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sábado, 24 de noviembre de 2012

Mujer: Porque te quiero te aporreo

Por Manuel Antonio Velandia Mora
España, Noviembre de 2012

El 25 de noviembre fue declarado día Internacional contra la Violencia hacia la mujer en el 1er Encuentro Feminista de Latinoamérica y del Caribe celebrado en Bogotá (Colombia) en julio de 1981. El 25 de noviembre se conmemoraba en República Dominicana el asesinato de las hermanas Mirabal (Patria, Minerva y María Teresa), tres activistas políticas asesinadas en 1960 por miembros de la policía secreta del dictador Rafael Trujillo. Treinta y un años después las mujeres siguen siendo víctimas de la violencia machista, y por ello este día se conmemora en todo el mundo.

El 17 de diciembre de 1999, la ONU dio carácter oficial a esta fecha. En la declaración cuyo texto puede leer en el link anterior, se reconoció que era necesaria "una clara declaración de los derechos que se deben aplicar para asegurar la eliminación de toda violencia contra la mujer en todas sus formas y un compromiso de los Estados y de la comunidad internacional en general para eliminar la violencia contra la mujer".

La violencia contra las mujeres es de muchas formas: física, sexual, psicológica y económica. Estas formas de violencia las afectan en todas las edades. Algunos tipos de violencia, como el tráfico de mujeres, cruzan las fronteras nacionales.

La violencia contra la mujer se aprende social, cultural y hasta religiosamente, razones por las que las raíces de la violencia contra la mujer yacen en la discriminación persistente que se asume como práctica cotidiana.

La violencia contra las mujeres no es propia de una cultura, ideología, región o país en particular.
La violencia contra las mujeres afecta a sus familias, a las comunidades de las que ellas provienen y refuerza otros tipos de violencia prevalecientes en la sociedad.

Según Naciones Unidas hasta el 70 por ciento de mujeres experimenta violencia en el transcurso su vida. Las mujeres suelen ser víctimas de hombres que dicen amarlas.  En Colombia, informa Naciones Unidas, cada seis días se reporta una mujer asesinada por su pareja o pareja anterior y la violencia psicológica o emocional por parte de parejas  íntimas también es muy extensa.

En la guerra interna la mujer es víctima doble

En países como Colombia, las mujeres con víctimas del conflicto armado y en algunos casos se vuelven botín de guerra, sin distinción de que el vulnerador sea guerrillero, militar o paramilitar. Se emplean estas formas de violencia para humillar a los oponentes y aterrorizar a las personas.
Las fuerzas armadas irregulares obligan a muchas mujeres a hacer parte de sus filas, algunas de ellas son sistemáticamente sometidas a violentos abusos sexuales; también vulneran sexualmente a las menores y mayores de edad; se sabe que a niñas mayores de 12 años las violan, las obligan a abortar y les implantan dispositivos intrauterinos.

El pasado 20/11/2012, en la Comisión Primera de la Cámara de Representantes, fue aprobado en primer debate el Proyecto de Ley radicado por los Representantes a la Cámara Ángela Robledo y Cepeda, con el apoyo de Pilar Rueda de la Defensoría del Pueblo, "por el cual se modifican algunos artículos de las leyes 599 de 2000, 906 de 2004 y se adoptan medidas para garantizar el acceso a la justicia de las víctimas de violencia sexual, en especial la violencia sexual con ocasión al conflicto armado”.

Este proyecto luchará contra la impunidad y contribuirá a la Paz, porque la guerra exacerba el conflicto, lo cual recae en forma cruel en los cuerpos y las vidas de miles de mujeres de nuestra Colombia, que hoy todos defendemos", aseguró Ángela Robledo, Representante a la Cámara y Copresidenta de la Comisión del Paz.

El proyecto propone la adopción de una serie de disposiciones que tienen que ver con la tipificación de los delitos de violencia sexual, con las normas de procedimiento en materia de investigación y juzgamiento de tales conductas, con fortalecer la celeridad y eficacia de la justicia, al igual que otras disposiciones y medidas administrativas orientadas a proteger los derechos de las mujeres en cuanto a su formación, integridad y libertad sexuales.

Este Proyecto de Ley, fruto de un año de discusiones, fue radicado el pasado 25/07/2012 y contó con el apoyo o los aportes del Ministerio de Justicia, la Oficina de la Alta Consejería Presidencial para la Equidad de la Mujer, la Comisión Colombiana de Juristas, la Casa de la Mujer, Humanas, Sisma Mujer, ONU Mujeres, Amnistía Internacional, Human Rights Watch y la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

Cuando vulnerar es aceptado por la ley

Cuando las legislaciones son permisivas, por ejemplo en aquellas donde el consentimiento para las relaciones sexuales se puede dar a edades tempranas como en Colombia [La edad de consentimiento es generalmente de 14 años (Artículo 208; Artículo 209 del código penal colombiano). El estupro se aplica a persona mayor de catorce años y menor de dieciocho años (Artículo 301; Artículo 301)], posibilita el abuso sexual disfrazado, crea condiciones para que sean obligadas a contraer matrimonio y a tener relaciones sexuales, con los consiguientes peligros para su salud.

Mujeres T, L & B

No solo las mujeres biológicas son víctimas de la violencia masculina; las mujeres no biológicas, aquellas que han asumido la feminidad como su opción de género y las mujeres transexuales transformadas quirúrgicamente o no, son víctimas permanentes de la violencia machista, incluso la de los diferentes grupos armados.

