad, no permitas que otros decidan por ti, gózate tú mismo la posibilidad de hacer lo que crees que tú y el país necesitan.

Mete el dedo, hazlo por tu ciudad, pero en especial, hazlo por ti.

Vota, no solo es un derecho, es una obligación ética y un compromiso social.

viernes, 12 de octubre de 2007

Con amigos así, para qué enemigos

Ya no solo en San Francisco están de moda las fiestas de infección; reuniones sexuales en las que quien o quienes pretenden infectarse con el virus del SIDA van en busca de una infección segura.

Orgías en las que las personas tienen relaciones indiscriminadas y sin alguna protección de barrera (condón); en ellas no se pregunta por el estatus de seroprevalencia; simplemente todos asumen que viven con el VIH o con el SIDA.

Me pregunto cuál puede ser la causa para que alguien desee infectarse. Creo que al encontrarse cerca a tantas personas en la misma situación, quienes no están aún infectados se sienten extraños al tener que informar de su estado de salud, temiendo que con ello la otra persona se sienta afectada; llegando al extremo de, en algunas ocasiones, mentir sobre el estado de salud, para no tener que crear situaciones en las que inclusive, se es rechazado por no estar infectado.

A mí, un pretendiente en New York me rechazó porque, según él, tal vez yo no comprendería las situaciones por las que él está o pasará más adelante. Esto es comprensible; sin embargo, me gustaría traer a colación la interpelación de alguien dirigiéndose a la persona de quien dice ser amigo.

-¡Como estás de delgado!... ¿Ya te hiciste la prueba de SIDA?

Por supuesto, éstos, que bien pudieran ser comentarios de un profesional de la salud -con un pésimo manejo del apoyo emocional- hacia alguien que vive o pudiera estar viviendo con el VIH/SIDA, es únicamente el inicio de una conversación mordaz.

Esta no es la única pregunta o comentario que suelen hacer "los amigos", también pudiéramos oír "frasecitas" tales como: "Tienes que cuidarte esa manchita roja; esos mareitos son peligrosos, yo tengo un amigo que..., Te oigo respirar muy mal, no será qué...; Tienes que tener mucho cuidado con la persona que andas, no es de confiar; has visto como está de acabado..." Las que acabo de leer son afirmaciones realizadas por personas que son una manifestación pública del mal gusto, de la falta de tacto, y que sobre todo, esconden un morboso sentido de la lealtad y la salud.

La amistad parte de la idea de que la persona a quien aceptamos como parte de nuestra existencia es asumida en su totalidad y en su integridad. La amistad implica el ejercicio permanente de la tolerancia, del respeto por la vida íntima, la privacidad y el buen nombre. Desde esta optica quienes dicen ser nuestros amigos deberían fundamentar la relación en el pleno respeto por nuestros Derechos Humanos.

No niego la posibilidad que los amigos posean un genuino interés por nuestra salud y apariencia física; sin embargo, dicha preocupación no puede redundar en comentarios mal intencionados o preguntas absurdas, menos aún, cuando éstos no son directos a la persona implicada, sino que se hacen en el corrillo de aquellos que afirman ser "buenos amigos".

Si se considera un buen amigo, respete las decisiones que su amigo ha hecho para su vida; valórelo en las mismas condiciones en que a usted le gustaría ser valorado. Cada persona posee puntos de vista, intereses, creencias, actitudes, conocimientos y prácticas que le hacen ver la vida de cierta manera y a partir de su visión deciden informarle o no, así usted sea persona importante para ellos.

Recuerde que los otros también pueden tener la razón, y ésta, en quien no confía en usted, de pronto se fundamenta en que Usted -por lo que suele hablar de los demás- parece ser alguien en quien no se debe confiar algo que concebimos como un secreto.

Si usted es poseedor de esa información y su amigo no lo sabe, no le haga saber de su conocimiento; con o sin información resalte y rescate los valores positivos en la otra persona, válgase de sus propios valores para buscar una comunicación franca, directa, en la que la otra personas recupere o reafirme el sentido de la vida, la solidaridad, el respeto y el amor.

Es probable que por temor a vulnerar a la persona, usted tema preguntar sobre su estado de salud; sin embargo, si usted realmente es amigo, esto puede ser asumido como su negación a hablar del tema si conoce la situación, o pudiera conducir a pensar que usted no es tan especial como se pensaba e incluso, que poco le importa lo sucedido; sobre todo, si a usted le han brindado tal confianza.

No oculte sus sentimientos, tales como temores o preocupaciones, pero tampoco exagere. Aclarar sus dudas entre lo que hace y cree que debe hacer, puede contribuir a crear un clima más humano en la relación, y facilitar a la otra persona plantear sus propios sentimientos y necesidades. No violente o interrumpa la expresión de la otra persona, pero tampoco la obligue a hablar.

Todos estamos necesitados de amor y por suerte, también estamos en posibilidad de darlo. El ser para construirse, comprenderse y conocer necesita de los otros. Son ellos quienes le enseñan sus límites y alcances. Su interactuar con ellos es lo que le ayuda a observar lo que hay dentro de sí y sale hacia los otros. Permítase expresar su tristeza, incluso no se niegue a llorar, si este es su sentimiento en ese momento.

Ninguno de nosotros puede llenar todos los vacíos y necesidades del(a) otro, a todos nos sucede lo mismo. Por tanto, entregue toda su capacidad de amor, pero permita que otros seres a quien su ser querido ama, puedan acompañarlo en sus momentos de alegría y de dolor. El pasado suele ser importante cuando se siente cercana la muerte; recuerde que no importa su historia, usted es su presente.

La solidaridad es la posibilidad de caminar con él, de acompañar, de interesarse por su destino; es apoyar y respaldar en la crisis, en los momentos felices. Es ayudar, así no nos percatemos o veamos esto como beneficio inmediato; es asumir sus necesidades como propias.

La información sobre salud hace parte de la esfera de la privacidad y la intimidad de la persona. Hacer pública dicha información no solo es un delito, es además, la prueba fehaciente de que quien dice ser "amigo" no lo es. Por tanto, es alguien en quien no se puede confiar.

Vive rápido, muere joven y tendrás un cadáver bien presentado.

Generalmente, los hombres homosexuales suelen dar gran valor a la estética, como parte fundamental de su autoimagen y de los patrones desde los cuales se rigen en la búsqueda de pareja, e incluso de sus amistades.

Estar viviendo con esta infección implica un gran temor a perder peso, y más aun, a tener manifestaciones en piel, como Sarcoma de Kaposi o por algún tipo de hongo o por herpes. Dicho temor los motiva a revisar continuamente su cuerpo, a observar el de otras personas y a entrar en crisis emocionales, muchas de las veces, injustificadas. Razón por la que no siempre se querrá recibir amigos, hablar con ellos, o incluso, por momentos, desaparecer socialmente.

