domingo, 13 de diciembre de 2009

Se prestan Libros Vivientes

Construir la convivencia en la diversidad implica un trabajo arduo pero no por ello poco gratificante. La exclusión social parte de la indiferencia, del rechazo al otro y la falta de su reconocimiento como un auténtico otro. La biblioteca viviente es una estrategia no gubernamental que busca que los jóvenes construyan un mundo en el que todos seamos posibles.
Colectivos con estereotipos como un cura, un gay, un inmigrante y un discapacitado se transforman en cuentos para que los alumnos les conozcan y rompan prejuicios.

«¿Has tenido alguna vez un libro-homosexual sentado a tu lado?», pregunta Manuel Velandia a un alumno de etnia gitana y con dificultades de integración en las aulas. El adolescente le mira de reojo y con la cabeza le responde que no. «Bueno, pues ahora soy tu libro durante los próximos veinte minutos, ¿qué te gustaría saber?»

Velandia, coordinador general de Decíde-T, (Asociación de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), participó ayer en la primera Biblioteca Viviente que nace en Alicante. Una iniciativa importada de Dinamarca y que pretende romper los prejuicios sociales que tienen los jóvenes sobre determinados colectivos por razón de su raza, ideología, condición sexual o profesión.

La Asociación de Madres y Padres de Alumnos del colegio Emilio Varela organizó esta biblioteca andante y con voz, -la segunda que se celebra en España tras una experiencia anterior en Lorca- bajo el lema «Rompe tus prejuicios, comparte tus estereotipos».

Durante todo el día se llegaron a prestar hasta 30 libros/personas sobre los que pesan estigmas: una lesbiana, una política, un sacerdote, un líder espiritual, un policía, un ex militar, una persona mayor, un ex recluso, un afectado por el VIH, una ex prostituta y un inmigrante llegado en patera fueron algunos de los encargados de contar sus historias. Por la mañana, a los alumnos y por la tarde, a los adultos.

«Los chavales tienen prejuicios pero son adquiridos desde casa. Esta iniciativa les va a enriquecer», auguraban dos profesoras de del instituto Leonardo da Vinci, uno de los centros que participó por la mañana junto a estudiantes del Emilio Varela y del Gran Vía. El escenario elegido para desarrollar la biblioteca fue la Escuela para Adultos Alberto Barrios, en la zona norte, y durante todo el día registró un constante trasiego de lectores.

En grupos de dos a cuatro, los chavales fueron eligiendo sus libros y a través del diálogo conocieron su vida. Una vez finalizada la lectura y tras reflexionar, cada chaval escribía en una cartulina un anti-prejuicio. «En Argelia, mi país, no se acepta la homosexualidad. A los gays los maltratan», escribió uno de los jóvenes tras escuchar la historia de Velandia. Su profesora le dio las gracias al coordinador de Decíde-t y le explicó que no podía imaginarse hasta qué punto suponía que otro de sus alumnos -el de etnia gitana- «se haya sentado a su lado y le haya escuchado. Me he emocionado».

Los más reclamados
Velandia y Loli, una profesora lesbiana, fueron dos de los libros más reclamados. «Yo me pido un gay», se escuchó a uno de los estudiantes. Ahora bien, el policía tampoco pasó desapercibido: «Están muy americanizados y me preguntan mucho por las armas, cuando es el último recurso que se utiliza», explicaba en los descansos. Y es que más de un niño declaró que de mayor quería ser policía, mientras otros decidieron que trabajarían de funcionarios, tras leer la historia de Manuel y conocer que «le paga el Estado».

Amparo, afectada por una discapacidad, y Mari France, con esclerosis múltiple, dieron unas lecciones magistrales sobre las barreras sociales y arquitectónicas que sufren; y Emilio, sacerdote desde hace 47 años, tuvo que responder a preguntas como ¿qué piensas de los homosexuales?, ¿por qué la Iglesia no permite el aborto? La delegada municipal de coordinación de proyectos del Ayuntamiento, Sonia Alegría, no escapó a la espontaneidad de los alumnos, «¿cuánto cobras?, ni a la imagen que tienen de la política, «¿con quién te gusta pelearte?»
Fuente:

http://www.lasprovincias.es/valencia/20091031/alicante/alicante-presta-libros-vivientes-20091031.html

1 comentario:

Anónimo dijo...

Estas completamente en los cierto