Según ACNUR, estas personas pueden sufrir múltiples tipos de discriminación y violencia debido a su orientación sexual o su identidad de género. Las personas desplazadas T (Trans), L (Lesbianas) & B (bisexuales) pueden enfrentar la prolongación de la discriminación u otra discriminación adicional en el territorio al que se ven obligadas a desplazarse incluso en el país donde buscan asilo. En muchos casos estas personas son condenadas al ostracismo por las comunidades y rechazadas por sus familias.

La LTBifobia plantea graves problemas de protección; muchas viven con el constante temor de ser "descubiertas" y sometidas a abusos. Además, debido a que las personas T, L & B a menudo son marginadas por sus propias familias y comunidades, podrían no tener acceso a las redes de apoyo que están disponibles para otros desplazados y refugiados. La discriminación puede limitar su acceso a los servicios de protección, debido a que muchas personas T & L sobrevivientes de violencia sexual son renuentes a denunciar los hechos ante las autoridades por temor a ser victimizadas de nuevo.

Con frecuencia, la violencia contra las personas L y T es ‘sexualizada’: son castigadas a través de formas de violencia sexual por ser lesbianas o trans, o sus agresores tratan de ‘curarlas’ de su orientación sexual o identidad de género (es decir, la llamada ‘violación correctiva’).

La mexicana Silvia Susana Jiménez Galicia comentó con respecto a la imagen que ilustra este post: Ojalá no hubiera necesidad de hacer la aclaración, así como no se dice "también las lesbianas", "también las indígenas", "también las afrodescendientes", etc. Finalmente, las mujeres trans somos mujeres como cualesquiera otras mujeres y estamos expuestas al mismo delirio misógino que promueve el sistema patriarcal que, desgraciadamente, todavía subsiste.

Otra cosa que deseo destacar es que en el Debate en la Comisión Primera del Senado en Colombia, sobre el Proyecto de matrimonio entre personas del mismo sexo, la lesbofobia del senador Gerlein dejó con la boca abierta a todos los allí presentes al oír su frase “No me preocupa el catre de dos mujeres porque eso es nada, sin trascendencia, sin importancia”.

lunes, 1 de octubre de 2012

Entre la histeria y la historia: del vibrador como tratamiento a objeto de placer

Por Manuel Antonio Velandia Mora PhD. Mg. Lc
investigadormanuelvelandia@gmail.com

Hablaré aquí del vibrador y su uso como tratamiento para la histeria femenina pero no lo haré sobre los orígenes de esta enfermedad que ya estaba diagnosticada a mediados del siglo XIX, ni tampoco escribiré sobre la histeria masculina, de la cual ni siquiera se comenta cotidianamente; por supuesto también dedicaré un espacio a los criterios a tener en cuenta para su compra y a cómo estimular apropiadamente si no se tiene un vibrador a mano. Sobre el tratamiento conocido como «masaje pélvico» trata la película ‘Histeria’, de la directora Tanya Wexler, que en estos días se estrena en Colombia. Para este escrito retomaré algunas ideas, entre otros, del libro “La tecnología del orgasmo”[1] en el cual se basó dicha película.

El film muestra la curiosa invención del vibrador en la Inglaterra victoriana como una herramienta capaz de remplazar al médico en la estimulación manual de los genitales de la mujer hasta que esta llegara al orgasmo que, en esos momentos, se llamaba «paroxismo histérico» y que resultó ser la mejor terapia a lo que hasta 1952 la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos (APA) consideraba una enfermedad: el deseo sexual reprimido de las mujeres.

El tratamiento para la histeria o “sofocación de la madre” en la medicina occidental en la antigüedad, la Edad Media, el Renacimiento, la Reforma y hasta la edad moderna fue el masaje manual de la vulva. Ya en los libros de medicina de 1653 Forestus hacía la descripción de la técnica manual básica, que parece haber variado muy poco a lo largo del tiempo excepto en los tipos de aceites lubricantes que se usan.

Médicos e iglesia pusieron reparos al tratamiento
Forestus y su contemporáneo Abraham Zacuio (1575- 1642), expresaron sus reservas respecto del decoro de masajear los genitales femeninos y proponían delegar esa tarea a una partera y las dificultades principales para los médicos con experiencia ya que éstos habían desarrollado las habilidades requeridas para definir bien la intensidad de masaje según cada paciente y el vigor necesario para mantener el tratamiento el tiempo suficiente para producir resultados -sobre esto hay un buen chiste en la película-.

San Jerónimo (340?-420), por ejemplo, advertía a las mujeres, sobre todo a las jóvenes, que evitaran bañarse, ya que esto "incitaba pasiones que sería mejor no tocar”, se refería a la masturbación femenina, ya que otra forma habitual de tratar la “sofocación” era el lavado vaginal.

El tratamiento
El uso de la hidroterapia en la histeria tiene una larga historia asociada con la sensualidad y la sexualidad. Se recurrió a baños construidos sobre aguas termales, pero tuvieron más éxito  los tratamientos con agua en movimiento, preferiblemente bajo cierto tipo de presión o fuerza gravitacional. Hacia fines del siglo XVIII se habían desarrollado artefactos hidroterapéuticos especializados en trastornos femeninos que se utilizaban en algunos balnearios británicos y europeos. Tobias Smollon escribió en 1752 sobre la gran cantidad de dispositivos hidráulicos que estaban especialmente diseñados para mujeres, hasta el punto que muchos balnearios tenían “departamentos femeninos" especiales y, de los cuales, por lo menos en Estados Unidos, las mujeres solían ser las propietarias, copropietarias o doctoras residentes.