A pesar de contar con medicamentos, como los inhibidores de proteasa y transcriptasa, cuyos efectos retardan la aparición de síntomas e incluso del SIDA, las personas se niegan a hacer una toma adecuada, o incluso a tomar el tratamiento. Es probable que usted piense que este no es correcto, pero no importa que tan grande sea su amor o amistad, la persona tiene derecho a hacerlo o no, e incluso, a dejarse morir, si así lo desea. Acompañarlo en esa decisión es, probablemente, la prueba más grande de lealtad.

Las personas se niegan a sostener relaciones genitales, a darse la posibilidad de compartir con seres maravillosos, por temor a la infección o porque temen infectar. Es claro que el virus no se transmite de manera casual, por compartir una comida y tampoco por tener relaciones genitales adecuadamente protegidas.

Autorícese a revisar sus propios temores y siga adelante; un gran amor y una vida genital plena son una buena razón para que la vida tenga más sentido.

lunes, 1 de octubre de 2007

Violencia sexual a niños(as) y adolescentes

Tener “actividad sexual” con una menor de edad es una práctica mas frecuente de lo que quisiéramos creer; en nuestra cultura es tradicional que las mujeres se casen a los 13 o 14 años con hombres que inclusive les doblaban o triplicaban la edad.

En las zonas rurales es mucho mas frecuente que en las ciudades una modalidad de violencia sexual a la que se denomina “matrimonio servil”; consiste en la “venta” encubierta de niñas y adolescentes, bajo la forma de matrimonios legales, para ser sometidas a actividades sexuales; el marido paga una suma de dinero por ella y luego la somete a sostener relaciones sexuales con otras personas o consigo mismo en condiciones de servidumbre.

Algunas veces implica traslado del niño-a a otra ciudad o país. Recientemente hemos leído en los medios de embarazos de niñas de 10 o 9 años o de hombres que agreden sexualmente a otros hombres quienes además son menores de edad, incluso niños, pero dado que sus vulneradores son miembros de la iglesia católica hasta se les “perdona” el delito o se disfraza la agresión diciendo que fue una “experiencia sexual sin consecuencias” porque no hubo “actividad sexual”; cabe anotar que toda experiencia las tiene.

Puede considerarse “actividad sexual” a cualquier tipo de “práctica” de la persona (en este caso de niños, niñas y adolescentes) con contenido sexual; se define como “experiencia sexual” a cualquier vivencia realizada con o sin consentimiento, relacionada con el cuerpo o específicamente con los genitales, que tiene dicho contenido.

Entre las “prácticas sexuales” se encuentran las de contacto físico (masturbación, tocamiento o frotación del cuerpo o específicamente de los genitales, besos, sexo oral, penetración vaginal o anal); la utilización de la palabra, sonidos, o de la imagen, como en el caso de la exhibición de los genitales para la producción de video, fotografías sexualmente explicitas. La actividad sexual puede realizarse bajo consentimiento (entre dos personas de edad similar) o por presión de carácter afectivo o emocional (hostigamiento, acoso verbal).

Estas no son las únicas violencias sexuales a las que un(a) menor puede verse expuesto(a); muchos niños, niñas y adolescentes son utilizados en la pornografía, es decir, en representaciones por cualquier medio (fotografías, libros, revistas, películas, cintas de video, tiras cómicas, archivos de Internet, etc.) en las que se les obliga a realizar actividades sexuales, explícitas o sugeridas, reales, simuladas, o de cualquier otra forma, realizadas con propósitos comerciales.

En otros casos son victimas de la trata personas con fines sexuales, esta modalidad de violencia consiste en que niños, niñas y adolescentes (víctimas) son reclutados(as) o llevados(as) por terceras personas (traficantes) con propósitos de explotación sexual comercial en sus diversas modalidades, utilizando para ello la fuerza u otras formas de coerción (amenaza, engaño, fraude, violación, etc.) el abuso de poder, aprovechando una situación de vulnerabilidad o la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre ellos y ellas, para someterlos(as) y controlarlos(as).

En muchos países del mundo la legislación ya contempla como delito promover, inducir, constreñir o facilitar la entrada o salida del país o la movilización dentro de este de una persona con fines relacionados con la Explotación sexual comercial.

Algunas veces se excusa la vulneración sexual diciendo que el/la menor es conciente de lo que está sucediendo y lo acepta, pero cabe preguntarse si realmente alguien que tiene 16 o menos años es plenamente conciente de sus decisiones.

El ejercicio de la autodeterminación requiere plena conciencia de los efectos y consecuencias que tiene el acto sobre el cual se decide y un(a) menor, así su cuerpo nos parezca “desarrollado”, no está en condiciones emocionales, de conocimiento y experienciales para, con base en dicha experticia, poder tomar una decisión.

Toda decisión o práctica que involucre cambios físicos o emocionales en la persona requiere de su consentimiento informado; una niña o un niño menor de 16 años no puede consentir sobre tener una práctica sexual pues no cuenta con los elementos necesarios para determinar las consecuencias que su acto pueda tener.

Generalmente pareciera que el amor es la excusa que esconde la falta de consentimiento y autodeterminación, pero si partimos de que el amor procura el bien para la otra persona y crea las condiciones para que ello suceda, quien realiza cualquier tipo de actividad sexual con un(a) niño(a) o adolescente no ama porque sus practicas sexuales no pueden considerarse como un bien que se hace a la otra persona.

Tampoco puede explicarse el acto diciendo que el/la menor de edad lo deseaba ya que el adulto, que si tiene las condiciones para autodeterminarse y consentir concientemente siempre tendría suficientes razones para negarse a dicho acto. Se suele considerar que las mujeres no son vulneradoras sexuales pero los informes demuestran que esto también sucede y en una escala mayor de la quisiéramos reconocer.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Escribir en femenino y para quienes están en tránsitos identitarios.

Pareciera ser que la creación de pensamiento es una cualidad de la masculinidad, que la inteligencia fuera propia de este genero y que la cultura fuera netamente masculina, pero si en el mundo estamos todas, todos y todes, la cultura es universal y la inteligencia no depende del sexo o del genero, entonces debería escribirse en y para las femeninas, las personas en los tránsitos identitarios y no solo para los masculinos.

Recordemos lo que suele pasarnos: cuando leemos un texto en masculino y se es femenin@ nos ocurre un shock mental que nos impide seguir leyendo, pero para quien es masculino o transita a la masculinidad este problema no se les presenta porque el poder de la masculinidad es tal que el mundo se explica generalmente en este genero.

Cuando se escribe usando la @ esto les dificulta la lectura a las personas con una masculinidad muy acentuada y puede sucederles por muchas razones: pudiera ser un(a) cuadriculatura cerebral que le cause una dificultad emocional cuando de usar la lengua se trata, e insisto además en que hablo de usar la lengua en la escritura, o simplemente que la persona es un(a) purista del lenguaje.