El primer vibrador de baterías fue inventado en 1883 por Joseph Mortimer Granville, un médico británico; la compañía estadounidense Hamilton Beach lanzó en 1902 el primer vibrador eléctrico para venta comercial, convirtiendo al vibrador en el sexto aparato doméstico en ser electrificado. De hecho llegó al mercado mucho antes que la aspiradora (1911) y la plancha eléctrica (1912) pero ya a fines de esta misma década más de una docena de fabricantes estaban produciendo vibradores con baterías o electricidad.

El vibrador electromecánico fue la última de una larga serie de soluciones a un problema que había plagado a los practicantes médicos desde la antigüedad ya que esta era una de las enfermedades diagnosticadas con mayor frecuencia a lo largo de la historia de la salud en las mujeres.

El vibrador dio respuesta a uno de los desafíos más persistentes a la falta de habilidad y paciencia de los médicos como terapeutas físicos en el tratamiento de las pacientes crónicas que solían recibir una considerable serie de terapias durante mucho tiempo.


De la terapia al placer

El vibrador tuvo tanto éxito que pronto salió del consultorio a la alcoba. Ya en 1906 había en revistas anuncios de vibradores como se informa en el prólogo de La Tecnología del orgasmo, donde también se cuenta que en 1900 se exhibieron modelos diferentes en la Exposición de París. El invento tuvo tal éxito que se llegó a convertir en el quinto aparato eléctrico más usado en las casas, incluso más que la aspiradora o la plancha. En 1917 había más vibradores eléctricos que tostadoras en los hogares americanos. 
El hecho de que la APA retirara oficialmente en 1952 la histeria de su lista de enfermedades consolidó el uso del vibrador como objeto de placer. El vibrador al ser asociado con películas pornográficas se volvió un objeto “pecaminoso”, pernicioso y mal visto por cortesía de la iglesia católica provocando un cambio de concepción de este maravilloso invento.

Inicialmente los vibradores eran bastante fálicos en su diseño, pero en la medida en que se reconoció la importancia del clítoris en el placer femenino, los vibradores se fueron transformando en juguetes eróticos, algunos con doble uso, conservando así el sentido tradicional que da gran valor a la penetración y recuperando al mismo tiempo el sentido erótico-placentero que realmente es al que más énfasis se le da actualmente en los nuevos diseños.

La sexóloga americana Betty Dodson empezó a utilizar vibradores en sus talleres de salud sexual femenina a mediados de la década de 1970. No se puede negar que una campaña de prevención de Sida, lanzada en la administración Reagan (1986) por el Cirujano General de los Estados Unidos C. Everett Koop en la que se incluyó el vibrador dentro de la lista de opciones ‘seguras’ para practicar sexo, recobró su “uso terapéutico”. El vibrador ya no es un objeto del que se habla en voz baja, series de televisión como "Sexo en Nueva York" pusieron el tema en boca y vagina de muchísimas mujeres en todo el mundo.

Algunas páginas Web reportan que en la fiesta de San Valentín este año se ha consolidado en el comercio el regalo de artículos eróticos y en particular de vibradores, ya que “Cada vez más parejas se deciden por un regalo erótico. Son regalos divertidos, hay una gran variedad de opciones y lo más importante, son un guiño a la complicidad con la pareja”, porque los hombres, en su temor a ser desplazados como proveedores de placer han tenido que asumir que el placer femenino es cada vez menos falocéntrico y cada vez más clitoriano y han preferido volverse cómplices.

Es evidente que el toque humano bien administrado es mucho mejor que cualquier adminículo, por ello yo le recomiendo a mis estudiantes en el curso de salud sexual y salud reproductiva en la licenciatura en enfermería que aprendan a estimular/se el clítoris. Una buena técnica para entrenarse es el uso del touch-pad del portátil, el proceso consiste en aprender a dibujar pequeñísimos espirales con la yema de los dedos y luego utilizar dicha tecnología acariciando clítoris y pezones. Una técnica similar puede utilizarse aprendiendo a dibujar con la lengua, eso sí teniendo en cuenta proteger el portátil con un plástico autoadhesivo para no babearlo… bueno también es importante evitar la producción de saliva en exceso durante la estimulación porque según ellas “no hay nada más desagradable que quedar con las tetas o su zona genital llena de babas”.

No se puede negar que como dicen algunas amigas, en ocasiones sobra el hombre que cuelga detrás del pene; dicen otras, que no siempre se puede llevar encima a un hombre pero si un vibrador que logre estimular en parte una aburrida tarde o mañana en el lugar de trabajo.

Sé por fuentes directas que algunas son tan creativas que hasta le han dado buen uso a la opción vibración de tu teléfono móvil, de todas formas la Web está plagada de millones de lugares que envían los juguetes eróticos a casa empacados en envoltorios muy discretos, ya que aún algunas temen la lengua de la vecina envidiosa y poco creativa que no ha logrado descubrir como calmar su propia “sofocación”.

Como todo tratamiento bien administrado el uso del dildo (en forma de pene) vibrador o de cualquier otro juguete erótico mejora el estado de ánimo, incrementa el brillo de los ojos y deja en la cara una sonrisa amable que tus compañeros/as de trabajo agradecerán y tus hijos/as y pareja valorarán positivamente.