Debo decir que la lengua como la identidad sexual de los seres humanos es móvil. Dice mi amiga la Filóloga española Angie Simonis “La lengua está viva y evoluciona según las necesidades del uso de los hablantes, igual de galimatías nos parece ahora el castellano antiguo y tuvo que cambiar para adaptarse a los tiempos. Afortunadamente nuestra sociedad está cambiando para incluir en la lengua a personas que fueron marginadas como las mujeres y las personas transgénero”.

Y digo yo y a la vez reflexiono: si sólo existe lo que la palabra nombra ¿no es una vulneración al derecho a la vida negarle a alguien la posibilidad de existir en el lenguaje? Nuestra lengua castellana tiene algunos artículos en sus formas de singular en masculino, femenino y neutro (el, la, lo). En expresar lo que no necesariamente es neutro precisamente está uno de los problemas gramaticales en la comprensión de los géneros y el uso del lenguaje.

Por ejemplo, cómo se nombra a quien no construye para sí una identidad en masculino o femenino sino lo hace en una posibilidad en la que ha transitado desde los vericuetos de la masculinidad a asumirse en algunas de las posibilidades de la feminidad pero sin asumirse tampoco como femenino. Es evidente que dicha persona no es un el o una ella. Para ser respetuoso de esa identidad pero también en la búsqueda de alternativas comunicativas y de reconocimiento a su existencia yo le he denominado en alguna de mis publicaciones “les chiques”, porque no son los chicos ni las chicas sino algo distinto.

De esta discusión del lenguaje, el género y los derechos sexuales, me preocupa además que sean precisamente algunas mujeres, siendo éstas las mas vulneradas con el lenguaje y su reconocimiento como uno de los muchos géneros, a quienes les moleste que se hable y escriba en masculino y femenino para recalcar la presencia de la mujeres pero también de las personas con identidad que han transitado hacia y se asumen en la feminidad.

Se requiere cortar muchos árboles para obtener el papel en el que se imprimen las revistas, los periódicos, los libros...; así que, además de alcanzar una actualización del lenguaje a las necesidades sociales y culturales es del más mínimo sentido ecologista ahorrar papel y tinta.

Se gasta mucho de ambos cuando en una frase se debe escribir por ejemplo: reconocer al otro como un verdadero otro (que se refiere solo a los seres masculinos), a la otra como una verdadera otra (es decir de igual manera a las seres femeninas) y a les otres como autentiques otres (porque se es un “otre” si se desea diferenciar que no se es un otro ni una otra) si en cambio, desde una convención gramatical, se puede dar reconocimiento a todos, todas y todes al escribir: reconocer al(a) otr@ como un(a) verdadera otr@.

Por supuesto tendríamos la tendencia inicial a leer arroba en donde está el símbolo @, pero la situación es más sencilla de lo que parece, si usted desea leer el testo en femenino pronuncie la @ como una "a" y si prefiere hacerlo en masculino pues léalo como una "o" y si usted esta transitando en el genero y hoy se siente en masculino lealo en este genero y si decide leer en un día en que se siente en masculino pues lea así, ya que usted lee pensando en sus necesidades.

Usar el signo arroba como una letra más del lenguaje permite hacer conciencia de que se habla de todos los géneros, darles existencia y por tanto presencia. Esta es precisamente parte de las búsquedas realizadas para avanzar en el reconocimiento de las diferencias y unicidades; falta de lo cual conduce a violencias como las expresadas por varios de l@s lectoræs que en la estreches de sus ideas y emociones no pueden exigir a sus atrofiados cerebros la posibilidad de usar una “letra” adicional en el alfabeto o de ampliar su capacidad lectora y escritural.

Cabe anotar que cuando la palabra no existe se requiere crear una nueva para decir justo aquello que queremos decir, o es que palabras como Internet, blog, chat, no son precisamente creaciones en el lenguaje que actualmente son de uso cotidiano y sobre las cuales, por no tener un contenido sexual, no nos preocupamos dilucidar.

miércoles, 12 de septiembre de 2007

Del extremismo al asesinato

En Bogotá la convivencia ciudadana se ha vuelto cada vez más difícil, una muestra de ello es el asesinato de Julián Javier Prieto Herrera, guitarrista del grupo musical Pitbull, causado con tres puñaladas propinadas por miembros de un grupo de 30 jóvenes, hombres y mujeres, presuntos 'skinheads' de entre 15 y 20 años, armados con navajas, dagas y bisturís.

Los “cabezarapadas” son uno de los grupos extremistas radicales que hay en la capital colombiana. Se reúnen en diferentes zonas de la ciudad y entre ellos y otros grupos suele haber eso que los jóvenes llaman tropeles; encuentros callejeros que están pasando de algunas magulladuras y moretones a graves lesiones físicas; alteraciones de orden publico que las alcaldía mayor y menores, y las autoridades de policía deben enfrentar antes de que la situación conduzca a nuevos asesinatos.

En el desfile de la comunidad LGBT con motivo del orgullo gay, tanto este año como el anterior, los 'skinheads' amenazaron a varias personas e incluso intentaron entorpecer el normal desarrollo de la actividad en una demostración de homofobia que igualmente ya ha tenido a personas LGBT como victimas de abusos de diferente índole.

Nuestro país ha sido abierto a la diversidad de opinión, incluso la expresada en contra del Señor Presidente de la republica, otra cosa es que a quien piensa distinto y se atreve a abrir la boca se la tapen permanentemente y lo guarden bajo tierra o lo manden de "paseo por el mundo".

Es necesario no sólo poder opinar distinto sino además poder hacerlo, entre la idea divergente y las manifestaciones de violencia hay un gran trecho que no debemos permitir acortar mas y menos que se creen condiciones adicionales para que, ya sean guerrilleros, paramilitares, cabezarapadas, candidatos, funcionarios en cargos públicos o agentes del Estado, repitan situaciones tan lamentables como los crímenes de odio que vienen sucediendo a nombre de la defensa de ciertos pensamientos.

Entre las voces divergentes a las políticas de la Alcaldía de Bogotá, por ejemplo, me ha llamado la atención, por lo homofóbica, la propuesta política del señor Héctor Ospina, candidato a Edil en la localidad de Chapinero por la organización Convergencia ciudadana.

Según Ospina, en la ciudad se han “desviado recursos para promover la homosexualidad”, grave acusación que merece la pena investigarse. Si esto es verdad el Alcalde o quien haya hecho tal malversación de fondos debiera ser investigado y sancionado; pero de no ser cierto, valdría la pena reflexionar si acusaciones de tal magnitud y que son falsedades pueden usarse para obtener votos o si los ciudadanos son tan incautos para dejarse convencer por una propuesta sin argumentos serios que la soporten, o cómo alguien que conoce del “desvío de recursos” no ha demandado ante las autoridades competentes tal situación, quedarse callado no es acaso ¿cohonestar el delito?