Una idea que produce satisfacción mutua es convidar a la pareja para jugar en compañía. Así las propias manos pueden dedicarse a otros menesteres, pero si a tu pareja no le gusta que uses juguetes que emulan anatómicamente a un pene, es necesario que pruebes con los que tienen formas de animalitos, espaciales, etc. Ahora bien si tu pareja es de las personas que se incomodan al hablar sobre temas sexuales delante de ella háslo con mucho tacto, me refiero a dialogar pero también a estimular-te.

Criterios de compra
Tres son los criterios para comprar cualquier producto: diseño, calidad y precio, yo recomendaría optar por la dupla calidad-diseño o diseño-calidad, nunca por el precio; ya que sí te vas a decidir por un juguete es mejor que sea bueno, tu cuerpo se merece lo mejor.

La estética en importante, el juguete es mucho mejor si es visualmente atractivo. En el mercado hay miles de formas, tamaños, colores, texturas y hasta lubricantes con diferentes sabores y temperaturas para acompañarlos.

El tipo de material es importante, en esta Guía sobre vibradores encontrarás información apropiada, pero recuerda que los juguetes chinos son de bajo precio pero tienen poca calidad y son también un riesgo para la salud, por lo que suelen jugar malas pasadas.

El tamaño siempre importa y aquí más, si es un juguete fálico es mejor aprender a jugar con uno normalito, luego pueden crecer las expectativas; piensa que la creatividad te puede llevar a usarlo en otras partes del cuerpo para las que no has desarrollado toda la destreza necesaria.

No hay que ser mecánico industrial para saber que la fuerza y el poder del aparatico es importante; los hay eléctricos y con baterías. Yo te recomiendo los que usan pilas “AA”, que se consiguen en cualquier lado, no los que las llevan de tipo reloj (moneda); no olvides tener las de reemplazo a mano, la ventaja es que si se va la energía eléctrica se puede seguir jugando. Evita los aparatos ruidosos, no hay nada más molesto que llevar a la cama un aparato que suena más fuerte que la licuadora o que recuerda la visita al odontólogo
.
No me preocuparía mucho por su durabilidad, si has escogido calidad y no precio el juguete tendrá muy seguramente una mucha mayor; de todas formas sé por mis amigas que prefieren cambiar de juguete de vez en cuando porque “todo termina aburriendo” y en especial porque su uso hace parte de sus procesos lúdicos.

El corto de la película recomendada



Imágenes tomadas de:

jueves, 30 de agosto de 2012

90-60-90, “#esposastrofeo"