Los radicalismos extremos ya sean neonazis, paramilitares u homofóbicos no contribuyen a la construcción de la convivencia solidaria y democrática que Bogotá y Colombia necesitan. Recordemos nuestro compromiso ético con el país al momento de escoger candidatos.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Fashion Prevention

A diferencia de los animales los seres humanos tenemos la posibilidad racional de poder decidir sobre nuestra vida. Muchas especies animales en el mundo están protegidas pero la especie humana a la hora del goce sexual se le olvida que tiene la alternativa placentera de protegerse usando un condón.

A partir de esta reflexión, el activista colombiano en VIH/Sida Fabián Betancourt, diseñó una serie de ilustraciones que fueron impresas en camisetas que hicieron parte del “Fashion Prevention”, desfile de moda diversa que se llevó a cabo en el marco del Primer Encuentro Transgenerista organizado por la Activista Charlotte Schneider Callejas de la ONG Transcolombia y la Secretaría Distrital de Salud, y que se repitió en la entrega de los Premios a la No Homofobia que otorga la mesa LGBT de Bogotá.

Iniciativa estetita y creativa que buscó incluir el condón en la vida de hombres y mujeres proponiendo su imagen como un elemento integral en prendas y accesorios de uso cotidiano.

Las camisetas fueron elaboradas llamando así la atención de la población juvenil respecto al involucramiento del preservativo en su vida cotidiana.
“Buscamos formas y lenguajes nuevos que permitan hablar del condón con las actuales generaciones y con las diferentes poblaciones, incluyendo la diversidad de identidades y orientaciones sexuales; hoy debemos hacer esta tarea con elementos más lúdicos, pues las formas tradicionales como se han venido haciendo las campañas están desgastadas y los mensajes no llegan de manera eficiente” expresó Fabián para este medio, enfatizando también su preocupación por incluir este tipo de estrategias en entornos pedagógicos y de salud.

Las ilustraciones que acompañan esta nota se publican por cortesía de Fabian Betancourt.

lunes, 3 de septiembre de 2007

Sexofobia Ministerial

La vida sexual de los niños, niñas y adolescentes colombianos parece no preocuparle a nadie, a pesar de las graves situaciones de violencia sexual que día a día nos cuentan los medios que suceden en el país. Aun cuando de todos es sabido que estos comunican una mínima parte de lo que sucede en realidad.

Debemos hacer un alto y reflexionar. El caso de las niñas de 10 a 12 años, estudiantes de un colegio de Neiva quienes informaron ser “prepago” y además tener manifestaciones de una infección de transmisión sexual; los preocupantes resultados sobre el embarazo adolescente presentados por una ONG con la seriedad de Profamilia; y, los estudios de la Fundaciones Barco y Renacer, sobre la explotación sexual comercial de menores, son tan solo la punta del iceberg del un amplio y profundo problema colombiano.

El Gobierno posee cifras actuales y reales sobre dicha situación, el DANE realizó el año anterior un estudio sobre explotación sexual comercial de niños, niñas y adolescentes en cuatro ciudades colombianas y lo mismo hizo en una muestra bastante representativa de lo que sucede en los colegios bogotanos, estudios que son además fruto de un proyecto piloto mundial y cuyos resultados aun no se han hecho públicos, pero que son bastante alarmantes para quienes hicimos parte del equipo de investigación.

Todo lo anterior demuestra la imperiosa necesidad de la educación para la sexualidad. Al respecto ya se han realizado significativos avances, una prueba de ello es la “Propuesta pedagógica” del “Proyecto piloto de educación para la sexualidad y construcción de ciudadanía: hacia la formación de una política pública” trabajado conjuntamente por el Ministerio de Educación Nacional y el Fondo de Población de las Naciones Unidas, que tiene como propósito contribuir al fortalecimiento del sector educativo en el establecimiento y sostenibilidad del Programa de Educación para la Sexualidad, desde un enfoque integral de construcción de ciudadanía y ejercicio de derechos humanos, sexuales y reproductivos.

Para logarlo, en el 2005 se realizaron acciones para la construcción participativa del Proyecto, en la que tuve la oportunidad de poder participar, y en el 2006 se inició el pilotaje de la propuesta en siete entidades territoriales como áreas demostrativas, que permitieron ajustar y validar los diferentes productos.

Pero como todo Ministro que ingresa a un cargo considera que lo que hizo la anterior persona en el cargo no valer la pena, hay que mostrar que está haciendo y por esta causa además de las religiosas, valga decidirlo, el trabajo de Cecilia María Vélez White se fue a la basura al asumir la “educastradora” Juana Inés Díaz (en la foto), la posición de Ministra de Educación.

Basta con recordar la frasecita que, no hace muchos días, ella le dijera a CM& con relación a la propuesta del representantes a la Cámara Simón Gaviria sobre el proyecto de ley que busca hacer obligatoria en todos los centros educativos del territorio nacional la cátedra sobre Educación Sexual: “Muchas niñas quieren quedar embarazadas, entonces… no es que no tengan información, hay muchas niñas que quieren quedar embarazadas porque… puede ser su proyecto de vida”.

Con esa idea sobre lo que debe ser la Educación para la sexualidad en evidente que ella afirme que “eso no es una cuestión que toque con mi cartera”. Bueno, es innegable que ella se ha creído que “cartera” y “bolso de mano” son lo mismo y desde esa concepción administra en el mismo desorden de su bolso, la educación en Colombia.

Por supuesto para ella las más alarmantes cifras como las que muestran que al año 1920 niñas quedan embarazadas en Colombia no le dicen nada porque al igual que a este gobierno, ninguna de las preocupantes cifras de violencia, asesinatos, desplazamiento, secuestros o violencia sexual… como “posición política” no les dicen nada; ya que como parte de su “política ministerial” sobre la vida sexual de los niños, niñas y adolescentes no hay que trabajar en la escuela pues, a su decir, “son ellas los que deciden”.

Educación para la sexualidad
Es un proceso de preparación de las personas, a lo largo de su vida, para el encuentro libre, responsable y pleno con su sexualidad y con la de los/as demás. Dicho proceso conlleva la apropiación de experiencias, emociones y conocimientos que redundan en habilidades, actitudes, valores, prácticas y comportamientos que favorecen el ejercicio de los derechos sexuales y los derechos reproductivos, a partir de un desarrollo integral como personas, ciudadanos y sujetos de derechos que viven su sexualidad de una manera plena, enriquecedora, placentera y saludable, desde una perspectiva de derechos, es decir, en equidad, sin discriminación, violencia, estigma, exclusión, separación social o abuso de sí mismo/a o de los/as demás.

La educación para la sexualidad debe apoyar la construcción de subjetividad y posibilitar el re-conocimiento de las propias capacidades, la asunción de los derechos, la preparación emocional para asumir los diferentes procesos particulares, relacionales y sociales, y la obtención de servicios cuando ello sea necesario.

Lea documento citado sobre Proyecto piloto de educación para la sexualidad, en: http://colombia.unfpa.org/documents/Proyectopilotodeeducacionparalasexualidadyconstrucciondeciudadaniahacialaformaciondeunapolit.pdf

domingo, 2 de septiembre de 2007

Demasiado jovenes para ser viejos(as)

En Colombia cuando se tienen 35 años ya se es mayor, a los 50 se es viejo, a los 65 un anciano, en Europa porque el numero de mayores de 65 años es tan alto las percepciones de la edad son otras: un adulto joven tiene entre 55 y 64 años, un adulto 75 a 74 años, una persona mayor entre 75 y 84 años y un viejo es alguien mayor de 85 años.

Tradicionalmente se contempla que la vida sexual activa se ejerce de los 18 a los 45 años, pero la realidad la vida sexual activa se inicia mucho más temprano, hacia los 9 a 12 años y culmina a los 85 años o más.


Un reciente estudio de la Universidad de Chicago dirigido por Stacy Tessler Lindau, publicado en el New England Journal of Medicine, corrobora esta información en Estados Unidos, con ello se desvirtúa la creencia popular de que la sexualidad en edades más avanzadas decrece en un ritmo mas rápido que el crecimiento en la edad.

Más del 50% de las 3000 personas sexualmente activas del estudio reconocieron mantener relaciones sexuales con una pareja dos o tres veces al mes, incluso entre los 75 y 85 años; el estudio no profundiza sobre qué sucede con la vida sexual de las lesbianas y los homosexuales.

Las lesbianas mas cercanas a sus propios cuerpos que los hombres, homosexuales o no, han prestado atención a esta situación y en varios de sus estudios se evidencia que para ellas su vida sexual se enriquece con el paso del tiempo y la autoaceptación de su identidad de orientación sexual.

Los hombres homosexuales han perpetuado en sus medios de comunicación la imagen de la eterna juventud ilustrada con cuerpos machificados, negándose a aceptar una estética que reconoce que con los años el cuerpo sufre transformaciones.

Sin embargo, con arrugas, canas, músculos flácidos y con poco dinero para darse la gran vida que el estereotipo comercial propone como la “vida gay”, la vida sexual continua a pesar de que ya no sea tan fácil circular como “mercancía apetecible” en los círculos de los guetos comerciales ofertados para la población homosexual.

En Europa he descubierto que la vida de los homosexuales adultos mayores es bastante diferente a la de los latinoamericanos, pues no diverge en mucho de lo que los heterosexuales adultos hacen: es mas común que lleven una vida de pareja estable, que posean un circulo de amigos, balanceen el ocio con los compromisos laborales, sociales, culturales y políticos, tengan cubierta su salud por medio de la seguridad social.

También su participación activa y permanente hace que se reconozcan como importantes sus aportes en la comunidad LGBT y en la construcción de las organizaciones y su lucha por los derechos civiles. Es más, a diferencia de Colombia y Latinoamérica en general, es poca la presencia de jóvenes militantes en estas organizaciones, pues en ellas prima la presencia de personas con más de 40 años.

En Latinoamérica la crisis sexual de los homosexuales se agudiza al llegar a los 55 años; el mito de la eterna juventud los aleja de las posibilidades de encontrar una pareja, el machismo imperante les dificulta la autoceptación identitaria necesaria para convivir con alguien del mismo sexo, y no son muchos los jóvenes “gerontofilicos” interesados en relacionarse afectiva y sexualmente con alguien mayor.

Por supuesto la negación de sí mismo y la exclusión social tienen repercusiones emocionales difíciles de manejar apropiadamente, mas aun cuando las organizaciones LGBT no se han interesado en crear grupos de apoyo o autopoyo que soporten emocional, relacional, social y culturalmente a estos hombres y mujeres en las crisis de la tercera edad.

Las dificultades son aun mayores para aquellos/as quienes han sido transgresores/as de la masculinidad; las personas que han transitado en la identidad de genero tienen un adultez mas difícil de sobrellevar porque es muy poca nuestra aceptación hacia ellas y el rechazo a la diferencia en los/las mismos/as LGTB las separa aun mas de los intereses organizacionales ya que el desconocimiento sobre esas identidades se transforma en rechazo y negación de su presencia e incluso de su existencia, mas si son mayores.

Es el momento de flexibilizar al interior de las organizaciones LGBT los criterios de convivencia, de asumir los cambios de la vida que se suceden con la construcción identitaria del sexo, el genero, el cuerpo, la orientación sexual y las expresiones comportamentales sexuales delos adultos mayores, de que nos permitamos y se nos posibilite abandonar la juventud sin perder nuestras oportunidades, de recuperar los beneficios de la experiencia y de acompañar a aquellos/as que siguen siendo sexualmente activos con el avance de su edad y a quienes no lo son para que aun sin ello sigan siendo felices.

Ahora bien, si realmente hay problemas de erección que dificultan la vida sexual activa, tengamos en cuenta que no siempre la viagra es la alternativa, que mucho más importante es el hombre que cuelga detrás del pene y que el apoyo emocional es más efectivo que el tratamiento químico, que en caso de que este se necesite la seguridad social está obligada a dárselo, y que lo que más debemos recordar en que mientras la sociedad no cambie sus patrones para analizar la sexualidad, los hombres y mujeres mayores de 45, sin distingo del sexo, el genero o la orientación sexual seguirán siendo ignorados en sus cuerpos, deseos y necesidades sexuales y sociales.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Trans y funcionaria publica en Bogotá

Las ciudades cambian en la medida en que cambia la cultura, la política y las relaciones sociales que en ellas se viven. La convivencia solidaria y democrática se hace posible al relacionarnos de una manera diferente y esto solo es efectivo con el cambio de las ciudades y en especial de los políticos que la administran.

Del cambio dan muestra Bogotá y sus hechos: Con la orientación del Alcalde Luís Eduardo Garzón se ha trazado una política de inclusión social LGBT; su Secretaria de Salud en cabeza de José Fernando Martínez, director de Salud Pública ha puesto a una trans para que trabaje en el diseño de las políticas de salud publica de la ciudad orientadas a la población LGBT, la capital también cuenta con la Oficina de Diversidad Sexual de Planeación Distrital en la que trabaja un equipo interdisciplinario de personas de la comunidad LGBT y en este mes se realizó en ella y con su convocatoria el “I Encuentro Nacional e Internacional de Políticas Públicas para la población LGTB”.

Es claro que no sólo de pan vive el ser humano, se requiere formación, experiencia y sobre todo, emociones positivas para autorizarse a ser y construir con y para otros, eso esperamos que sean las políticas de salud pública para la comunidad LGBT que se tracen desde la Oficina de Diversidad Sexual de Planeación Distrital que ahora coordina Carlos Alejandro Díaz cuyo nombre de transito identitario de genero es Charlotte Schneider Callejas, la conocí trabajando con homosexuales y trabajadores/as sexuales desde la Liga Colombiana de Lucha contra el Sida.