Por Manuel Antonio Velandia MoraAgosto de 2012, España

La decisión de Sergio Fajardo, el gobernador antioqueño, de prohibir reinados escolares ha logrado el beneplácito de nuestro Monseñor-Procurador Alejandro Ordóñez y la satanización por parte de la ex presentadora más famosa en Colombia en la presentación de los mismos, Pilar Castaño  quien considera que "quitar esto de los colegios es dejar a un lado el cuidado personal".
Se me hace interesante la decisión de Fajardo, una sandez sin medida el comentario de doña pilarcita, pero sobretodo me pone a pensar el procurador, pues me hace interrogarme sobre qué será lo que oculta con su apoyo este santo varón.
Sé de antemano que con este post algunos homosexuales se me vendrán lanza en ristre o más bien secador cual arma contundente en mano, porque para algún asesor de belleza y mariKada parecen ser sinónimos y atacar los reinados es similar o casi más grave que meterse con lo que guardan bajo sus cobijas. De todas formas mi interés no es congracias con nadie.
“La Gobernación de Antioquia mediante el decreto 1888 de agosto 3 de 2012 prohíbe los desfiles de moda, concursos, reinados de belleza y toda clase de eventos que resalten o premien los atributos físicos de las niñas y adolescentes que cursan sus estudios en los establecimientos educativos oficiales de los municipios no certificados del departamento”,
El comunicado oficial, según El Colombiano, informa que esos eventos no aportan a la formación ética ni al desarrollo del talento y las capacidades de las jóvenes y que, por el contrario, son una actividad “discriminatoria, humillante y atentatoria de la dignidad femenina”.
Por supuesto que la empresa privada no está muy de acuerdo con el tema, pues la preparación de las niñas como objetos sexuales para el placer de los hombres no puede entrar en la categoría de juego sino de adoctrinamiento del “deber ser” de la feminidad.
Los reinados y otros eventos “culturales” en las instituciones educativas privadas se convierten en un negocio donde la institución recibe aportes adicionales por la organización de tales eventos, que casi nunca redundan en la mejora de la calidad educativa.
Algunos relacionan los reinados en las instituciones educativas con el juego y otros los ven como un acto lúdico. Error craso.
La función principal del juego es proporcionar entretenimiento y diversión, aunque también puede cumplir con un papel educativo. Se dice que los juegos ayudan al estímulo mental y físico, además de contribuir al desarrollo de las habilidades prácticas y psicológicas.
Aprender los roles más tradicionales de la feminidad exacerbada  nunca será un juego educativo sino un instrumento de poder al servicio de la masculinidad, el machismo y la falocracia. Un reinado infantil no ayuda para nada al estímulo físico y en el mental solo ayuda a estimular lo más desagradable de la competencia. Centrar los valores del ser humano en la belleza física no solo conduce a las mujeres a la bulimia y la anorexia sino que además las prepara para el 90-60-90  medidas de los “patrones ideales del cuerpo femenino” que nada tiene que ver con nuestros cuerpos de ancestros indígenas y españoles.
La lúdica es guerra y disfrute, la guerra de la que se habla en la lúdica es la conquista para la filosofía, las artes y las ciencias no para esclavizar a los humanos; así que los reinaditos tampoco son lúdicos.
Tiene razón Felipe Gil, secretario de educación de la gobernación, que considera que lo que educación quiere es “potenciar el talento de los jóvenes de Antioquia. Creemos que ese tipo de acciones (desfiles por ejemplo) generan temas más superficiales, que realmente estigmatizan y segregan y queremos otro tipo de actividades en el espacio educativo”.
En la controversia algunos hilan muy fino; se han escuchado apreciaciones como las de Carlos Eduardo Botero, presidente de Inexmoda, quien opina “Estamos de acuerdo en el tema de que hay que dignificar la imagen de la mujer por encima de cualquier cosa. Lo importante es que esto no lleve a que la gente le coja pereza a la industria de la confección, porque desde chiquitos se la están prohibiendo”. Que Botero le explique al país como llegó a semejante conclusión, porque más tiene que ver con la moda que los jóvenes tengan que  usar uniformes en los colegios.
"Me gusta la idea. En principio la cultura la hedonista, la vida fácil, es una de las causas del progresivo deterioro de las ideas y de los valores", ha dicho Monseñor-Procurador. Quien públicamente ha aceptado que sin conocer la propuesta ha opinado al respecto.
Monseñor-Procurador considera que "La juventud fue hecha para el heroísmo, más que para el placer. El heroísmo debe ser un norte, un ejemplo para lograr generar informar nuestra clase dirigente del mañana. Que logre crear escenarios proclives para el ejercicio de las virtudes cívicas".
Ah carajo: ¡heroísmo!  Según el DRAE heroísmo es “Esfuerzo eminente de la voluntad hecho con abnegación, que lleva al hombre a realizar actos extraordinarios en servicio de Dios, del prójimo o de la patria”. Mejor dicho, en los colegios hay que preparar para la guerra (defender la patria); jugársela por la religión, como él hace aun sirviendo como laico en un cargo público… Pero, lo que más me preocupa de esta visión guerrera de la educación es que se eduque a las personas para que les interesen los otros por heroísmo y no por solidaridad, respeto o lealtad.
Y después algunos se quejan porque en Colombia no se investigan los asesinatos de mujeres, se rebajan penas a los que confiesan sus feminicidios, se usa a las mujeres como botín de guerra y algunos que escriben como comentaristas en este post afirman ser heterosexuales porque tienen claro que todas las mujeres son para “comérselas”, menos sus mamacitas, olvidando que otros machos piensan lo mismo.
“#esposastrofeo"
No es de extrañar que muchas mujeres que desde pequeñas se educaron en la tiranía del 90-60-90 pasen de reinas infantiles a reinitas mantenidas por narcos, paramilitares, gamonales y políticos cuando no de hombres homosexuales que las usan como escudo para tapar lo evidente. Mujeres que estos hombres escogen para lucirlas como otro mueble por el que se paga un buen precio.

martes, 7 de agosto de 2012

Qué hubiera pasado si ese “pecaminoso” video lo hiciera un viceministro, no Karina Bolaños

Por Manuel Antonio velandia Mora
España, Agosto de 2012

Es bien sabido en el ámbito de las empresas que si el jefe es dictatorial, tiránico, adicto al trabajo, irrespetuoso, se le suele considerar como un “ejecutivo que sabe lo que quiere”, pero si es una mujer se dice que es “una bruja maldita”. Si un hombre coqueto, es “perro”, pero si es mujer, es “perra”. Esto mismo sucede con la forma en que la opinión pública crucifica a las mujeres envueltas en escándalos sexuales.
El caso de la viceministra Karina Bolaños de Cultura y Juventud de Costa Rica quien estaba en su cargo desde el inicio de la administración de Óscar Arias Sánchez, en mayo del 2006 y quien fuera destituida por causa de un vídeo erótico (grabado en 2007 cuando ella estaba temporalmente separada de su esposo, según declaró a CNN) que se subió a YouTube como fruto de un chantaje, nos demuestra que las diferencias entre una “mujer pública” y un “hombre público” no solo son cuestión de semántica sino también de contenidos sociales, culturales, sexuales y ahora políticos.

Cuestión de semántica y cultural: toda mujer “pública” es prostituta

Recordemos que la Real Academia de la Lengua Española (RAE) al hacer la adición de nuevos artículos o acepciones para el diccionario se pasa por un proceso por el que se registran las palabras en sus distintas acepciones y utilizaciones, todas ellas convenientemente documentadas, antes de cohonestar su existencia. Son palabras cuyo uso se ha apropiado cultural y socialmente, que tienen orígenes tan diversos como medios masivos de comunicación, habla popular o alta y baja literatura.
El diccionario de la Real Academia DRAE con relación a la mujer une a la palabra “perdida” la palabra “pública” y “Mujer perdida o pública” aparece como sinónimo de prostituta.
En el caso de la definición de “Hombre perdido”, dice que este es un “Hombre sin provecho y sin moral”, pero no identifica este concepto con prostitución, aun cuando acepta que hay prostitución masculina. Un “Hombre público”, es “el que tiene presencia e influjo en la vida social”. Dicha presencia e influjo no se reconoce en la mujer.
Nuestro idioma por tanto le da el beneficio de la duda a los hombres, mientras que a las mujeres las condena. Y esto parece que también aplica a los escándalos sexuales de los políticos: Los hombres quedan con la reputación intacta y las mujeres, solo con las seis primeras letras de esa palabra (Bill Clinton: como flamante ex presidente ahora da conferencias, mientras que Karina quedó ante el mundo como “esa pecaminosa viceministra de brasier generoso”).