A Charlotte Schneider Callejas la conocí orientando acciones hacia homosexuales y trabajadores/as sexuales desde la Liga Colombiana de Lucha contra el Sida. El 29 de octubre de 2005 se vistió por primera vez en femenino en Colombia, así apareció en mi casa en Bogotá y esa misma noche y en la improvisada tarima en la sala de ese mismo lugar hizo su primer espectáculo para muchos amigos.

Algunos de sus “amigos” dejaron de hablarle, así la hubieran animado a transvestirse, cuando se dieron cuenta que lo suyo no era una maquillaje y vestido para fiesta de disfraz; muchos más se separaron de ella cuando su discurso sexual político sobre el transito de genero se fue consolidando y temieron que se les apareciera “vestida” a sus santos y sagrados hogares.
La violencia social la llevó a huir de Cuba hace seis y medio años para convertirse en refugiada político en Colombia, igualmente la condujo a fundar en 2006 la ONG Transcolombia (Transgeneristas de Colombia) y de ella fue objeto hace unos pocos días en las calles bogotanas.

Desde Transcolombia organizó y dirigió el “I Foro sobre Transgenerismo y el I Encuentro Nacional de los y las Transgeneristas en Colombia: “Cuerpos Transgresores-Cuerpos Transéroticos” realizado en la semana anterior en la capital colombiana.

No llega al cargo publico solo por ser una lidereza miembra de la Mesa LGBT de Bogotá, sino en especial porque ha diferencia de la gran mayoría de las trans pudo formarse como bioquímico en la Universidad de La Habana, y donde también realizó dos especializaciones: una en educación sexual y otra en educación para la salud y porque posee una amplia experiencia de campo en el tema de la salud, y de los derechos humanos y sexuales.

jueves, 16 de agosto de 2007

Diversidades sexuales transitadas

La identidad puede entenderse como la emergencia de una construcción, no siempre consciente, que afecta los procesos de socialización del sujeto; la identidad emerge de la vida cotidiana, mas específicamente de la educación (formal, no formal e informal) que provee a la personas los referentes del “deber ser” de la identidad, dichos referentes están basados en la cultura, son propios de una sociedad y tiempo determinados, y están afectados por los procesos de interrelación e interdependencia del individuo.

La identidad no es fija sino móvil, la movilidad de la identidad, sistémicamente hablando, hace referencia a la posibilidad que existe de que la identidad cambie en el tiempo, a partir de las relaciones sociales y por inter-influencia con el medio, la cultura y la sociedad.

Toda persona tiene un proceso de construcción de identidad con relación a su cuerpo, su género y su orientación sexual.

Cuando un bebé nace los padres y el equipo de salud o la comadrona (a quienes llamaremos “el otro”) le asignan un sexo y un género. Si tiene un pene “el otro” le asigna macho y masculino, si posee una vulva entonces le asigna ser hembra y femenina; con los desarrollos sociales y culturales y de sus relaciones interpersonales la persona se construye hombre o mujer. A ese proceso de asignar lo denominaremos “dar un significante”.

Algunos bebés al nacer presentan ciertos defectos en los genitales externos, que a los ojos de la sociedad les otorga un nivel de ambigüedad (intersexualidad) que dificulta a los ojos del observador (el otro), la “asignación de un sexo” porque entiende que algunos componentes del sexo biológico no concuerdan con lo que el experto conoce como lo que ese cuerpo “debe ser”. El “otro” espera que a un sexo asignado corresponda el género correspondiente, y a este le llamamos “género por asignación”.

Las personas comienzan su construcción identitaria siendo bebés a los que “el otro” les da un “significante”; pero a dicho significante cada uno/a (padre, madre y la persona misma, al estar en condiciones de hacerlo) da su consentimiento o no, lo acepta o no y le provee su propio “significado”.

El género es una noción, una construcción social y cultural sobre lo que “debe ser” y como debe comportarse una persona, pero el género es especialmente una construcción particular a partir de la cual la persona asume una manera de actuar a la que se llama “rol de género”. Masculino y femenino hacen referencia al genero y son los dos extremos de un continuo. Se espera que el rol de genero acompañe en su actuación a un cuerpo que se le corresponde; es decir, por ejemplo, a un cuerpo de macho le correspondería un rol masculino.

Algunas personas pueden experimentar una situación a la que se denomina “disforia de género” en ellas su rol, su actuar, su performance del género no está en consonancia con su cuerpo: asumen una performance femenina a pesar de que su cuerpo es o se asigna masculino o una performance masculina aun cuando su cuerpo es o sea asignado de hembra. En este caso podemos decir que la persona ha abandonado su “género por asignación” y ha asumido un “género por opción”.

A quienes asumen un “género por opción” se les denomina personas "transgeneros”. Persona transgénero se refiere exclusivamente a aquella que transita en su identidad de género.

En Colombia se utiliza el concepto Transgenerista para designar a aquella persona que hace construcciones identitarias de transito de la feminidad a la masculinidad o de la masculinidad a la feminidad en una o más de las siguientes posibilidades relacionadas con el género: su identidad de cuerpo (implantes, postura de siliconas, lipo-esculturas), su identidad de género, su indumentaria (vestuario y accesorios). En general, no responden a la bipolaridad macho/ hembra, lo femenino / lo masculino.

Las personas transgenero acompañan el rol de género optado con los accesorios, vestidos y maquillajes (cuando ello se considera culturalmente necesario) propios del género al que han “transitado”. Pueden presentarse entonces personas que vivencian un “tránsito identitario de la masculinidad a la feminidad” y otras que experiencian un “tránsito identitario de la feminidad a la masculinidad”.

Todo(a) transgénero es transgenerista pero no todo(a) transgenerista es transgénero. A los hombres que asumen por momentos o permanentemente los accesorios, vestidos y maquillajes propios del género femenino pero que éste no es su género por opción, y esto es una expresión comportamental sexual que les produce placer y en consecuencia lo asumen como parte de su identidad sexual se les denomina “transvestis”.

Sexológicamente hablando no hay un nombre para denominar a las mujeres que asumen los accesorios y vestidos masculinos; esto se debe a que el poder de la masculinidad es tal que se considera social y culturalmente aceptable que toda mujer aspire y asuma ciertos elementos representativos de quien ostenta el poder: el macho, masculino, machista y falocrático. Sin embargo, en algunos países como España se aplica el termino transvesti también para las mujeres.

Un transvesti es una persona, hombre, que utiliza prendas y accesorios considerados femeninos, pero que tiene una identidad masculina en el momento en que se trasviste. Una transvesti es una persona, hombre, que utiliza prendas y accesorios considerados femeninos y que tiene una identidad femenina en el momento en que se trasviste. La mayoría de los transvestis son heterosexuales, el transvestismo es una expresión comportamental sexual, una manera de obtener placer.