Cuestión de política

Inmediatamente el vídeo de Karina se difundió por la red las represalias de los políticos y la iglesia no se hicieron esperar. Manuel Obregón, su jefe dijo a los medios que “si bien las informaciones que han circulado están estrictamente relacionadas con la vida privada de Bolaños, y no con su quehacer como funcionaria pública, la separación de su cargo se dará para que ella pueda enfrentar este caso desde el ámbito privado”. (…) “No tengo nada que reprocharle dentro del ámbito laboral, es una buena viceministra. Esto compete puramente al ámbito privado en el cual yo tampoco tengo injerencia”.
“No es una decisión mía, es una decisión que deberían ustedes consultar con la presidenta. Nosotros simplemente recibimos el acuerdo y redactamos el comunicado de prensa”, complementó. “Si fuera de mi competencia tendría que valorar los pros y los contras, pero en este caso no es una decisión mía”.
La respuesta del ministro, que decidió lavarse las manos ante los medios, era “necesaria”; el gobierno costarricense está desprestigiado y aprovechó la situación para llamar la atención hacia temas que le permitían salir por un momento de la agenda mediática.
Lo contradictorio y sexista de este asunto es que los hombres públicos cuyos asuntos sexuales salen de la esfera privada no suelen verse obligados a renunciar a sus cargos, hay cientos de ejemplos, los más sonados siguen siendo los de Mussolini, Roosevelt, Mao Tse Tung, John Profumo, John F. Kennedy, Ted Kennedy, Príncipe de Gales, Bill Clinton, Berlusconi, Schwarzenegger, Strauss-Kahn y Julian Assange o más cercanos como Lusinchi, Carlos Andrés Pérez o Juan D. Perón. ¿Por qué Silvio Berlusconi, presidente de Italia acusado de prostitución de menores sigue en el cargo mientras que Karina fue sacada del gobierno? Quizás porque el italiano es un “perdido” y la costarricense… una “perdida”.

Insolidaridad de Gremio o pasaporte político

Siendo una mujer la Presidenta de Costa Rica Laura Chinchilla, quien ha bajado de forma sistemática en su popularidad, no dudó en destituirla, pues según el acuerdo que la destituye le hizo un favor sacándola del cargo. “La separación de su cargo se dará para que ella pueda enfrentar este caso desde el ámbito privado”, cita el Acuerdo N.° 634-P-P, firmado el 30 de julio por la mandataria.
“No voy a referirme al tema. ¿Alguna otra pregunta?” dijo la Presidenta, cuando los periodistas le pidieron justificar la destitución.
Algunos sectores de la opinión pública apoyaron a Bolaños asegurando que este es un problema personal que no debe interferir con su vida laboral. Los más moralistas han afirmado que ella debía dar ejemplo, especialmente por trabajar con la juventud.
La defensora de los habitantes, Ofelia Taitelbaum, dijo sentirse “consternada” por la decisión, de la presidenta Laura Chinchilla, de destituir a la viceministra.

Poder, sexo y arte en Colombia

En el ex país del Sagrado corazón son varios los escándalos sexuales protagonizados por hombres, basta recordar los de la Marichuela y el Virrey Solís (quien después se arrepintió y se metió a cura); el General Mosquera y su jurgo de amantes; Rafael Núñez registra cuatro señoras en su vida. Empezando por doña Dolores Gallego, Gregoria de Haro, y --algo que tenía que dejar en casa -- una prima y una tía, doña Pepita Vives; Guillermo León Valencia, en fin... escándalos que tampoco pasaron a más.
La pintora Beatriz González retrató de forma irónica la realidad social colombiana en su obra titulada “Decoración de Interiores” en la que utilizó una fotografía del presidente Julio César Turbay Ayala en una fiesta privada, quitándole así todo el peso institucional al reducir la imagen a una función decorativa. Fiesta de la que fue publicado un análisis por el entonces columnista de El Tiempo, Daniel Samper Pizano en octubre de 1981
Turbay en una visita en Cúcuta, en 1981, asistió a un banquete en el que protagonizó actos escandalosos con las damas presentes. La propia sociedad cucuteña, liderada por un grupo de señoras, respondió enérgicamente. El caso creció hasta llegar al pulpito del entonces obispo, Pedro Rubiano, quien lanzó una homilía de protesta por los vulgares actos.
La gran diferencia es que en Colombia, por una parte, constitucionalmente a partir de 1991 no se puede hablar públicamente de la intimidad de las personas (recuerden las demandas que inhabilitaron a la Negra Candela) y por otra, que la doble moral esté presente tanto en los políticos como en los jerarcas de las iglesias e incluso en los editores de los medios, en especial cuando de personajes públicos se trata.

viernes, 22 de junio de 2012

El pecado de ser mujer a veces se paga con la vida


Un futbolista patea a su mujer, un pastor vulnera sexualmente a su feligresía, un entrenador cachetea a su amiga, un policía golpea a una mujer en la comisaría, un hombre asesina a su compañera de clase, la violencia contra las mujeres se merece más que un titular.
Los negros pagaron durante varios siglos con esclavitud el pecado de haber nacido con un color de piel diferente. Los colombianos cargamos con una estigmatización por ser un país exportador de cocaína que hasta ahora empezamos lentamente a sacudirnos de encima. Los LGBTI apenas están logrando visibilización y están luchando porque sus derechos no sean inferiores a los del resto de la población.
No obstante, hay un grupo poblacional, inmensamente grande y del que estamos rodeados todos, que sigue pagando a un precio increíblemente grande el “pecado” de no ser hombre heterosexual machista: Las mujeres. Ellas, a pesar de sus luchas y sus reivindicaciones, siguen siendo víctimas de la violencia y el odio de una sociedad que de dientes para fuera dice alabarlas, pero de puertas para adentro sigue usándolas, golpeándolas, ultrajándolas y asesinándolas.
No se explica que a una mujer moribunda antes de prestarle el auxilio se le pregunte "Señora, ¿usted tiene seguro?" y se le lleve, no a la clínica más cercana con los mejores recursos para salvarle la vida sino a uno de los morideros de pobres, que son los lugares a dónde se lleva a los ciudadanos que no pueden darse el lujo de pagar por un derecho.
Es verdad que vivimos en una economía de mierda en la que el ser humano pierde todo su valor para ser cliente, y en el caso de la salud en Colombia el cliente nunca tiene la razón. Tenemos constitucionalmente el derecho a la vida, es decir tenemos el derecho a la salud, porque sin salud se ve amenazada la vida, en consecuencia el derecho a la salud es un derecho constitucional por conexión directa al derecho a la vida.
El caso de Rosa Elvira Cely se ha convertido en uno emblemático en el que los medios nacionales se han visto desbordados por los twiterazos de sus lectores y se vieron obligados a tomar posición. Rosa Elvira es solo de muchos casos de feminicidio[1] que se suceden al año en Colombia (solo en esta semana son varias las notas de prensa sobre otras vulneraciones; violencia intrafamiliar, violaciones, exclusión a lesbianas), una situación que a pesar de lo grave que es ni siquiera ha merecido que los académicos de la lengua se tomen la molestia en definirla para que figure en el diccionario.
Tanta violencia como la perpetrada a Rosa Elvira Cely, quien fuera brutalmente violada, asfixiada, golpeada, apuñalada, sodomizada, empalada, torturada y arroja a una zanja, nos demuestran que muchas personas viven en un estado emocional deplorable, con el agravante de que si no cambian sus emociones no cambia su actuar.
Y si a todo esto agregamos como agravante la indiferencia de la sociedad ante los constantes crímenes atroces en contra de las mujeres y otros grupos de seres humanos, no podremos avanzar jamás hacia una convivencia pacífica y respetuosa.

LA INDIFERENCIA: TAN PELIGROSA Y MORTAL COMO EL CRIMEN MISMO

Para muchos humanos la indiferencia es el motor emocional de sus acciones. Con esta emoción la persona no siente inclinación ni rechazo hacia otro ser humano. Al mostrarse indiferente, el sujeto se vuelve apático hacia este. Debería ser vista como un problema social, pues la persona se siente insensible o fría como si tuviera las emociones o los sentimientos anestesiados, por ello, no pueden mostrar respeto ni solidaridad, como tampoco interés en las creencias y motivaciones de las otras personas ante quienes emerge la indiferencia, pues, en última instancia, se hace una negación del ser.
En la indiferencia se suele mostrar frialdad y/o displicencia por las ideas, emociones y acciones expresadas por las personas ante quienes emerge esta emoción. Se siente desagrado o indiferencia en el trato y desaliento ante la posibilidad de la realización de una acción conjunta, por dudar de su bondad o de su éxito. Ante la persona que logra que emerja en nosotros la emoción de la indiferencia, surge aquello que conocemos como la “falta de calor humano”, dado que despierta en el ser desinterés, apatía, desapego y desamor.
En la emoción de la indiferencia el otro no es un auténtico otro; simplemente no existe para nosotros porque nuestro cerebro no logra ubicarlo en cuanto no evidencia en él recuerdos que le ubiquen como alguien a quien amar o rechazar.
La indiferencia es la más peligrosa de las emociones pues afecta la construcción de la convivencia en la emoción, porque cuando los otros seres nos son indiferentes, ellos “no existen” como seres reales con quienes se pueda construir.
Lo peligroso está en que somos una cultura en la que la indiferencia frente al dolor humano y las necesidades del otro, es vivida por una enorme mayoría de seres humanos.
Las mujeres y los maestros que continuamos su labor educativa podemos transformar la realidad, lograr que los niños y niñas descubran a todos los otros como auténticos otros; solo así será posible la convivencia solidaria y democrática.
Necesitamos mucho más amor. Quienes fuimos educados en el amor y podemos expresarlo tenemos que seguir trabajando para que el amor se aprenda, se viva y se enseñe. Solo en el amor la vida del otro es tan importante como la propia vida.