Generalmente todo transgenerista que ha transitado identitariamente de la masculinidad a la feminidad es transvesti, pero no todo transvesti es transgenerista.

Una persona es transexual cuando no desea los caracteres del sexo con el que ha nacido sino que le apetece un cuerpo que sea acorde con su género optado. Se es transexual así la persona transforme o no quirúrgicamente, con aplicación de hormonas y/o con trucos o rellenos su cuerpo, para aproximarlo al cuerpo deseado.

En el proceso de construcción de identidad sexual las personas también determinan a la(s) persona(s) con quien(es) desea(n) realizar sus deseos, afectos, genitalidad y eroticidad; a este proceso de construcción identitaria se le denomina de “identidad de orientación sexual”.

Se denomina orientación sexual homosexual a la de un hombre (biológico, optado o transformado) que orienta sus deseos, afectos, genitalidad y eroticidad hacia otro hombre biológico, optado o transformado.

Se denomina orientación sexual lesbiana o lésbica a la de una mujer (biológica, optada o transformada) que orienta sus deseos, afectos, genitalidad y eroticidad hacia otra mujer biológica, optada o transformada.

La palabra homosexual proviene del griego homo y significa igual de tal manera que pudiera decirse que homosexual es quien tiene una relación con una persona del mismo sexo, políticamente las mujeres en algunos lugares del mundo, entre ellos Colombia, prefieren usar el término lesbiana.

El termino gay, aceptado por la Academia española de la lengua, es un adjetivo, perteneciente o relativo a la homosexualidad; generalmente es usado también para diferencias a un homosexual militante y políticamente activo miembro de una organización que lucha por los derechos de las minorías sexuales.

Marica, proveniente de María, resalta de forma peyorativa, discriminatoria y despectiva lo femenino de los homosexuales; es un termino que se utiliza por algunos gay con toda intención política a pesar de lo denostado que es su uso en los heterosexuales.

Se designa como queer a un homosexual radical que huye en la construcción de su identidad de las clasificaciones sexológicas haciendo afirmación de su unicidad como también de su excentricidad, replanteándose radicalmente los modelos de subjetividad lineal positivista socialmente aceptados.

Se designa orientación sexual bisexual a la de una mujer o un hombre (biológica/o u optada/o) que orienta sus deseos, afectos, genitalidad y eroticidad tanto hacia hombres como mujeres biológicas/os, transformados/as u optados/as.

Se denomina orientación sexual heterosexual a la de una persona (biológica, optada o transformada) que orienta sus deseos, afectos, genitalidad y eroticidad únicamente hacia otra del otro sexo, ya sea este biológico, optado o transformado.

Se suele creer que todos los transvestis son homosexuales pero el número de transvestis heterosexuales es mucho mayor.

La actividad laboral no es un elemento propio de la identidad sexual, de ahí que trabajos como el sexual u oficios como el transformismo y/o performarse drag queen o drag king no hacen parte de la identidad sexual, sino a la identidad de oficio. Se les denomina “transformistas” a los hombres que asumen por momentos los accesorios, vestidos y maquillajes propios del género femenino pero que éste lo hacen como parte de una actividad artística.

El proceso de construcción identitaria es tan único y particular como los/las/les sujetos/sujetes/sujetas que construyen su sexualidad, dicha unicidad y particularidad dificulta las relaciones sociales de convivencia entre los seres humanos por cuanto en las diferentes identidades existen elementos en común pero igualmente muchas particularidades que hacen que aquellos que se asumen o son asumidos como grupo, por ejemplo las personas trans, los homosexuales, las lesbianas o los bisexuales presenten grandes variaciones las unas con las otras, incluso entre quienes han asumido procesos identitarios que se consideran, desde una generalización que permite la organización social y política, como similares.

Reconocerse único e irrepetible es supremamente importante en la construcción y reconocimiento de la identidad sexual particular pero reconocer-se miembro de una comunidad es supremamente importante para la transformación social, cultural y política y el reconocimiento social de nuestras identidades.

El reconocimiento implica re-conocer al otro en su particularidad y unicidad y en aquellos elementos identitarios en los que confluimos y nos separamos, pero también involucra reconocer las construcciones teóricas, vivénciales y emocionales en las que los otros y nosotros mismos nos movemos, como una manera de poder acompañar-se en el proceso de la construcción de la convivencia solidaria y demostrativa que todos/todes/todas buscamos.

Por Manuel Antonio Velandia Mora
investigadormanuelvelandia@gmail.com
España 15/08/07
Presentado en I Foro sobre Transgenerismo y el I Encuentro Nacional de los y las Transgeneristas en Colombia: “Cuerpos Transgresores-Cuerpos Transéroticos”, Bogotá 17 al 20 de agosto del 2007.

domingo, 12 de agosto de 2007

Terrorismo gay

En Colombia son frecuentes la discriminación, la separación social, la agresión física y emocional, el chantaje, la extorsión, el boleteo, las amenazas de muerte e inclusive el asesinato a personas de la comunidad LGBT, tan es así que algo más de 100 personas miembros de las organizaciones que trabajan por las minorías sexuales se han visto obligadas a salir del país y solicitar asilo.

Toda esas situaciones preocupan a las organizaciones LGBT o no, que trabajan en el tema de los derechos humanos, pero recientemente se está presentando una nueva forma de violencia a la que yo denominaría “Terrorismo gay”.

Frecuentemente quienes vulneran a la población LGBT son miembros de organizaciones paramilitares; en otros casos, pero con menos frecuencia, también lo hacen las guerrillas y miembros de instituciones del estado como el ejército y la policía. Lo más preocupante de esta nueva modalidad de homofobia es que quienes la están ejerciendo son personas homosexuales hacia otras personas con su misma orientación sexual; en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali y Bucaramanga se ha presentado un alto número de casos de asesinatos a manos de otros homosexuales, pero el terrorismo ha integrado a sus formas de violencia una modalidad supremamente dañinas y efectiva: las cadenas de mensajes vía Internet.

Barrancabermeja, es una ciudad petrolera del sur oriente colombiano con gran presencia paramilitar, no es una ciudad muy grande o con un gran volumen de habitantes, tal vez por ello la reciente hola de correos electrónicos en los que se informa que una o más personas viven con el sida, o los lugares en que las personas homosexuales habitan, trabajan y sus lugares de encuentro, sus descripciones físicas, incluso las descripciones de sus practicas eróticas y sexuales, que andan circulando de manera preocupantemente eficiente por la WWW, está conduciendo a la hoguera publica a las personas de las que hablan dichos mensajes.

La información se ha globalizado de tal forma, que algunas de las empresas mencionadas en los mail han “presionado” a sus funcionarios para que cambien de ciudad, les han exigido abandonar sus prácticas sexuales, les han sugerido hacerse la prueba de ELISA para HIV, e inclusive han creado condiciones adversas en sus lugares de trabajo con las que están presionando las renuncias a su actividad laboral.

A lo anterior se suma un hecho aun más preocupante, los grupos paramilitares han hecho de las personas a quienes se nombran en tales mensajes su blanco de acción y están amenazando de muerte o solicitando su desplazamiento forzado, a algunas de las personas cuyos nombres y señales aparecen en dichos mensajes.

Lo más preocupando de la situación es la indolente falta de reacción de las organizaciones LGBT en Colombia, a las que algunos de los afectados han solicitado apoyo y puesto sus quejas, como también que sean precisamente otros homosexuales quienes han apoyado la difusión de tales mensajes.

Por supuesto estos vulneradores y “defensores de la moral y la salud publica” se excusan en decir que puede ser verdad que dichas personas vivan con el VIH/sida pero considero que denunciar a alguien porque tiene esta condición no ayuda en nada a la protección social de la salud, pues para infectarse se necesita solo una persona: uno mismo que es quien debe protegerse en todos sus contactos sexuales.

El problema de fondo es que los mismos homosexuales en Barrancabermeja están creando las condiciones sociales para que una vez más los grupos de “limpieza social” actúen asesinando a todos aquellos que ellos consideran una amenaza publica, olvidando que cuando el fuego se produce en la casa del vecino, a quien siente que se halla adecuadamente resguardado puede llegarle una chispa y encender su propio fuego.

lunes, 6 de agosto de 2007

Los hombres juegan a ser machos

El temor a no ser reconocido como “macho” en un país eminentemente machista como Colombia es una de las situaciones emocionales que más traumatismos crea en los hombres; estos, sin distingo de su orientación sexual, temen no ser machos.

Esta es la razón por la que algunos heterosexuales no se posibilitan participar de las fantasías sexuales de su pareja, cuando ellas desean estar en medio de dos hombres.

La moda determina los lineamientos de lo que es un cuerpo perfecto, que no necesariamente es un cuerpo sano, de ahí que una marcada tendencia en la moda corporal sean los procesos de “machificación”.

Me pregunto ¿Por qué muchos hombres tiendan a exagerar su ser “macho”?, ¿será este un recurso de los homosexuales para poder relacionarse sin ser excluidos socialmente?

Las especies animales se dividen en machos y hembras. En los humanos al macho socializado afectado por la cultura se le denomina hombre y a su actuar, la masculinidad. Se ha dicho que la posibilidad de hacer construcciones lógicas parece ser inherente al hombre y que las mujeres tienden a ser más emocionales. Igualmente, que quien desarrolla pensamiento tiene el poder, y estos se atribuyen primordialmente a los hombres.

La masculinidad es un imaginario, “deber ser” influenciado en su construcción social por la cultura, las interacciones sociales y las maneras de explicar el mundo relacionado con la sexualidad, que en Colombia tiene un marcado acento judeocristiano. Podemos afirmar que hay tantas masculinidades como seres que las asumen o desean asumirla; no es específica de los hombres sino también de los trangéneros, quienes habiendo nacido mujeres y criadas en la feminidad transitaron hacia lo masculino, y de aquellas otras quienes en su transito identitario abandonaron el modelo masculino para aproximarse y “estar siendo” en lo femenino.

El machismo es una construcción ideológica, una forma de actuar e intercambiar socialmente, de ejercer poder directamente emparentada con el ejercicio del modelo de masculinidad imperante en la cultura. A quienes vivencian ésta situación desde su ser hombres se les denomina machos. El macho o quienes pretenden estarlo siendo se asumen seres superiores a quienes no lo son.

Los machos apoyados por las mujeres y sus proceso de endoculturación en la familia, la escuela, enmarcados por la cultura y las relaciones sociales han construido los imaginarios sobre cómo “debe ser” el comportamiento apropiado para la especie (ya sean hombres o mujeres) y excluyen, estigmatizan, vulneran y marginan a quienes no socializan como típicamente machos.

La separación social entre machos, machos no tan machos, mujeres machas y mujeres por supuesto no es fruto de un desarrollo racional, sino consecuencia de procesos emocionales, lo que nos llevaría a confirmar el supuesto de que el machismo -y sus consecuencias- son el resultado de la emocionalidad y no de la racionalidad.

El poder autoreferenciado del macho, aceptado por algunas mujeres y homosexuales, ha dado a los hombres, y en especial a los “machos”, una serie de posibilidades para el relacionamiento que se derivan en formas de poder, que se auto y heteroafirman en el poseer uno de los elementos representativos de la imagen corporal del cuerpo del animal macho -el falo. Este pone a quien lo posee en la escala superior de su especie, en lo que se ha denominado falocracia.

En ésta, tanto las mujeres como los hombres que no asumen el machismo como su referente pleno, son entendidos y asumidos socialmente como grupos a quienes se puede estigmatizar, vulnerar, agredir e incluso, se les considera faltos de hormonas: afirmando que “es la testosterona y no la emocionalidad lo que lleva a los hombres a la aproximación carnal”.

La explicación biologicista del ejercicio de la falocracia olvida que en el proceso de socialización y por los efectos de la cultura los hombres, al convertirse en adultos, aun cuando se afirmen como seres racionales no pueden negar su parte emocional e instintiva. El machismo niega la emoción como una posibilidad condicionada cerebralmente y excluye a todo aquel que aparezca como sensible o exprese su emocionalidad, más aún en situaciones en las que “todo hombre debe ejercer su autocontrol”, como en el duelo, el dolor y en la expresión de los afectos.

Los hombres homosexuales que tienen problemas en la construcción de su identidades de sexo y masculinidad han encontrado dos alternativas para socializar: primero, fingirse “machos” para ser aceptados; y, segundo, asumirse como sujeto-objeto de exclusión, y en consecuencia permitirla y autoexcluirse. Alternativas a las que recurren ciertos heterosexuales igualmente en crisis identitaria.

Los primeros como una manera de “resolver” dichas contradicciones se construyen para sí mismos y los demás un cuerpo “machificado”, ya sea por el desarrollo extremo de su musculatura por medio del ejercicio físico, o por la ingesta de substancias, como los esteroides. Otros menos interesados en hacer del gimnasio su espacio para la “machificación” prefieren estrategias más rápidas y menos exigentes como la aplicación cosmética de prótesis (implantes de silicona y otros materiales que emulan la musculatura hipertrofiada).

Algunos pocos hombres prefieren, con ayuda medica y a veces de un simple vendedor de medicamentos no formado para ello, construirse ciertos rasgos secundarios con la aplicación de hormonas como la testosterona, con lo que logran cambios significativos en la tersura de la piel, en la estructura muscular e incluso, el aceleramiento de la alopecia, considerada por algunos como otro símbolo en la imagen del macho y la presencia marcada de vello.