[1] En Castellano, los prefijos y sufijos son morfemas que modifican el significado de la voz a la que se añaden para formar una palabra derivada. Los primeros se colocan al comienzo y los segundos van pospuestos a la palabra a la que modifican o a su base léxica (o raíz). Formalmente, salvo el prefijo ex–, se unen sin espacio ni guión intermedio. “Cida” es uno de esos morfemas,  un sufijo que resulta productivo en la formación de adjetivos y de sustantivos en los que tanto el agente como el perjudicado por la acción son personas. Por lo anterior es correcto decir feminicida y feminicidio, y aun cuando es políticamente correcto hablar con respeto de la población LGTB, en Colombia y en muchos otros países en los que el asesinato de los diferentes por razón de su sexualidad es frecuente, no se habla de LGTBIcidio. 

domingo, 10 de enero de 2010

Punto G femenino en entredicho por algunos científicos, pero no por ello deja de ser placentera su búsqueda

Manuel Antonio Velandia Mora
España, Enero de 2010


Recientes investigaciones afirman que el punto G, elemento cuya búsqueda se ha vuelto trascendental en la vida sexual para algunas mujeres, es producto de la imaginación. Por su parte otros investigadores y muchas mujeres con una buena vida sexual aseguran lo contrario.

El punto de Grafenberg, conocido como punto “G” fue llamado así en honor al ginecólogo alemán Ernest Grafenberg, quien se afirma fue quien lo descubrió en 1950. Beverly Whipple, sexóloga estadounidense que junto con su equipo acuñó el término Punto G en 1981, asegura que todas las mujeres tienen mayor o menor sensibilidad en esa zona, lo que quiere decir que todas lo poseen.

Andrea Burri ha denunciado que "es bastante irresponsable reivindicar la existencia de una entidad que nunca ha sido probada". Sus apreciaciones se derivan de las conclusiones de un estudio realizado con 1.800 mujeres, en el cual participó como investigadora junto a otros investigadores del King´s College del Reino Unido, que no encontró prueba alguna de su existencia, por lo que aseguran que el punto de Grafenberg no existe.

Participaron como sujetos de la investigación gemelas idénticas y mellizas entre los 23 y los 83 años. A todas las mujeres se les preguntó por separado que si tenían punto G y que dónde estaba localizado. En el momento de analizar la respuestas, los investigadores esperaban que si el punto G realmente existía lo contestado por las gemelas tendría que ser lo mismo ya que tienen los genes idénticos. Sin embargo, no fue posible establecer un patrón en sus respuestas. El 56 % de las mujeres afirmaron tener punto “G”, pero sus hermanas gemelas no hicieron la misma afirmación.

Los investigadores concluyeron que si las gemelas no tienen en común el punto “G” que se cree está localizado en el área genital aún cuando comparten la misma información genética, es menos probable que coincidan las mellizas que únicamente comparten la mitad de los genes.

De acuerdo con las declaraciones de Tim Spector, profesor de epidemiología genética: “las mujeres argumentan que tener un punto “G” se debe a la dieta o el ejercicio, pero de hecho es prácticamente imposible encontrarlo.”

Situándose en la vereda opuesta, el ginecólogo italiano Emmanuele Jannini, afirma que para encontrar el Punto “G” hay que buscar en la parte superior frontal de la vagina a un dedo de profundidad. En 2008 Jannini informó haber descubierto en algunas mujeres la localización exacta del punto G a través de ecografías.

Cabe preguntarse si los investigadores pueden preguntar al respecto a mujeres que nunca estuvieron enteradas de su posible existencia, o que no tienen una relación cercana con su genitalidad. La sexóloga Beverley Whipple, criticó estas conclusiones ya que, a su juicio, no tienen en cuenta las experiencias de las mujeres lesbianas o bisexuales e ignora el uso de diferentes técnicas sexuales.

Exista o no el punto “G” es verdad que algunas mujeres pueden llegar a tener orgasmos tan intensos que incluso obtienen una especie de eyaculación, luego de la estimulación de la zona que se conoce como punto “G”. Por supuesto para estimularlo, dicen quienes afirman haberlo encontrado, se puede usar un vibrador, con el que se provocan contracciones musculares en toda la zona pélvica y por supuesto vaginales a modo de espasmos sintiendo perfectamente como la vagina se abre y se cierra ayudando a expulsar todos los fluidos vaginales que se fueron segregando durante toda la excitación sexual.

Por otra parte, aunque se de fe de su existencia, es casi imposible encontrarlo, de acuerdo con el estudio del King´s College que sugiere que la zona erógena de la mujer no existe y que es una invención producto de la imaginación y la información obtenida de revistas y distintas terapias sexuales.

Con o sin punto “G”, lo que sí es verdad es que una buena estimulación clitoriana y de la zona en la que lo han ubicado quienes reconocen su posible existencia, logra un gran placer en aquellas mujeres que se autorizan a explorar su sexualidad y específicamente su genitalidad y a acompañar a sus parejas en su búsqueda; pues si el punto no existe, el intento para localizarlo ya sea sola o en compañía de tu chica es lo suficientemente placentera como para volverse exploradoras profesionales.

El problema de tratar de localizar el punto de Gräfenberg por sí mismas, considera la Dra. Whipple, es que se necesitan dedos muy largos o una vagina corta para alcanzar el área mientras yacen acostadas sobre la espalda… Al experimentar con el punto “G” se necesitará aplicar una presión mayor que la que hace en el clítoris y puede sentir una sensación interna mayor que la que se siente con la estimulación clitoriana.”